jueves, 22 de mayo de 2014

¿Cómo se ora bien?

¿Cómo hago mis oraciones?
El tema de las oraciones es un arma de doble filo. Es que si no sabemos orar vamos a perder años de Iglesia sin ver cambios trascendentes en nuestras vidas, a pesar de que oremos mucho. A lo mejor pueden ocurrirnos cosas muy buenas por usar nuestra fe en los sacrificios pero cambios como los que Dios quiere, imposible. Tenemos que saber orar, si queremos crecer con Dios, tenemos que aprender, sino los demonios van a hacer una fiesta con nuestra vida, una verdadera fiesta. Es así.
Tenér el Espíritu Santo no nos asegura que los demonios no vuelvan a entrar en nuestra vida. Si bien es una armadura, para que esta funcione correctamente tenemos que saber usar las oraciones, sino se vuelve una protección débil. Cuando el diablo nos ataqué con malos pensamientos y sensaciones, no hay mejor defensa que una buena oración. Claro que también hacen falta buscar y seguir las guías del Espíritu Santo y la lectura de la Biblia entre otras cosas para que las defensas contra el mal sean perfectas, pero las oraciones tienen un papel muy importante para vencer en el mundo de la fe.
“Ahora te paso a contar cómo es que oro yo. Así como los beneficios que se van a producir en vos si es que haces lo mismo”.
Oro guiado por el Espíritu Santo
Este es uno de los secretos más poderosos del mundo espiritual que pocos realmente conocen, es que no a todos Dios se lo devela. Tenés que estar metido en el tema del mundo espiritual para comprender. Pero te lo paso a contar.
Las oraciones guiadas por el Espíritu Santo son aquellas en las que no elegimos que decir ni tampoco pensamos en lo que vamos a expresar delante de Dios. Lo único que hacemos es dejarnos llevar por lo que nuestra alma quiera expresar y lo que el Espíritu Santo quiere que ella diga. Cuando oramos guiado por el Espíritu de Dios las palabras brotan naturalmente desde nosotros y nuestra alma se expresa confesando cosas que hasta a nosotros que nos conocemos de toda la vida nos sorprende oír. Es así. Es que no somos los que oramos sino nuestra alma la que se expresa, es como si tuviésemos otro ser dentro de nosotros que nunca salió a fuera pero que con ayuda del Espíritu Santo comienza a fluir, a hacerse conocer. Nuestra alma en este tipo de oraciones narra lo que siente, lo que desea, lo que le sucedió, lo que la entristece, lo que la hace sufrir, etc.. Y este tipo de oraciones nos hace madurar por dentro.
Siempre te estoy hablando de que el crecimiento guiado por el Espíritu Santo es aquel en el que el cristiano crece tanto por dentro como por fuera “a la misma vez”. Tengo unos  videos en mi blog de videos (por si lo querés ver) en el que explico que existen dos tipos de crecimiento delante de Dios. El que es guiado por el Espíritu Santo y el que no. Cuando una persona crece sin guía del Espíritu Santo solo crece por fuera, osea y por el uso de la fe sacrificial aumenta sus títulos académicos, su inteligencia, su dinero, se compra autos, etc., pero por dentro sigue siendo la misma persona que siempre fue, con el mismo carácter y forma de ser de siempre. Es así. En la Obra también ocurre esto hoy en día. Hay testimonios de ex pastores y ex obreros que aseguraron que crecieron mientras ejercieron tales cargos, pero solo por fuera y no por dentro. El crecimiento por fuera en la Obra significa ser un siervo exitoso. Es aquel obrero que llega temprano a las reuniones, es aquel que expulsa demonios con una fe tremenda, es aquel que es el primero para colaborar con la Obra de Dios, es aquel que no mide esfuerzos para luchar por el pueblo aunque tenga que pelearse con su familia, es aquel que salva muchas almas,  el que evangeliza mucho, es aquel que se preocupa con sinceridad por la Obra, es decir que toma en serio su trabajo, pero que a la misma vez por dentro está todo podrido, tiene mal carácter, es egoísta, cruel, injusto, mentiroso, adulador, malicioso, etc.. Esto también se aplica a algunos pastores y hasta obispos. Es así.
Dios no nos llamó para sólo crezcamos por fuera. Eso es imperfecto para él. Lo correcto delante de Dios es crecer por dentro y por fuera a la misma vez. Osea aumentar los autos, las motos, comprase casas, vivir bien, comer bien, recibirse de facultades, etc., pero a la misma vez cambiar todo el tiempo por dentro. El cambio interior se produce cuando los frutos del Espíritu Santo comienzan a aumentarse dentro de nosotros. No se trata de fingir por fuera tener amor sobrenatural, paciencia sobrenatural, dominio propio, etc.. Sino de realmente haber desarrollado esas habilidades. Hay mucha gente que cree tener los frutos del Espíritu Santo pero en realidad no los tienen, todavía les falta cambiar. Las oraciones guiadas son las encargadas de hacer que el alma se exprese con total libertad delante de Dios, sin vergüenza, sin miedos, etc.. Esto hace que se limpie de toda impureza y que se generen con el tiempo los frutos del Espíritu Santo, frutos que nunca paran de aumentar. Entonces ¿Cómo explicamos el caso de un obrero que hasta da testimonios de gran prosperidad en la Iglesia pero cuando el pastor llama al Altar a los que necesitan entregarse más a Dios siempre esta misma persona tiene la necesidad de pasar?. Esto sucede porque la persona creció con el uso de su fe por fuera. Por eso da testimonios es que tiene algo que contar, es “RICO”, por fuera pero “POBRE” por dentro. Rico en bienes y pobre en los frutos del Espíritu Santo. Esta persona aunque sea obrero, aunque con sus bienes ayude mucho a la Iglesia, no agrada a Dios. Dios no la llamó para que tenga semejante desequilibrio espiritual.
Entonces el perfil de la persona que crece según la voluntad de Dios es aquella que con el pasar de los años de Iglesia tiene muchos más bienes, es exitosa, tiene más cosas que antes pero a la misma vez su interior es mucho mejor que el de antes. Si esto no ocurre, si solo el cristiano crece por fuera pero por dentro no, hay un problema con la fe de esa persona. Es que no está exaltando a Dios con su crecimiento sino al mal. Con el tiempo el diablo se va a manifestar en esa persona y a va comenzar a hacer una fiesta en su vida. Ya que sin duda esta fue engañada por él, que la hizo pensar que por que crecía mucho por fuera y tenía éxitos al conquistar cosas materiales ya era de Dios y se llevaba bien con él, hecho que no es así.
El crecimiento guiado por el Espíritu Santo se da, entre otras cosas, gracias a las oraciones guidas por el Espíritu Santo. Esto quiere decir que la persona que solo crece por fuera y no por dentro no hace oraciones guiadas por Dios.
A veces el corazón nos engaña porque nos hace pensar que estamos bien delante de Dios cuando en realidad y con el paso del tiempo nos damos cuenta de que verdaderamente estamos bien lejos. Las oraciones guiadas son una ayuda porque nos hace entender que nos falta crecer y cambiar. Dios con esas oraciones tiene la posibilidad de enseñarnos que estamos mal delante de él. Es que cuando confesamos lo que verdaderamente nos pasa es que nos damos cuenta de que teníamos cosas ocultas, deseos, dolores, etc., que estaban atoradas en nuestro interior y que necesitaban salir, lo que a su vez prueba que nos falta todavía para tener una pureza interior total y ser una persona 100% de Dios.
Cuando dejamos que Dios nos guie en nuestras oraciones no tenemos que preocuparnos por el auto engaño del corazón ya que tarde o temprano Dios va a hacer que confesemos esos deseos, o dolores o traumas antiguos que nos impiden ser 100% nacidos de él. Y así nos vamos a limpiar y a crecer por dentro.
¿Cómo oro todos los días?
Por guía del Espíritu Santo yo oro tres veces por día. A la mañana, al medio día y a la noche antes de irme a dormir. Esto viene por guía del Espíritu Santo, no es algo que yo invente y que casualmente coincide con la frecuenta en que Daniel (el profeta) oraba. Con esto quiero decir que las frecuencias pueden variar de persona en persona y que cada uno de nosotros tiene el deber de buscar saber cuál es la frecuencia que Dios desea que se utilice.
Soy consciente de que cada Dios quiere que yo exprese algo en esas tres oraciones, pero aclaro que no sé qué. A veces me sorprendo con lo que digo, pero solo me dejo llevar. A veces es mi alma contando algo y a veces es el Espíritu Santo hablando a través de mi haciendo declaraciones, determinaciones, comentarios, etc.. Es una experiencia sobrenatural, pero la cuento para que cuando te pase no sientas miedo o duda o cosas así. Sino que te dejes llevar, de esa forma tu interior va a crecer y tu exterior también.
Cuando voy a la Iglesia tengo también en mente de que algo tengo que expresar en las reuniones algo que Dios quiere oír de mi alma o que quiere que el Espíritu Santo determine desde mi interior usándome. Me pasa muy de seguido que lo que pido en casa no lo pido en la Iglesia. Es como si dentro de mi casa el Espíritu Santo me hiciera orar de una forma pero dentro de la Iglesia de otra. Aunque también reconozco que a veces pido y expreso delante de Dios lo mismo en ambos lugares y en algunas ocasiones solo me quedo callado en las reuniones (es que oro mucho en casa y lo que tenía que decir en la reunión ya lo exprese antes de venir).
Yo no acostumbro seguir las guías del pastor en las reuniones, esas que dicen “levante la mano”, “reprenda al mal”, “hora pida por esto y por aquello”, etc.. Pero no lo hago así porque sea rebelde sino porque soy maduro. Más tarde te voy a explicar cómo suplo muchas cosas que se hacen en las Iglesias porque las hago en casa (orar por la economía, pedir prosperidad, pedir por la familia, etc..). Pero por ahora te cuento que en las Iglesias los pastores tienen que guiar la oración de la gente porque muchas personas no saben orar todavía. Es que todo el tiempo entra gente nueva y por eso alguien tiene que enseñarles a pedir por sus familiares, a reprender el mal, a buscar el Espíritu Santo etc.. Pero para el miembro antiguo estas reglas ya no cuentan porque se supone que ya las hace en casa. El miembro antiguo tiene que dejarse guiar por lo que el Espíritu Santo quiere oír de esa persona. Por eso es que yo no me dedico a seguir al pastor sino me dedico a abrir mi corazón de par en par con forme a la voluntad del Espíritu Santo. Y realmente es una experiencia enriquecedora. Después la gente no entiende cómo es que tengo tanta paciencia, misericordia, amor, etc.. La clave está en orar con madures y no comportarse como un niño recién llegado en el mundo de la fe.
El problema que esto prácticamente no te lo explican o si lo hacen no te enseñan que hay que pedir otras cosas también para que todo esté en equilibrio.
Una cosa más yo tampoco me guio por los días, aunque sea viernes si yo tengo que pedir por el Espíritu Santo no tengo problemas. No me guio por los días sino por lo que Dios me hace pedir y expresar.
¿Cómo hago para que el Espíritu Santo me guie en las oraciones y me enseñe que decir?
Simple, le pido a Dios todos los días que específicamente eso, que me guie en todas las oraciones que voy a hacer en el día y que me haga decir y expresar lo que él quiere oír de mí, lo que él quiere que exprese. Esa es la clave. Después cuando oro en el día automáticamente mi alma se expresa y dice cosas inéditas.
¿Qué beneficios te da orar así?
Las oraciones guiadas por el Espíritu Santo hacen que el corazón se purifique, se limpie y cambie constantemente. Además que el alma se desahogue lo que da paz. A veces no sabemos que algo nos está molestando pero con oraciones guiadas eso sale a la luz tarde o más temprano.
¿Haces otro tipo de oraciones?
Claro que sí. Para no repetir todos los días “que me vaya bien en este día”, “que nada malo me pase a mí a mi familia”, “que yo prospere en esto y lo otro”, para no repetir todos los días eso, tengo una hoja impresa de computadora en donde dice específicamente todo lo que quiero para mí y mi familia en todas las áreas de la vida. Entonces lo que hago todos días es decirle a Dios que responda esos pedidos que tengo anotados ahí. Y después solo hago oraciones guiadas por Dios. De esa manera mantengo el equilibrio porque si solo orase guiadamente por Dios no tendría prosperidad simplemente porque no la pido, no tendría protección dividía, simplemente porque no la pido, etc.. Yo pido todo pero de una manera inteligente y madura. Por eso es que en las reuniones no sigo al pastor cuando dice “ahora pida por su familia” es que yo ya pedí en mi hoja escrita lo que quiero para ellos. Así que ¿para qué repetir?. Más vale utilizo ese tiempo de oraciones para decir y expresar lo que Dios quiere oír de mí a través de la guía de su Espíritu en ese momento. Si no tuviese esta hoja y solo orase en la Iglesia sí tendría que seguir al pastor en todo. Pero no tener mi hoja después de tantos años de enseñanza cristiana sería una burla al sacrificio de los pastores que me con tanta paciencia me soportaron y educaron.
¿Cuánto tiempo te lleva hacer oraciones guidas?
A veces horas. Yo no mezquino mi tiempo cuando se trata de oraciones guiadas por Dios. Es que cuando tengo ganas de expresar algo voy, me encierro y comienzo hablar hasta que ya no tenga ganas de decir más nada. De esa manera me purifico. No me gusta irme a dormir con el corazón cargado, aunque tenga que madrugar al otro día, hago el sacrificio.
Con el tiempo de hacer oraciones guiadas, orar, se vuele una necesidad más de vida como la comer o beber. Y uno ya sabe cuándo tiene el corazón cargado y ganas de expresar algo. Es algo común.
¿Solo tres veces al día orás?
Normalmente sí, pero si surge algo imprevisto como una mala noticia o ataques sugestivos del diablo, o ganas de orar, oro en cualquier momento hasta que me desahogo totalmente. Si tengo que parar una actividad para orar, siempre y cuando pueda hacerlo, lo hago. No mezquino mi tiempo cuando se trata de orar. Es que hay para hacer la voluntad de Dios hay que estar descargado y mantenerse en ese estado. Si uno no ora guiado puede tomar decisiones erradas o enojarse innecesariamente o hablar cuando en realidad hay que callarse. En fin orar guiado es una inversión para contribuir a la realización de la voluntad de Dios en la tierra.
¿Cuál es el error que cometen los obreros, pastores y obispos caídos en la fe?
El mismo que comenten los obreros, pastores y obispos que son buenos sirviendo en la Iglesia pero que aún no han nacido de nuevo y por eso tienen mal carácter, son egoístas, malos, crueles, vanidosos, orgullosos, etc.. ¿Cuál es ese error?. No se dejan guiar por Dios en las oraciones, ni siquiera saben que existe eso. La única oración que conocen es la que ellos hacen por el pueblo para que este prospere, se cure, tenga el Espíritu Santo, etc., es decir la “pensada”. Solo hacen oraciones como los pedidos que yo tengo apuntados en mi hoja de pedidos diarios, pero no oran por guía del Espíritu Santo. Por eso es que no crecen por dentro, aunque sí lo hagan por fuera.
¿Hay algún otro secreto de la fe?
Si hay uno más, que es mucho más importante que orar guiado. Que es el de entender que Dios tiene un plan marcado para cada ser y que este abarca todas las áreas de la vida desde la menos imperante hasta la más transcendente y desde lo más íntimo hacia lo menos. Y que para que se haga realidad lo que hay que hacer en colocar toda la fuerza con la se cuenta y por sobre todas las cosas usar la fe en ese sentido pidiéndole a Dios que ese plan se haga realidad sí o sí. Ese es creo mi mayor secreto, lo más preciado que tengo de la fe.
Cuando yo entendí que Dios tenía un plan para mí y comencé a pedir porque ese plan se hiciera realidad es que comencé a cambiar tanto por dentro como por fuera. Para mí lo más importante es cumplir con ese plan y no tanto tener el espíritu Santo o salvar almas o servir en la Obra sino cumplir con todo aquello que Dios planifico para mí. Y para esto obviamente tengo que tener el espíritu Santo, pero no es lo central para mi es solo un guía que actúa dentro de mí y hace que cambie por dentro haciéndome más agradable a Dios. Y claro que también voy a salva muchas almas es que Dios no es egoísta al trazar planes para sus hijos y siempre que se pueda hay que ayudar a los otros a conocer a Dios. Y también esto incluye al ingreso a la Obra porque si dentro del plan de Dios está que yo sea por ejemplo obispo voy a llegar ese lugar sin lugar a dudas. Ahí es donde está mi corazón, en ese plan, en acabar con todo lo que Dios quiere de mí en la tierra y presentarme ante él diciendo “hice todo lo que tenía que hacer y en ningún momento perjudique tus planes en mi”. Ese es mi más grande sueño y mi más grande secreto. De que me sirve morir y presentarme ante él con millones de almas ganadas para su reino pero sin haber completado sus sueños en mí, de que me sirve morir siendo obispo pero sin por ejemplo haberme casado con la persona que él quería, o sin ser el verdadero hijo que él quería que yo fuera. Lo más importante para mí es su plan completo en mí, no solo tener el espíritu Santo, no solo casarme con la persona que él me eligió, no solo ser la persona que él quiere que sea durante toda la vida en cuestión de carácter, no solo salvar almas, no solo ser un ejemplo de obrero, pastor u obispo, no solo ser prospero, sino un TODO COMPLETO, un plan completo. Ahí está mi mayor tesoro y mi mayor secreto. Yo lucho por eso. Esto último lo digo para aquellas personas que a lo mejor le piden que Dios los guíe en las oraciones pero aun así no tienen buenos resultados. Es que todo funciona cuando se vive para que el plan de Dios se haga realidad, cuando se tiene esa meta en mente como mayor tesoro. Es otro secreto espiritual.   
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