jueves, 22 de mayo de 2014

¿Cómo alimentarse bien de la palabra de Dios?

Acá te voy a explicar qué métodos uso para mantenerme al tanto de lo que Dios quiere que entienda, que haga o deje de hacer. Pero antes te aclaro que los método que utilizo, inspirados por Dios, se aplican a mi caso particular, lo que quiere decir que Dios puede desear que utilices otros. Para saber lo que Dios quiere en tu caso tenés que hablar con él y pedirle que te enseñé cómo quiere que actúes en este tema. 
 Leo todos los días la Biblia: 
Leo la Biblia sin falta, salvo algunas poquísimas excepciones, todos los días. Pero no la leo media hora, sino 1 minuto a veces dos a veces menos. Leo un pasaje del nuevo testamento al azar, generalmente es un párrafo que tenga sentido no algo que no diga o enseñe nada. Y después leo un proverbio de esos que escribió Salomón obviamente también al azar. A veces leo Dos. Cuando leo trato de entender lo que Dios quiere decirme y no tanto lo que dice el texto. Lo hago así porque ya conozco la Biblia suficientemente como para detenerme a leer capítulos enteros o estar media hora leyendo. Además lo que me interesa es que Dios me enseñe algo. A veces termino entendiendo cosas totalmente contradictorio con lo que leo. El Espíritu Santo es así. Claro que antes de leer le pido a Dios que me hable a través de su palabra, que me diga algo que quiera que yo sepa. Y el milagro siempre ocurre. Rara vez consulto a Dios sobre algo porque de tanto leer la Biblia todos los días y de todo lo que te voy a contar a continuación que también hago uno ya sabe que es lo que tiene que hacer y lo qué no. Además cuando surge algo inesperado como una mala noticia o una provocación, automáticamente el Espíritu Santo interviene y me habla y me enseña cómo tengo que comportarme en esa situación. Eso es porque estoy en Espíritu. Otro método que existe para leer la Biblia es el que aconseja el obispo Macedo cuando dice en libro "En los pasos de Jesús" que hay que leer tres capítulos del nuevo testamento y dos del viejo por día, todos los días meditando en lo que está escrito. Ahora podrás pensar que leer un minuto por día la Biblia es muy poco para tener una buena comunicación con Dios. Pero no es así ya que yo tengo mucha práctica en entender lo que Dios quiere lo que hace que no sea tan difícil entender lo que quiere enseñarme o hacerme entender. Claro que no siempre fue así. En otros tiempos me quedaba pensando mucho sobre lo que Dios quería decirme. Pero esa eran otras épocas. Además el corto tiempo que le dedico a la lectura de la Biblia lo compenso los fines de semana con lo que leo y hago que dentro de unos segundos te voy a contar. Eso equilibra las cosas. 
Voy a la Iglesia los días base que son miércoles, viernes y domingo con la intención de oír la voz de Dios: 
Además le pido a Dios que me hable a través del pastor y que también me haga entender su voluntad y lo que quiera que yo sepa. Entonces cada vez que voy a la Iglesia salgo alimentado con una palabra nueva o confirmación de lo que ya sabía. Y si me perdí de algo con la lectura al azar que hago de la Biblia no tengo como escapar cuando el pastor u otra autoridad enviada por Dios me hablan. Es así y lo que Dios no me dice a través de la Biblia porque no encuentro el versículo correcto o porque interpreto mal, me lo dice el pastor en la Iglesia inspirado por él. No tengo como escapar ni mal interpretar la voz de Dios. Ahora te cuento que cuando voy a la Iglesia lo que busco que Dios me hable a través del pastor pero siempre estoy atento a lo que dice el Espíritu Santo en mi mente. Es que a veces el pastor habla de parte de Dios y a veces no. A veces el pastor dice exactamente lo que el Espíritu Santo piensa y a veces se desvía. Eso me pasó muchas veces. En los casos en que se desvía yo no le hago caso. Pero tampoco le hago problemas al pastor. Simplemente trato de evitar inconvenientes y sigo a la voz de Dios osea lo que Dios me hace entender en mi mente. Tampoco lo acuso con su superior en jerarquía. Dios ya me enseñó que no se debe actuar así. Hay que tener misericordia, paciencia y mucha tolerancia cuando esas cosas ocurren. 
Estoy atento a oír la voz de Dios en todo momento y lugar:
Soy consciente de que Dios además de hablar a través de sus líderes y de la Biblia también lo hace en la mente y cuando no se lee la Biblia o no se está frente a una autoridad espiritual. Por eso es que todos los días le pido a Dios a la mañana que me hable en todo momento y lugar y que me haga entender su voluntad a fin de que no erre el camino y estropee sus planes en mi vida. Además de eso estoy todo el tiempo atento a lo que tengo que hacer según la voluntad de Dios en todo momento. Es decir, estoy atento a las inspiraciones divinas. Estas me han salvado muchas veces de actuar de mala manera, de enojarme, de quejarme frente a ciertas circunstancias. Estas me enseñan cómo hablar, cómo comportarme en determinadas circunstancias evitando que actúe impulsivamente, etc.. La verdad es que le debo mucho a estas inspiraciones divinas. A través de ellas Dios también me corrige y me enseña a andar de acuerdo con su voluntad.
Leo el diario de la Iglesia de Argentina y algo del de Brasil:
Aunque no lo creas me leo todo el diario de Argentina, incluido los testimonios de sanidad, lo que hace el "T Ayudo" cada semana, lo que dice el obispo Macedo, su esposa, su yerno, en fin todo, salvo las noticias que no tienen nada que ver con la fe, como esas secciones para la belleza de la mujer, o noticias sobre fútbol, etc.. Lo hago así no solo porque quiero que Dios me hable a través del diario sino porque además busco estar actualizado sobre lo que se está haciendo en el país así como también alimentarme con los testimonios. Es como un baño de fe. Es que con el tiempo uno se acostumbra a todo esto de los milagros y hasta se olvida de lo importante que son y de que hay gente que no tiene esa posibilidad. Es como un cable a tierra para mí. Eso me hace apreciar mi fe además de darme herramientas para evangelizar cada vez que puedo contando estos testimonios de sanidad.
Del diario de Brasil leo solo las entrevistas que se hacen a obispos y pastores. Este diario se puede leer por Facebook. Se llama “hoja universal”, pero traducido al portugués que sería algo como “Folha Universal”. Aprendo mucho sobre las historias de los obispos, sus vidas y sus relaciones afectivas. Te lo recomiendo.
Leo todos los artículos que se publicaron en la semana en el Blog del obispo:
Esto lo hago para mantenerme al tanto de lo que se está haciendo a nivel mundial. Además busco conocer quiénes son los obispos, cómo se organiza la Iglesia, qué nuevas doctrinas hay, etc.. El blog del obispo es para mí como el diario Clarín o La Nación, pero aplicado a la fe. Ahí me entero de lo que pasa a nivel mundial. 
Hago un Santo Culto por semana de una hora en el que habla el obispo Macedo:
Esto lo hago para mantener mi fe unida a la cabeza principal que es el obispo Macedo. La fe que tenemos nosotros viene de este señor. Escucharlo de vez en cuando sirve para re afirmarla cuando esta se está desviando un poco. A veces también pasa que los pastores se desvían de lo que dice el obispo. Por eso es bueno darle un vistazo cada tanto para confirmar si lo que se hace en las Iglesias también lo realiza la cabeza principal. Además el obispo tiene algo importante que nadie en este mundo tiene la máxima experiencia en la fe que se pueda encontrar en este mundo por los años que tiene de cristiano. Como a mí me interesa mucho el tema de la dirección de alto nivel de la Iglesia me queda bien escucharlo a él que es el que está a cargo de todo y que sabe por qué se maneja la institución de una manera y no de otra. También me gusta aprender de él porque corrige a pastores, otros obispos y obreros. Mis escritos están inspirados en mucho de lo que él dice y hace. Yo escribo también para líderes de alto nivel espiritual. El no tener miedo de hablar de los errores que hay en la Obra o los que comenten obispos, pastores y obreros se lo debo a él. Viendo sus vídeos más la guía y el impulso del Espíritu Santo es que perdí todo temor. Cuando hago un Santo Culto parece que me trasporto a la Iglesia. Ocurren sensaciones similares a las que tengo cuando estoy allá. Es raro. Creo que se debe a que los obispos y pastores le piden a Dios que todo aquel que vea un Santo Culto sea visitado por Dios y escuche su voz. Y eso pasa aunque el programa esté gravado. Es raro pero ocurre. 
Todas estas cosas hago en la semana con la finalidad de tener mi fe al día. Como ves no es nada complicado pero hay que sacrificar. Aclaro que esto lo hago por guía del Espíritu Santo recordando que ellas son pasajeras, es decir que con el tiempo pueden darse otras y marcado que para tener una buena comunicación con Dios hay que pedirle orientación al Espíritu Santo. No nos podemos auto medicar y decir cosas como “si no leo la Biblia todos los días pero voy a la Iglesia ya está todo bien”. No hay que hacer eso. Espero que te sirva de algo mi modelo de fe. Éxitos.
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