domingo, 2 de febrero de 2014

La Fe que falta: Fe para hacer realidad el plan de Dios

El nuevo nacimiento es la base para conquistar el plan de Dios. Todos fuimos llamados para hacer un plan que Dios tiene diseñado para cada uno de nosotros. El problema es que la base de dicho plan, lo primero que tenemos que conquistar, es el nuevo nacimiento. Sin el nuevo nacimiento el plan de Dios no se puede hace realidad. 
Muchos en las Iglesias ignoran esto y por eso dedican su tiempo a conquistar las promesas bíblicas sin importar el plan de Dios y sin darle la debida atención a lograr el nuevo nacimiento. Son gente que tienen fe para conseguir pareja, para conquistar casas, autos, motos, paz en la familia, almas, entrar a la Obra, etc.. Pero no tienen fe para hacer realidad el plan que Dios trazo para sus vidas. Esto es así, es una triste realidad. 
Si tenemos fe para conquistar casas, muchas almas, autos, motos, etc, pero no tenemos esa misma fe para lograr el plan de Dios, nuestra vida no sirve desde el punto de vista espiritual. Para Dios, aunque logremos conquistar el mundo con nuestra fe, no seremos nada si actuamos así. 
Si llegamos a ser excelentes obreros, pastores, obispos, pero no logramos hacer realidad el plan que tiene Dios para nosotros y ni siquiera le hemos nacido de nuevo, de nada servimos. Somos como sal sin sabor. Es que Dios quiere que hagamos un plan. Es que Dios quiere que no nos desviemos de dicho plan. Y si conquistamos el mundo pero no el plan de Dios, a él no le servimos en realidad. 
Si llegamos a ganar a nuestra familia para Dios, si llegamos a tener el bautismo con el Espíritu Santo, si llegamos a ganar millones de almas para Dios, pero a la misma vez no hacemos realidad el plan que Dios tiene para nosotros, de nada servimos para él. Somos como sal sin sabor. Es que Dios quiere que hagamos su voluntad para hacer un plan que él trazó para nosotros. No es obedecer por obedecer. Es obedecer para que algo que él tiene planificado para nosotros se haga realidad.
Si llegamos a conquistar una pareja por la fe, mucho dinero, títulos, casas, la cura de enfermedades, la liberación de ciertos tormentos espirituales, pero no logramos hacer realidad el plan de Dios para nuestras vidas, de nada servimos para él. Es que fuimos llamados para hacer realidad un plan que él diseñó para nosotros. 
La base de la ejecución del plan de Dios es el nuevo nacimiento. Si no nacemos de nuevo no podremos ejecutar el plan de Dios. Esa es la base. Algo esencial. Si tenemos 20 años de Iglesia y conquistamos muchas cosas por la fe pero no hemos nacido de nuevo, ¿podemos decir que estamos haciendo realidad el plan que Dios trazó para nuestras vidas?. Claro que no. 
No debemos desviarnos del motivo por el cual Dios nos llamó a cada uno de nosotros, que es la ejecución de un plan. Tenemos que cumplir con esa tarea en la tierra, de otra manera estaremos agradando a cualquier persona menos a Dios. A Dios le agrada la persona que coloca su vida a disposición de él con el fin de que el plan que Dios trazó para la misma se haga realidad en su totalidad, con toda su plenitud. 
Tengo una página de Facebook llamada “El blog Espiritual de Martin”. Denle click en “Me gusta” para recibir actualizaciones. También ahí pueden dejar sus comentarios y preguntas.
Por correo a martinalbertosanchez@live.com.ar