jueves, 23 de enero de 2014

¿Qué hay que hacer para nacer de nuevo?

Seguidamente veremos algunos consejos que nos llevarán a nacer de nuevo:

Tomar conciencia de que existe algo llamado "nuevo nacimiento":
Muchas personas que quieren ser de Dios, no saben qué existe el nuevo nacimiento. Eso obviamente no ocurre en Iglesias como las Universales, pero en otras denominaciones si. Es decir, que en otras Iglesias distintas a la Universal si hay 
personas que no saben que existe algo llamado "nuevo nacimiento". Es que en las Iglesias Universales se habla mucho del tema. En cambio en otras denominaciones se habla poco o nada. Y si se habla, solamente se hace un comentario teórico que no se aplica a lo que en los días de hoy significa nacer de nuevo. Claro que también existen otras Iglesia que no son de la Universal y que también tocan el tema. Es que lo esencial para nacer de nuevo es ir a una Iglesia en donde los lideres hablen del tema y se preocupen porque sus miembros logren dicho estado espiritual.

Entender qué significa "nacer de nuevo" y cuándo termina este proceso:
El entendimiento sobre lo que es el nuevo nacimiento es muy importante para lograr dicho estado. Es que si no sabemos que es nacer de nuevo es imposible que nos demos cuenta si es que ya nacimos de nuevo o no o si es que estamos en el camino correcto, camino que nos lleva a nacer de nuevo. En otro articulo explicamos sobre esta problemática en profundidad. Pero es bueno que recordemos que nacer de nuevo significa ser una nueva criatura distinta a la que se era antes. Es preciso entender que un bebe recién nacido no tiene pecado pero aun así no nació de Dios todavía. Porque al bebe rancien nacido le falta tener el Espíritu Santo en su interior, le falta tener conocimientos sobre la voluntad de Dios actual, le falta buscar algún método para nacer de nuevo, que obviamente no busco porque es un niño, le falta tener un corazón como el de Dios. Los niños no tienen la mente como la que Dios quiere que tengamos ni tampoco tienen un corazón espiritual. No importa que tan inocentes sean. No son hijos de Dios, solo son criaturas sin pecado. Otra cosa a marcar es que debemos entender que tener el Espíritu Santo en el interior es distinto a nacer de nuevo. No todo el que fue bautizado con el Espíritu Santo nació de nuevo, pero todo el que nació de nuevo tiene Espíritu Santo. Son cosas distintas. Cuando somos bautizados por Dios en algo cambiamos interiormente pero aun así todavía nos faltara tener un poco mas de conocimientos sobre como llevarnos con ese Espíritu que habita en nuestro interior. Ese conocimiento no viene con el bautismo. Es por eso que en las Iglesias podemos ver que hay muchas personas que tienen el Espíritu Santo pero no saben como llevarse bien con él y por eso es que no pueden conquistar el nuevo nacimiento, es decir, no logran que ese Espíritu que está en su interior los transforme en la nueva criatura de la que habla la Biblia. La mente de Dios se forma con conocimientos sobre cómo hacer la voluntad de Dios hoy en día en todas las áreas de la vida. Y el corazón de Dios se conquista con la obediencia a las guías y orientaciones del Espíritu Santo, obviamente también debemos aplicar los conocimientos que aprendemos sobre como hacer la voluntad de Dios hoy en día. Con el pasar del tiempo haciendo eso es que nuestro corazón, deseos, manera de ser, comienza a cambiar hasta que llega un momento es que podemos decir que ya somos totalmente una nueva criatura. Para terminar podemos decir que una persona puede ser hoy bautizado con el Espíritu Santo, pero quizás el nuevo nacimiento llegue dos años después de ese bautismo. No es lo mismo, debemos entender, tener el Espíritu Santo con haber conquistado un corazón como el de Dios y una mente como la del hijo de Dios.
El nuevo nacimiento termina cuando el Espíritu Santo nos confirma que termina. Es algo espiral, quien ya tiene la experiencia de oír la voz de Dios seguramente comprenderá lo anterior. Si no, en otros artículos en los que hablamos sobre el tema se puede comprender cómo oír esa voz. 
Si es que no nacimos de nuevo todavía, pero creemos que si, el Espíritu Santo tratará con todos los medios posibles hacernos entender que debemos terminar con lo que nos falta para ser una nueva criatura. Si es que tenemos un corazón duro que no acepta que nos falta todavía para ser una nueva criatura, ese proceso en el cual el Espíritu Santo nos quiere avisar de la verdad de nuestro estado espiritual puede durar años. Hay personas que tienen Espíritu Santo, pero se dan cuenta que les falta completar su transformación interior 20 años mas tarde de lograr su bautismo. Es asi. Es porque creen que por tener el Espíritu Santo ya son una nueva criatura. Y porque además tienen un corazón de piedra que tarde como 20 o más años en ablandarse.

Entender la importancia de nacer de nuevo:
Este tema también lo desarrollamos en otro articulo. Así que acá solo vamos a tocarlo un poco. El nuevo nacimiento es la base para completar el plan de Dios. Si no nacemos de nuevo no podemos hacer realidad el sueño que Dios tiene planificado para nosotros. Podemos ser buenas personas, podemos ser buenos evangelistas, podemos ser buenos obreros, pastores, obispos, podemos ser muy solidarios, podemos ser muy amorosos con todo el mundo hasta con nuestros enemigos, podemos ser buenos ofrendantes, pero si no hemos completado nuestro nuevo nacimiento no podremos hacer realidad el plan de Dios, por lo menos en su totalidad. Dios nos llama para hacer realidad un plan que tiene marcado para cada uno de nosotros, pero solo si nacemos de nuevo podemos hacerlo realidad. Las personas que con Espíritu Santo en su interior y con años de Iglesia y con muchas otras tantas bendiciones no han logrado nacer de nuevo, no están haciendo el plan de Dios realidad. Están haciendo cualquier plan realidad menos el de Dios, por mas que sean buenos obreros, pastores, miembros, etc.. Si no nacemos de nuevo el plan de Dios no se podrá ejecutar. Y no podemos excusarnos con bendiciones económicas grandes, o con tener el bautismo con el Espíritu Santo o con salvar muchas almas, etc.. 
En las Iglesias hoy en día podemos ver claramente personas que comenzaron en la Fe comiendo de la basura y hoy son obreros, buenos evangelistas, en algunos casos millonarios, pero aun así no han completado su transformación interior. Pero lo peor de todo es que no se dan cuenta. ¿Quien podría pensar que una persona que comía de la basura y hoy es millonaria y tiene 20 años de Iglesia, nunca nació de nuevo?. ¿Quien podría creer que un pastor de 20 años que logro salvar muchas almas, que conquisto muchas cosas por la fe no nació de nuevo?. Aunque no lo creamos eso es algo que esta pasando hoy. ¿De que les sirvió conquistar tantas bendiciones si lo esencial que es el nuevo nacimiento no lo consiguieron?. A Dios no le agrada aquella persona que pasa años en la Iglesia sin nacer de nuevo. Eso está mal. 
Por todo ello es que tenemos que buscar nacer de nuevo si es que queremos hacer realidad el plan de Dios.

Entender que el nuevo nacimiento lo puede lograr cualquier persona: 
El nuevo nacimiento no es algo reservado a teólogos o profesionales o personas que tienen "altos estudios" o mucha "cultura". El nuevo nacimiento es para todo aquel que quiera seguir a Dios, puede o no tener mucha cultura, puede o no tener un lindo o feo pasado, puede o no ser pastor o querer ser alguna autoridad en la Iglesia. Todo miembro tiene derecho a nacer de nuevo y debe lograr dicho estado espiritual si es que desea cumplir la voluntad de Dios en su vida. Acá entra en juego la habilidad de los lideres de hacer entender a sus miembros que no hay excusa humana que impida nacer de nuevo. Hasta los niños pueden, siempre y cuando tengan un mínimo de madurez mental, claro está.

Buscar un método que lleve al nuevo nacimiento:
Para nacer de nuevo tenemos que buscar un método, un camino a seguir. Este solo puede sernos dado por el Espíritu Santo. Por eso debemos pedirle que nos guié, que nos oriente, que nos enseñe qué es lo que tenemos que hacer para nacer de nuevo. Dios nos va a responder dándonos a entender qué es lo que tenemos que hacer y/o a quien tenemos que acudir para que nos enseñe de qué se trata todo esto de nacer de nuevo y para que nos ayude en el proceso. 
Es muy importante el líder o guía espiritual para nacer de nuevo. Es que es la persona que va a ser usada por Dios para enseñarnos, para guiarnos para acompañarnos en el proceso que nos lleva a ser una nueva criatura. Puede ser un pastor, un obispo, un obrero, o un simple miembro que sepa del tema y que haya nacido de nuevo. 
Además tenemos que controlar que sigamos un método que Dios nos haya mostrado. Debemos asegurarnos de que el camino que vamos a seguir es el que Dios por revelación nos marco como sendero para poder lograr nacer de nuevo. En otro articulo vimos que el método para nacer de nuevo puede variar según las distintas personas, según las condiciones de estas, etc.. Por eso es importante que busquemos la opinión de Dios para que este nos guié a un método para nacer de nuevo que sea adecuado a nuestra situación personal.
Es importante también seguir, escuchar las orientaciones de una persona que sepa bien del tema y que nos pueda ayudar a comprenderlo bien. Esto es muy importante para que no nos engañemos y pensemos por ejemplo que hemos nacido de nuevo cuando en realidad lo que hemos logrado es cambiar algunas cosas de nuestro carácter y vencer uno que otro pecado. 

Seguir el método fijado por Dios hasta el final:
Como los métodos que Dios da para nacer de nuevo no son fáciles de ejecutar, es muy probable que nos sintamos tentados a dejar de buscar nuestro nuevo nacimiento a mitad de camino. Pero si eso pasa debemos recapacitar y pensar qué es lo que queremos para nuestras vidas. Si agradar a Dios o a nosotros mismos. Como ya lo dijimos arriba, el nuevo nacimiento es algo importante en el mundo espiritual porque nos permite ejecutar el plan de Dios para nuestras vidas. Por eso, podemos decir que si no logramos nacer de nuevo nuestra vida cristiana no tiene sentido. Por mas que salvemos muchas almas, por mas ofrenda que presentemos, por mas ayuno que hagamos por la Iglesia, por mas que seamos lo que seamos dentro o fuera de la Iglesia, nuestra vida con Dios no tendrá sentido. Es que el objetivo principal de todo cristiano es hacer la voluntad de Dios. Y el hacer la voluntad de Dios tiene como fin cumplir un plan que él tiene trazado para cada cristiano. Y dentro de ese plan la base de todo es nacer de nuevo.

Estar preparado para las tribulaciones y para cambiar o ajustar el método que Dios nos dió para nacer de nuevo, según las circunstancias que vayan surgiendo:
Cuando queremos nacer de nuevo los demonios se desesperan y comienzan a atacar con todo lo que tienen. Nos crean trabas, opresiones espirituales, presentan problemas, usan personas para lastimarnos, entre otras cosas. Todo ello para desviar nuestra fe y hacer que dejemos de seguir el método que no está llevando a convertirnos en una nueva criatura. Debemos prestar atención a eso y estar preparados para todo. Y por nada del mundo debemos dejar el método que Dios nos enseño para nacer de nuevo. Gente de la Obra puede ser usada por el mal para dañarnos. La familia puede ponerse en contra nuestra. Pueden surgir muchas tentaciones. Pueden surgir propuestas de trabajo que de aceptarlas, impedirían que continuemos con nuestra transformación interior. Tenemos que estar preparados.
El método que Dios nos dio para nacer de nuevo hay que mantenerlo siempre que sea posible. Si vemos que es imposible en determinados momentos hacer lo que Dios nos pidió por un motivo X no debemos alarmarnos sino tener paciencia y usar nuestra fe hasta que el problema que nos esta trabando desaparezca. Puede ocurrir que Dios nos modifique el método por circunstancias especiales, en ese caso debemos estar atento a la voz de Dios y hacer los cambios debidos. 

Tener mucha paciencia y perseverancia:
El nuevo nacimiento no es rápido. Es un proceso. Porque lo que hay que cambiar es el pensamiento de las personas y el corazón. Estas cosas solo las puede hacer el Espíritu Santo en un tiempo que varia según la situación de cada persona. Pero en todos los casos hay que tener paciencia y perseverar hasta conquistar la meta. Puede tardar un poco o mucho, depende de ciertas circunstancias pero lo importante no es eso, sino conquistar el objetivo sin desmayar.

Tener Espíritu Santo
Para nacer de nuevo tenemos que ser bautizado con el Espíritu Santo. Si no tenemos ese Espíritu en nuestro interior debemos buscar tal bautismo. En el libro "En los pasos de Jesús" de Edir Macedo se explica como conseguir tal objetivo.
Tener ese bautismo es importante porque nos va a permitir entender mejor la voz de Dios así como también ser transformado desde dentro. 
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