martes, 28 de enero de 2014

¿Por qué es importante tener un buen lider para nacer de nuevo?

Tener un líder puesto por Dios y preparado para explicar bien como hacer para nacer de nuevo, es algo muy importante para lograr dicho estado espiritual. Es que no podemos nacer de nuevo sin una Iglesia, por lo menos en los días de hoy.  Y en las Iglesias hay lideres y ellos son los que nos comunican lo que debemos hacer para agradar a Dios. Los lideres espirituales son importantes porque de ellos depende gran parte de nuestra transformación interior. Si no son buenos lideres, podemos tener problemas para nacer de nuevo.
Para nacer de nuevo vamos a necesitar de un líder espiritual. Este puede ser un pastor, un obispo o un obrero. Lo importante es que esta persona ocupe su cargo por voluntad de Dios. Es que hay pastores, obispos y obreros que trabajan en la Obra por voluntad propia o de otros que las convencieron de que tenían que ser pastores, obispos y obreros. Aunque esto parezca increíble es real. Si no fue puesto por Dios para el cargo, no nos va a servir. No nos puede llegar a nacer de nuevo alguien que pasa años en la Obra sin darse cuenta de que no debe estar ahí. El nuevo nacimiento lo conquistan los obedientes. Y una autoridad que ocupa un cargo en la Obra sin darse cuenta de que eso no es la voluntad de Dios para su vida, desobedece a Dios.
Ademas el líder tiene que haber nacido de nuevo ya y saber explicar a las personas qué es lo que deben hacer para ser una nueva criatura. Aclaramos esto porque hay muchos lideres que no han nacido de nuevo todavía. Y un líder que no nació de nuevo no puede llevar al pueblo que lo escucha a obtener el nuevo nacimiento. 
También sucede que hay lideres que han nacido de nuevo pero no saben explicar cómo hay que hacer para llegar a dicho estado espiritual. Y por eso se la pasan explicando las consecuencias de haber nacido de nuevo, por eso cuentan en el Altar como se siente un nacido de nuevo, como se expresa, como es el carácter, pero no saben explicar cual es el camino para llegar a ser así. Es decir, son personas que han nacido de nuevo, que quieren que el pueblo que los escucha nazca de nuevo, pero que no saben como explicar el camino que hay que seguir para nacer de nuevo. Saben por discernimiento espiritual quien nació de nuevo y quien no, saben explicar como se siente un nacido de nuevo, pero no logran enseñar el camino para obtener ese beneficio espiritual. Como consecuencia de eso, ello son nacidos de nuevo, pero sus hijos espirituales no. Aunque esto parezca ridículo, es verdad. 
Entonces el líder que vamos a necesitar para nacer de nuevo será quien tenga la facultad de liderar por voluntad de Dios. Esto excluye a pastores, obispos y obreros que no fueron llamados por Dios para ocupar tales cargos. Ademas tendrá que haber nacido de nuevo. Esto excluye a quienes liderando por voluntad de Dios todavía no completaron su transformación total. Y también este líder deberá saber explicar cómo llegar a obtener tal bendición. Esto excluye a aquellas personas que han nacido de nuevo pero que no saben enseñar a las personas el camino para obtener tal bendición. 
El líder es algo importante para nacer de nuevo. Es que no podemos lograr dicho estado por cuenta propia. Necesitamos de un líder que en las Iglesia a la que vamos, nos explique qué es nacer de nuevo, la importancia de dicho estado y el camino que tenemos que seguir para obtenerlo. El líder es quien nos va a animar para seguir luchando por esa bendición, es quien nos va a explicar lo que necesitemos saber sobre el tema, es quien muchas veces nos va a consolar en medio de tantas tribulaciones que vamos a pasar mientras buscamos el nuevo nacimiento, es quien en resumidas cuenta nos va a apoyar en todo lo que sea y nos va a guiar. 
Si el líder que tenemos en nuestras Iglesias no fue llamado por Dios para el cargo obviamente no vamos a poder nacer de nuevo, porque ni el nació de nuevo, si está en un cargo espiritual como el de pastor, obrero u obispo sin ser llamado no debemos dudar, esa persona nunca nació de Dios. 
Si el líder que nos guía en las Iglesias ni sabe que es el nuevo nacimiento, obviamente no vamos a poder nacer de nuevo. Y si sabe y es llamado para ocupar el cargo que tiene pero no sabe como guiarnos para el nuevo nacimiento tampoco vamos a poder nacer de nuevo.
Nosotros dependemos mucho de los lideres espirituales de las Iglesias a la que concurrimos, sin importar el cargo que ocupemos o si solo somos miembros. Si nuestros lideres están mal con Dios. Si nuestro lideres no se llevan bien con el Espíritu Santo. Si nuestros lideres no saben como se hace para nacer de nuevo. Entonces ¿qué podemos esperar nosotros?.
Por eso es importante tener buenos lideres espirituales. Los buenos lideres espirituales no van a dejar que nos perdamos en conquistas mundanas cuando en realidad lo que tenemos que hacer es luchar por nacer de nuevo. Los buenos lideres espirituales nos van a guiar y enseñar todo lo que sea necesario para que logremos dicho estado espiritual. No nos van a dejar solo en el proceso de lucha para conseguir el nuevo nacimiento.
Pero ¿que pasa si en nuestra Iglesia en la que concurrimos el líder que nos guía no es bueno?. ¿Que pasa si es que nuestro líder nunca habla de nuevo nacimiento o habla poco o ni siquiera sabe que existe eso?. ¿Que pasa si nuestro líder explica mal o nos llega a conquistar otras cosas pero no a nacer de nuevo?. En esos casos, lo que debemos hacer en entender que Dios si nació de nuevo. Puede parecernos ridículo la anterior afirmación, pero nos sirve para entender que si el líder que nos dirige falla, hay otro líder, que es un Espíritu y que nunca va a fallar. Entonces ¿que debemos hacer si es que nos damos cuenta de que nuestro líder no es bueno?. Debemos buscar y seguir las guías del Espíritu Santo. Si nuestro líder es malo para enseñarnos sobre nuevo nacimiento o para guiarnos para obtener tal beneficio espiritual, lo que debemos hacer es buscar la orientación de Dios. Si nuestro líder falla, Dios no nos va a fallar. Y de alguna manera u otra nos va a indicar el camino que debemos tomar para nacer de nuevo. Debemos estar atentos a su voz. Seguramente nos va a indicar seguir los consejos de otra autoridad espiritual que si sabe como llegar a nacer de nuevo. O va a hacer que nosotros nos transformemos en esos lideres buenos y seamos los primeros en nacer de nuevo en la comunidad en la que asistimos y que esta dominada por un obrero, pastor u obispo que es malo en tema de nuevo nacimiento.

Puede ocurrirnos que no sepamos distinguir entre un líder bueno o malo o que nuestro líder nos parezca bueno pero que por detrás sea una persona distinta a la que aparenta, pero como no lo conocemos no podemos saber. Estos problemas se solucionan buscando y siguiendo las guías del Espíritu Santo. Él nos va a orientar qué de lo que nuestro líder dice tenemos que seguir y qué no. No hace falta que sepamos de la vida privada de nuestro líder. Pero si hace falta que busquemos y sigamos la orientación del Espíritu Santo.
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