martes, 28 de enero de 2014

¿Por qué es importante tener un buen lider para nacer de nuevo?

Tener un líder puesto por Dios y preparado para explicar bien como hacer para nacer de nuevo, es algo muy importante para lograr dicho estado espiritual. Es que no podemos nacer de nuevo sin una Iglesia, por lo menos en los días de hoy.  Y en las Iglesias hay lideres y ellos son los que nos comunican lo que debemos hacer para agradar a Dios. Los lideres espirituales son importantes porque de ellos depende gran parte de nuestra transformación interior. Si no son buenos lideres, podemos tener problemas para nacer de nuevo.
Para nacer de nuevo vamos a necesitar de un líder espiritual. Este puede ser un pastor, un obispo o un obrero. Lo importante es que esta persona ocupe su cargo por voluntad de Dios. Es que hay pastores, obispos y obreros que trabajan en la Obra por voluntad propia o de otros que las convencieron de que tenían que ser pastores, obispos y obreros. Aunque esto parezca increíble es real. Si no fue puesto por Dios para el cargo, no nos va a servir. No nos puede llegar a nacer de nuevo alguien que pasa años en la Obra sin darse cuenta de que no debe estar ahí. El nuevo nacimiento lo conquistan los obedientes. Y una autoridad que ocupa un cargo en la Obra sin darse cuenta de que eso no es la voluntad de Dios para su vida, desobedece a Dios.
Ademas el líder tiene que haber nacido de nuevo ya y saber explicar a las personas qué es lo que deben hacer para ser una nueva criatura. Aclaramos esto porque hay muchos lideres que no han nacido de nuevo todavía. Y un líder que no nació de nuevo no puede llevar al pueblo que lo escucha a obtener el nuevo nacimiento. 
También sucede que hay lideres que han nacido de nuevo pero no saben explicar cómo hay que hacer para llegar a dicho estado espiritual. Y por eso se la pasan explicando las consecuencias de haber nacido de nuevo, por eso cuentan en el Altar como se siente un nacido de nuevo, como se expresa, como es el carácter, pero no saben explicar cual es el camino para llegar a ser así. Es decir, son personas que han nacido de nuevo, que quieren que el pueblo que los escucha nazca de nuevo, pero que no saben como explicar el camino que hay que seguir para nacer de nuevo. Saben por discernimiento espiritual quien nació de nuevo y quien no, saben explicar como se siente un nacido de nuevo, pero no logran enseñar el camino para obtener ese beneficio espiritual. Como consecuencia de eso, ello son nacidos de nuevo, pero sus hijos espirituales no. Aunque esto parezca ridículo, es verdad. 
Entonces el líder que vamos a necesitar para nacer de nuevo será quien tenga la facultad de liderar por voluntad de Dios. Esto excluye a pastores, obispos y obreros que no fueron llamados por Dios para ocupar tales cargos. Ademas tendrá que haber nacido de nuevo. Esto excluye a quienes liderando por voluntad de Dios todavía no completaron su transformación total. Y también este líder deberá saber explicar cómo llegar a obtener tal bendición. Esto excluye a aquellas personas que han nacido de nuevo pero que no saben enseñar a las personas el camino para obtener tal bendición. 
El líder es algo importante para nacer de nuevo. Es que no podemos lograr dicho estado por cuenta propia. Necesitamos de un líder que en las Iglesia a la que vamos, nos explique qué es nacer de nuevo, la importancia de dicho estado y el camino que tenemos que seguir para obtenerlo. El líder es quien nos va a animar para seguir luchando por esa bendición, es quien nos va a explicar lo que necesitemos saber sobre el tema, es quien muchas veces nos va a consolar en medio de tantas tribulaciones que vamos a pasar mientras buscamos el nuevo nacimiento, es quien en resumidas cuenta nos va a apoyar en todo lo que sea y nos va a guiar. 
Si el líder que tenemos en nuestras Iglesias no fue llamado por Dios para el cargo obviamente no vamos a poder nacer de nuevo, porque ni el nació de nuevo, si está en un cargo espiritual como el de pastor, obrero u obispo sin ser llamado no debemos dudar, esa persona nunca nació de Dios. 
Si el líder que nos guía en las Iglesias ni sabe que es el nuevo nacimiento, obviamente no vamos a poder nacer de nuevo. Y si sabe y es llamado para ocupar el cargo que tiene pero no sabe como guiarnos para el nuevo nacimiento tampoco vamos a poder nacer de nuevo.
Nosotros dependemos mucho de los lideres espirituales de las Iglesias a la que concurrimos, sin importar el cargo que ocupemos o si solo somos miembros. Si nuestros lideres están mal con Dios. Si nuestro lideres no se llevan bien con el Espíritu Santo. Si nuestros lideres no saben como se hace para nacer de nuevo. Entonces ¿qué podemos esperar nosotros?.
Por eso es importante tener buenos lideres espirituales. Los buenos lideres espirituales no van a dejar que nos perdamos en conquistas mundanas cuando en realidad lo que tenemos que hacer es luchar por nacer de nuevo. Los buenos lideres espirituales nos van a guiar y enseñar todo lo que sea necesario para que logremos dicho estado espiritual. No nos van a dejar solo en el proceso de lucha para conseguir el nuevo nacimiento.
Pero ¿que pasa si en nuestra Iglesia en la que concurrimos el líder que nos guía no es bueno?. ¿Que pasa si es que nuestro líder nunca habla de nuevo nacimiento o habla poco o ni siquiera sabe que existe eso?. ¿Que pasa si nuestro líder explica mal o nos llega a conquistar otras cosas pero no a nacer de nuevo?. En esos casos, lo que debemos hacer en entender que Dios si nació de nuevo. Puede parecernos ridículo la anterior afirmación, pero nos sirve para entender que si el líder que nos dirige falla, hay otro líder, que es un Espíritu y que nunca va a fallar. Entonces ¿que debemos hacer si es que nos damos cuenta de que nuestro líder no es bueno?. Debemos buscar y seguir las guías del Espíritu Santo. Si nuestro líder es malo para enseñarnos sobre nuevo nacimiento o para guiarnos para obtener tal beneficio espiritual, lo que debemos hacer es buscar la orientación de Dios. Si nuestro líder falla, Dios no nos va a fallar. Y de alguna manera u otra nos va a indicar el camino que debemos tomar para nacer de nuevo. Debemos estar atentos a su voz. Seguramente nos va a indicar seguir los consejos de otra autoridad espiritual que si sabe como llegar a nacer de nuevo. O va a hacer que nosotros nos transformemos en esos lideres buenos y seamos los primeros en nacer de nuevo en la comunidad en la que asistimos y que esta dominada por un obrero, pastor u obispo que es malo en tema de nuevo nacimiento.

Puede ocurrirnos que no sepamos distinguir entre un líder bueno o malo o que nuestro líder nos parezca bueno pero que por detrás sea una persona distinta a la que aparenta, pero como no lo conocemos no podemos saber. Estos problemas se solucionan buscando y siguiendo las guías del Espíritu Santo. Él nos va a orientar qué de lo que nuestro líder dice tenemos que seguir y qué no. No hace falta que sepamos de la vida privada de nuestro líder. Pero si hace falta que busquemos y sigamos la orientación del Espíritu Santo.
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jueves, 23 de enero de 2014

¿Qué hay que hacer para nacer de nuevo?

Seguidamente veremos algunos consejos que nos llevarán a nacer de nuevo:

Tomar conciencia de que existe algo llamado "nuevo nacimiento":
Muchas personas que quieren ser de Dios, no saben qué existe el nuevo nacimiento. Eso obviamente no ocurre en Iglesias como las Universales, pero en otras denominaciones si. Es decir, que en otras Iglesias distintas a la Universal si hay 
personas que no saben que existe algo llamado "nuevo nacimiento". Es que en las Iglesias Universales se habla mucho del tema. En cambio en otras denominaciones se habla poco o nada. Y si se habla, solamente se hace un comentario teórico que no se aplica a lo que en los días de hoy significa nacer de nuevo. Claro que también existen otras Iglesia que no son de la Universal y que también tocan el tema. Es que lo esencial para nacer de nuevo es ir a una Iglesia en donde los lideres hablen del tema y se preocupen porque sus miembros logren dicho estado espiritual.

Entender qué significa "nacer de nuevo" y cuándo termina este proceso:
El entendimiento sobre lo que es el nuevo nacimiento es muy importante para lograr dicho estado. Es que si no sabemos que es nacer de nuevo es imposible que nos demos cuenta si es que ya nacimos de nuevo o no o si es que estamos en el camino correcto, camino que nos lleva a nacer de nuevo. En otro articulo explicamos sobre esta problemática en profundidad. Pero es bueno que recordemos que nacer de nuevo significa ser una nueva criatura distinta a la que se era antes. Es preciso entender que un bebe recién nacido no tiene pecado pero aun así no nació de Dios todavía. Porque al bebe rancien nacido le falta tener el Espíritu Santo en su interior, le falta tener conocimientos sobre la voluntad de Dios actual, le falta buscar algún método para nacer de nuevo, que obviamente no busco porque es un niño, le falta tener un corazón como el de Dios. Los niños no tienen la mente como la que Dios quiere que tengamos ni tampoco tienen un corazón espiritual. No importa que tan inocentes sean. No son hijos de Dios, solo son criaturas sin pecado. Otra cosa a marcar es que debemos entender que tener el Espíritu Santo en el interior es distinto a nacer de nuevo. No todo el que fue bautizado con el Espíritu Santo nació de nuevo, pero todo el que nació de nuevo tiene Espíritu Santo. Son cosas distintas. Cuando somos bautizados por Dios en algo cambiamos interiormente pero aun así todavía nos faltara tener un poco mas de conocimientos sobre como llevarnos con ese Espíritu que habita en nuestro interior. Ese conocimiento no viene con el bautismo. Es por eso que en las Iglesias podemos ver que hay muchas personas que tienen el Espíritu Santo pero no saben como llevarse bien con él y por eso es que no pueden conquistar el nuevo nacimiento, es decir, no logran que ese Espíritu que está en su interior los transforme en la nueva criatura de la que habla la Biblia. La mente de Dios se forma con conocimientos sobre cómo hacer la voluntad de Dios hoy en día en todas las áreas de la vida. Y el corazón de Dios se conquista con la obediencia a las guías y orientaciones del Espíritu Santo, obviamente también debemos aplicar los conocimientos que aprendemos sobre como hacer la voluntad de Dios hoy en día. Con el pasar del tiempo haciendo eso es que nuestro corazón, deseos, manera de ser, comienza a cambiar hasta que llega un momento es que podemos decir que ya somos totalmente una nueva criatura. Para terminar podemos decir que una persona puede ser hoy bautizado con el Espíritu Santo, pero quizás el nuevo nacimiento llegue dos años después de ese bautismo. No es lo mismo, debemos entender, tener el Espíritu Santo con haber conquistado un corazón como el de Dios y una mente como la del hijo de Dios.
El nuevo nacimiento termina cuando el Espíritu Santo nos confirma que termina. Es algo espiral, quien ya tiene la experiencia de oír la voz de Dios seguramente comprenderá lo anterior. Si no, en otros artículos en los que hablamos sobre el tema se puede comprender cómo oír esa voz. 
Si es que no nacimos de nuevo todavía, pero creemos que si, el Espíritu Santo tratará con todos los medios posibles hacernos entender que debemos terminar con lo que nos falta para ser una nueva criatura. Si es que tenemos un corazón duro que no acepta que nos falta todavía para ser una nueva criatura, ese proceso en el cual el Espíritu Santo nos quiere avisar de la verdad de nuestro estado espiritual puede durar años. Hay personas que tienen Espíritu Santo, pero se dan cuenta que les falta completar su transformación interior 20 años mas tarde de lograr su bautismo. Es asi. Es porque creen que por tener el Espíritu Santo ya son una nueva criatura. Y porque además tienen un corazón de piedra que tarde como 20 o más años en ablandarse.

Entender la importancia de nacer de nuevo:
Este tema también lo desarrollamos en otro articulo. Así que acá solo vamos a tocarlo un poco. El nuevo nacimiento es la base para completar el plan de Dios. Si no nacemos de nuevo no podemos hacer realidad el sueño que Dios tiene planificado para nosotros. Podemos ser buenas personas, podemos ser buenos evangelistas, podemos ser buenos obreros, pastores, obispos, podemos ser muy solidarios, podemos ser muy amorosos con todo el mundo hasta con nuestros enemigos, podemos ser buenos ofrendantes, pero si no hemos completado nuestro nuevo nacimiento no podremos hacer realidad el plan de Dios, por lo menos en su totalidad. Dios nos llama para hacer realidad un plan que tiene marcado para cada uno de nosotros, pero solo si nacemos de nuevo podemos hacerlo realidad. Las personas que con Espíritu Santo en su interior y con años de Iglesia y con muchas otras tantas bendiciones no han logrado nacer de nuevo, no están haciendo el plan de Dios realidad. Están haciendo cualquier plan realidad menos el de Dios, por mas que sean buenos obreros, pastores, miembros, etc.. Si no nacemos de nuevo el plan de Dios no se podrá ejecutar. Y no podemos excusarnos con bendiciones económicas grandes, o con tener el bautismo con el Espíritu Santo o con salvar muchas almas, etc.. 
En las Iglesias hoy en día podemos ver claramente personas que comenzaron en la Fe comiendo de la basura y hoy son obreros, buenos evangelistas, en algunos casos millonarios, pero aun así no han completado su transformación interior. Pero lo peor de todo es que no se dan cuenta. ¿Quien podría pensar que una persona que comía de la basura y hoy es millonaria y tiene 20 años de Iglesia, nunca nació de nuevo?. ¿Quien podría creer que un pastor de 20 años que logro salvar muchas almas, que conquisto muchas cosas por la fe no nació de nuevo?. Aunque no lo creamos eso es algo que esta pasando hoy. ¿De que les sirvió conquistar tantas bendiciones si lo esencial que es el nuevo nacimiento no lo consiguieron?. A Dios no le agrada aquella persona que pasa años en la Iglesia sin nacer de nuevo. Eso está mal. 
Por todo ello es que tenemos que buscar nacer de nuevo si es que queremos hacer realidad el plan de Dios.

Entender que el nuevo nacimiento lo puede lograr cualquier persona: 
El nuevo nacimiento no es algo reservado a teólogos o profesionales o personas que tienen "altos estudios" o mucha "cultura". El nuevo nacimiento es para todo aquel que quiera seguir a Dios, puede o no tener mucha cultura, puede o no tener un lindo o feo pasado, puede o no ser pastor o querer ser alguna autoridad en la Iglesia. Todo miembro tiene derecho a nacer de nuevo y debe lograr dicho estado espiritual si es que desea cumplir la voluntad de Dios en su vida. Acá entra en juego la habilidad de los lideres de hacer entender a sus miembros que no hay excusa humana que impida nacer de nuevo. Hasta los niños pueden, siempre y cuando tengan un mínimo de madurez mental, claro está.

Buscar un método que lleve al nuevo nacimiento:
Para nacer de nuevo tenemos que buscar un método, un camino a seguir. Este solo puede sernos dado por el Espíritu Santo. Por eso debemos pedirle que nos guié, que nos oriente, que nos enseñe qué es lo que tenemos que hacer para nacer de nuevo. Dios nos va a responder dándonos a entender qué es lo que tenemos que hacer y/o a quien tenemos que acudir para que nos enseñe de qué se trata todo esto de nacer de nuevo y para que nos ayude en el proceso. 
Es muy importante el líder o guía espiritual para nacer de nuevo. Es que es la persona que va a ser usada por Dios para enseñarnos, para guiarnos para acompañarnos en el proceso que nos lleva a ser una nueva criatura. Puede ser un pastor, un obispo, un obrero, o un simple miembro que sepa del tema y que haya nacido de nuevo. 
Además tenemos que controlar que sigamos un método que Dios nos haya mostrado. Debemos asegurarnos de que el camino que vamos a seguir es el que Dios por revelación nos marco como sendero para poder lograr nacer de nuevo. En otro articulo vimos que el método para nacer de nuevo puede variar según las distintas personas, según las condiciones de estas, etc.. Por eso es importante que busquemos la opinión de Dios para que este nos guié a un método para nacer de nuevo que sea adecuado a nuestra situación personal.
Es importante también seguir, escuchar las orientaciones de una persona que sepa bien del tema y que nos pueda ayudar a comprenderlo bien. Esto es muy importante para que no nos engañemos y pensemos por ejemplo que hemos nacido de nuevo cuando en realidad lo que hemos logrado es cambiar algunas cosas de nuestro carácter y vencer uno que otro pecado. 

Seguir el método fijado por Dios hasta el final:
Como los métodos que Dios da para nacer de nuevo no son fáciles de ejecutar, es muy probable que nos sintamos tentados a dejar de buscar nuestro nuevo nacimiento a mitad de camino. Pero si eso pasa debemos recapacitar y pensar qué es lo que queremos para nuestras vidas. Si agradar a Dios o a nosotros mismos. Como ya lo dijimos arriba, el nuevo nacimiento es algo importante en el mundo espiritual porque nos permite ejecutar el plan de Dios para nuestras vidas. Por eso, podemos decir que si no logramos nacer de nuevo nuestra vida cristiana no tiene sentido. Por mas que salvemos muchas almas, por mas ofrenda que presentemos, por mas ayuno que hagamos por la Iglesia, por mas que seamos lo que seamos dentro o fuera de la Iglesia, nuestra vida con Dios no tendrá sentido. Es que el objetivo principal de todo cristiano es hacer la voluntad de Dios. Y el hacer la voluntad de Dios tiene como fin cumplir un plan que él tiene trazado para cada cristiano. Y dentro de ese plan la base de todo es nacer de nuevo.

Estar preparado para las tribulaciones y para cambiar o ajustar el método que Dios nos dió para nacer de nuevo, según las circunstancias que vayan surgiendo:
Cuando queremos nacer de nuevo los demonios se desesperan y comienzan a atacar con todo lo que tienen. Nos crean trabas, opresiones espirituales, presentan problemas, usan personas para lastimarnos, entre otras cosas. Todo ello para desviar nuestra fe y hacer que dejemos de seguir el método que no está llevando a convertirnos en una nueva criatura. Debemos prestar atención a eso y estar preparados para todo. Y por nada del mundo debemos dejar el método que Dios nos enseño para nacer de nuevo. Gente de la Obra puede ser usada por el mal para dañarnos. La familia puede ponerse en contra nuestra. Pueden surgir muchas tentaciones. Pueden surgir propuestas de trabajo que de aceptarlas, impedirían que continuemos con nuestra transformación interior. Tenemos que estar preparados.
El método que Dios nos dio para nacer de nuevo hay que mantenerlo siempre que sea posible. Si vemos que es imposible en determinados momentos hacer lo que Dios nos pidió por un motivo X no debemos alarmarnos sino tener paciencia y usar nuestra fe hasta que el problema que nos esta trabando desaparezca. Puede ocurrir que Dios nos modifique el método por circunstancias especiales, en ese caso debemos estar atento a la voz de Dios y hacer los cambios debidos. 

Tener mucha paciencia y perseverancia:
El nuevo nacimiento no es rápido. Es un proceso. Porque lo que hay que cambiar es el pensamiento de las personas y el corazón. Estas cosas solo las puede hacer el Espíritu Santo en un tiempo que varia según la situación de cada persona. Pero en todos los casos hay que tener paciencia y perseverar hasta conquistar la meta. Puede tardar un poco o mucho, depende de ciertas circunstancias pero lo importante no es eso, sino conquistar el objetivo sin desmayar.

Tener Espíritu Santo
Para nacer de nuevo tenemos que ser bautizado con el Espíritu Santo. Si no tenemos ese Espíritu en nuestro interior debemos buscar tal bautismo. En el libro "En los pasos de Jesús" de Edir Macedo se explica como conseguir tal objetivo.
Tener ese bautismo es importante porque nos va a permitir entender mejor la voz de Dios así como también ser transformado desde dentro. 
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domingo, 19 de enero de 2014

¿Por qué muchas personas no nacen de nuevo?

Acá vamos a conocer y analizar los motivos reales por los cuales las personas que se dicen cristianas no nacen de nuevo. A continuación los motivos:

No se dan cuenta de que les falta nacer de nuevo

Es algún muy común en las Iglesias de hoy.. Hay mucha gente que va a la Iglesia, que tiene muchos años de ser miembro, a lo mejor hasta es evangelista o incluso obrero, pastor u obispo pero aun así no nació de nuevo aun. Pero lo peor no es eso sino que no se da cuenta de tal realidad. Y por eso cree que ya nación de nuevo cuando en realidad no es así. Cuando las personas no se dan cuenta de que no todavía no nacieron de nuevo es porque están bajo el engaño de demonios. Los demonios ciegan a las personas haciéndoles creer que ya son hijos de Dios cuando en realidad no lo son. ¿Por qué satanás logra engañar a las personas con semejante mentira?. A continuación los motivos:

Falta de conocimiento
Acá podemos analizar dos casos. Las personas que no saben que existe algo llamado nuevo nacimiento. Y las personas que si saben que existe eso, pero no tienen bien en claro qué significa nacer de nuevo. Y por eso se confunden y piensan que ya lograron nacer de nuevo cuando en realidad no es así.
Hay personas que van a las Iglesias y ni siquiera saben que existe algo llamado nuevo nacimiento. Es raro que eso ocurra cuando se trata de un miembro que lleva un tiempo prudencial en una Iglesia dirigida por Dios, pero puede pasar. Es que Dios en un tiempo prudencial tuvo que hacernos entender que existe algo llamado nuevo nacimiento. Pero en fin, hay gente que no sabe eso.
También hay gente que sabe que existe algo llamado nuevo nacimiento, pero no tiene bien en claro qué realmente significa eso. Por eso es que confunden las cosas y piensan que lograron nacer de nuevo cuando no es así. En este caso estamos en presencia de personas confundidas, personas que son humildes, sinceras, que quieren hacer la voluntad de Dios, pero como no saben específicamente qué significa nacer de nuevo es que no logran tal objetivo y lo confunden con otras cosas como por ejemplo el bautismo con el Espíritu Santo. 

Confusión
Acá las personas confunden el haber nacido de nuevo con otras cosas como por ejemplo:

Nuevo nacimiento con ser bautizado con el Espíritu Santo

Hay personas que piensan que por tener Espíritu Santo ya nacieron de nuevo y no es así. El nuevo nacimiento implica una transformación total de mente tanto como de corazón. Cuando recibimos el bautismo con el Espíritu Santo en algo somos transformados interiormente, pero tampoco eso llega a ser total. Cuando recién somos bautizados con el Espíritu Santo somos como niños recién nacidos en el sentido de que tenemos que ser educados por nuestros padres espirituales a fin de saber como llevarnos bien con el Espíritu que vive en nuestro interior. Y mientras obedezcamos a Dios es que un corazón nuevo se va a ir formando en nuestro interior. Mucha gente ignora eso y piensa que con el bautismo con Espíritu Santo ya pasamos a ser una nueva criatura cuando en realidad no es así. Recién comenzamos a ser algo nuevo, algo nuevo que puede o no terminar de formarse, dependiendo de cómo nos llevemos con el Espíritu que está en nuestro interior y de la calidad de conocimiento espiritual que tengamos, conocimiento que nos va a indicar que hacer para terminar de formar nuestra nueva mente y nuevo corazón. La calidad del conocimiento espiritual que tengamos es importante porque si es mala no se va a terminar de formar nunca nuestro nuevo nacimiento. Por eso es importante que tengamos buenos guías en las Iglesias, que enseñen bien sobre estos temas que son a veces un poco confusos.

Ser muy usado por Dios en la evangelización o en el trabajo de la Obra como pastor, obrero u obispo

¿Que tiene que ver tener un puesto en la Iglesia con tener una mente nueva y un corazón nuevo?.¿Qué tiene que ver ser muy usado por Dios con nacer de nuevo?. Hay gente que piensa que por estar en la Obra o hacer algo para Dios ya nacieron de nuevo y eso no es verdad. En la Internet se puede ver claramente ejemplos de personas que aseguran haber dado la vida por las almas, siendo pastores, obreros pero aun así admiten también de que nunca nacieron de nuevo. El puesto no asegura el nuevo nacimiento. No es porque seamos pastores u obreros que ya automáticamente somos una nueva criatura. Esto también se aplica a la salvación de las almas. Sobran testimonios de personas que dicen haber salvado muchas almas pero aun así también reconocen que nunca fueron totalmente hijos de Dios. Es cierto que la persona que es muy usada por Dios o que salva muchas almas algo de bueno tiene, pero eso no quiere decir que se haya transformado totalmente en una nueva criatura.

Ser muy dedicado y detallista al hacer la Obra de Dios o muy colaborativa cuando se trata de algo que tenga que ver con lo espiritual

Hay muchas personas que creen que por ser muy colaborativa en las cosas de la Obra de Dios y/o muy caritativa cuando se trata de ayudar al prójimo, ya nacieron de nuevo. Y eso no es así. ¿Qué tiene que ver la caridad con tener una nueva mente y un nuevo corazón?. Claro que las personas que nacieron de nuevo son caritativas pero ni todas las personas caritativas nacieron de nuevo. ¿Que tiene que ver ser el primero en levantar la mano para ayudar al pastor u obispo con ser una nueva criatura?. Ayudar a hacer crecer la Obra de Dios no garantiza haber conquistado el nuevo nacimiento. Claro que la persona que ayuda y se interesa por las cosas de Dios algo de Dios tiene, pero aun también le puede faltar nacer de nuevo. 

Tener una Fe para mover montañas

Hay gente que cree que por tener una Fe super grande, osea un fe para ser rico, una fe para ser obispo, una fe para salvar millones de almas, una fe para expandir el evangelio a todo el mundo, una fe para ir a predicar la palabra de Dios en cualquier parte del mundo, una fe para soportar las peores torturas por hacer la voluntad de Dios, etc, ya nació de nuevo. ¿Qué tiene que ver esos deseos o esas características con ser una nueva criatura?. Una persona puede tener fe para conquistar el mundo con el poder de Dios pero eso no la hace nacida de él. Claro que algo de bueno esa persona tiene pero ¿habrá completado su nuevo nacimiento?. En la Internet podemos ver muchos casos de personas que aseguran tener esa tipo de Fe, grande, monumental y admirable, pero aun así también confiesan que no nacieron de nuevo.

Haber vencido algunos pecado

¿Qué tiene que ver haber vencido la drogadiccion o el alcoholismo o la mentira o el odio o el rencor o la infidelidad u otro pecado con nacer de nuevo?. Es cierto que el nuevo nacimiento incluye haber dejado pecados, pero no significa que porque uno dejó alguna que otra cosa que lo apartaba de Dios ya se es 100% una nueva criatura. 

Haberse liberado de problemas graves y tormentos espirituales

Una cosa es el testimonio de la liberación de los miedos, la visión de bultos, de los dolores de cabezas constantes, las pesadillas, los traumas del pasado, la locura mental o algún problema grave. Y otra muy distinta es dar testimonio de haber nacido de nuevo. Son cosas diferentes. Puede haber relación pero son cosas diferentes. Ya que no todos los que dan testimonios de liberación espiritual pueden decir que son nuevas criaturas. 

Haber conquistado algún milagro

Hay gente que cree que porque Dios le respondió una vez y le dio un milagro de sanidad o hizo que su familia cambiara un poco, o hizo que Dios le hiciera muy rica o prospera en algún negocio, ya nació de nuevo. Y eso no es verdad. Una cosa es haber usado la fe para que Dios de un milagro de sanidad, o un milagro de prosperidad económica, o la realización de algún proyecto, etc., pero eso no es señal de que se es una nueva criatura. Hay mucha gente que consiguió vencer por la Fe enfermedades graves y en estado terminal como cáncer, sida, etc., hay gente que venció problemas enormes, pagó muchas deudas, consiguió la restauración parcial de la familia, etc., pero aun no nació de nuevo. Eso podemos verlo claramente en testimonios que se dan en las iglesias, testimonios grandes, que nos hacen abrir los ojos de personas que conocemos o desconocidas pero que no nacieron de nuevo. 

Orgullo

Esta es una de las causas principales por las cuales las personas no nacen de nuevo. A veces los pastores se la pasan predicando todo el mes sobre nuevo nacimiento, pero aun así las personas que los escuchan y que no nacieron de nuevo, parecen que nunca ayeron lo que los pastores dijeron. Parece que la predica no fue para ellos. Y eso pasa porque son personas orgullosas. ¿De que se enorgullecen?. De ser los mejores obreros, de ser los miembros mas colaborativos y mas usados por Dios de toda la Iglesia o de todo el país, de ser obispos, de ser pastores, o hijos de tal o cual pastor, de ser millonarios, de tener mas dinero que los demás miembros, de ser muy solicitados por los pastores para ayudar, de traer muchas almas, de tener mas testimonios que contar que los demás, de tener años de Iglesia, de tener mas conocimiento bíblico que los demás, de ser lindos o lindos, de ser los mas lindos de toda la Iglesia, de ser fuertes, de tener mas fe o valentía que los demás, de ser mas prósperos que los demás, de ser amigo o amiga de una persona famosa o conocida en la región, de tener algún titulo universitario o doctorado, de tener "cultura", de hablar bien, de ser mas inteligentes que los demás, de leer mucho, de no haber pecado como los otros, de ser muy prospero en lo que hacen, de que todo les va bien y a los demás no, etc..
La persona que es orgullosa está cegada. Cree que por ser o tener algo que los demás no tienen es mejor. Y por eso se valora demasiado y no puede ver que en realidad es una persona desdichada que necesita mucha ayuda de Dios. La persona orgullosa no reconoce que necesita ayuda. La persona orgullosa piensa que los demás son los que están mal y no ella y por eso no admite sus errores y siempre está acusando a otros de sus problemas, es que ella piensa que nunca es la verdadera culpable. La persona orgullosa siempre intenta refugiarse en la culpa del otro, para el orgulloso, el otro es el malo, el otro es el que necesita mas de Dios, el otro es el que está mal. Y si por acaso llega a reconocer que hizo algo mal, inmediatamente se defiende diciendo o pensando cosas como "bueno estoy mal pero no tanto, el otro está peor que yo". 
El orgullo impide que muchas personas no se den cuenta que les falta nacer de nuevo, que les falta cambiar por dentro. Y es por eso que nunca nacen de Dios.

Miedo a lo que pueda pasar si se admite y confiesa la verdad

Esto les pasa generalmente a los obreros, pastores y obispos que no nacieron de Dios todavía a pesar de sus cargos. Cuando se dan cuenta de que no nacieron de nuevo, les cuesta admitir la verdad, no por orgullo sino por miedo, por vergüenza a lo que van a decir de ellos o a lo que les puede pasar. Imaginemos que somos obreros de 20 años de obra o pastores u obispos con ese tiempo de trabajo. ¿Se imaginan lo que pasaría con un obispo, pastor u obrero que admite después de 20 años de obra que nunca nació de nuevo?. ¿No da un poco de miedo?. ¿No da un poco de vergüenza haber estado predicando a Dios durante tanto tiempo sin haber nacido de nuevo?. Si es que somos miembros antiguos y nos damos cuenta de que nunca nacimos de nuevo, el problema no es tan grave. Es solo admitir la verdad y buscar la dirección de Dios para que Dios nos de un ayuno para purificarnos y listo. No es complicados el asunto. Pero cuando somos pastores, obreros y hasta obispos la cosa puede cambiar. Es que para poder hacer la Obrar de Dios hay que nacer de nuevo primero. Y si no hay ese nuevo nacimiento, salvo ciertas excepciones, no se puede ingresar o permanecer en la Obra. Un pastor de 20 años si es que no nació de nuevo tendría que dejar ese trabajo y volver a su país si es que esta en el exterior y comenzar todo de cero. Un obrero en un caso similar tendría que dejar la Obra y pasaría la vergüenza de ser apuntado por todos los miembros, colegas o superiores, que no convertidos, se la pasarían hablando de aquella persona que un día estuvo en la Obra y hoy no está más.
Ademas existe también ese miedo a dejar la Obra, miedo que viene porque muchos lideres piensan y enseñaron que si un obrero, pastor u obispo deja la Obra es el inicio de su caída espiritual. Hecho que obviamente no es así, ya que la persona que nunca nació de nuevo, siempre estuvo caída y , salvo ciertas excepciones, nunca debió haber ingresado a la Obra. Y además era solo cuestión de tiempo en que se viera la verdad. Osea el obrero, pastor u obispo que reconociendo que nunca nació de nuevo deja la Obra, no se aleja de Dios por eso sino todo lo contrario, se acerca, ya que admitiendo la verdad, de que nunca se nació de nuevo es que se habré la posibilidad de conseguir tal transformación interior. El tema es que y esto es verdad, muchos de los que dejaron la Obra empeoraron su situación espiritual pero eso es por otros motivos y no por admitir la verdad. Admitir la verdad hace que el ser humano se acerque a Dios. 
Hay una regla espiritual que dice así "para ingresar a la Obra primero hay que haber nacido de nuevo". Pero esa regla tiene una esepcion, que es el llamado de Dios. A veces Dios nos llama a la Obra sabiendo que todavía nos falta un poco para completar nuestra transformación interior. El tema es que el llamado de Dios es condicionado a que siguiendo su voz lleguemos a la purificación total. El problema es que muchos de los llamados a la Obra se confían y creen que Dios los convoco para trabajar en la Iglesia porque piensa que están 100% liberados y son 100%, hecho que no siempre es así. Por eso no buscan purificarse lo que les falta sino que concentran toda su fuerza en ayudar a los demás. Grave error. ¿Por que Dios tiene esta esepcion?. Porque es muy difícil conseguir el nuevo nacimiento al 100%. Hace falta mucha experiencia cristiana para poder comprenderlo. Y muchos adquieren esa experiencia necesaria solamente trabajando en la Obra. Dicho de otra manera, algunas personas, si no trabajan en la Obra nunca van a llegar a comprender que les falta nacer de nuevo o de que existe algo llamado "nuevo nacimiento".
En cualquier caso el miedo a lo que puede pasar o la vergüenza es un arma que impide buscar nacer de nuevo. Seguir con la mentira no es algo aconsejable de hacer. En estos casos, en los que con años de Obra, no se nació de nuevo, es mejor ser valiente y admitir la verdad y buscar con toda la fuerza completar tal transformación interior. 

Se dan cuenta de que no nacieron de nuevo, pero no quieren dejar la vida errada

Acá las personas saben que no nacieron de nuevo, se dan cuenta de que no tienen una mente de Dios ni tampoco un corazón así, pero a pesar de entender eso no quieren cambiar. No quieren dejar la vida errada, los placeres y comodidades de la vida carnal y diabólica. Y como el nuevo nacimiento es algo que desearlo y por eso nunca logran cambiar. 

Se dan cuenta de que no nacieron de nuevo, y quieren ser una nueva criatura, pero no saben qué hacer para lograr ese objetivo. Ni tampoco saben cuando es que terminaron de transformarse interiormente

Puede pasar que una persona se de cuenta de que no es de Dios. Y hasta lo admita para otras personas ademas de reconocerlo en su interior. Pero como esa humildad no alcanzar para nacer de nuevo, es que no logran dicho objetivo. Hay personas que van a decir "si es cierto, yo reconozco, yo sé que no soy de Dios totalmente, a lo mejor tengo cosas buenas pero sé que 100% de Dios no soy". Pero eso no alcanza. Ya dijimos en en otros trabajos que para nacer de nuevo hay que seguir un método, una dirección, que Dios nos debe dar, que es particular para cada caso y que nos va a permitir convertirnos en una nueva criatura. Ese método es espiritual, solo se entiende buscando las guías y direcciones del Espíritu Santo. Y a veces las personas que quieren nacer de nuevo no saben que para lograr dicho estado deben buscar esas guías. Entonces no logran nacer de nuevo. O en el mejor de los casos cuando logran embarcarse en alguna guía del Espiritual Santo que los lleva a nacer de nuevo no pueden detectar cuando es el final del camino, osea no saben cuando es que realmente terminaron su transformación interior. Es el Espíritu Santo quien nos indica cuando es que terminamos nuestra transformación interior, haciendo entender de que ya nacimos de nuevo. 
A veces la culpa es del guía espiritual que no sabe qué se debe hacer para nacer de nuevo, porque él tampoco nunca completo su transformación interior. Entonces los métodos que va a enseñar que se deben seguir para lograr esa purificación van a ser errados. Por eso su pueblo a lo mejor es conquistador de muchos beneficios materiales, pero lo principal, que es el nuevo nacimiento no lo tienen aun. 
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sábado, 18 de enero de 2014

¿Por qué es tan difícil nacer de nuevo?

En este trabajos vamos a conocer algunos secretos sobre el proceso de nuevo nacimiento. Como ya lo dijimos en otra oportunidad, el nuevo nacimiento es algo muy difícil de lograr. Las causas principales de que ello sea así son las siguientes:

Es un proceso largo: 
Ser bautizado con el Espíritu Santo es algo muy fácil comparado con nacer de nuevo. Hay personas que con una semana de Iglesia ya lograron ser bautizados con el Espíritu de Dios. Es que no es algo complicado. A veces con un Ayuno de 21 días como el de Daniel ya es suficiente para conseguir tener a Dios dentro nuestro. Pero nacer de nuevo es algo mas complejo porque involucra un cambio interior, un cambio de corazón y demás un cambio de mentalidad, de conocimientos. Para hablar de tiempos, podríamos decir que lograr ser bautizados con el Espíritu Santo es algo que se puede conseguir en una semana o dos meses como mucho siempre y cuando uno tenga como objetivo lograr tal bautismo. Pero nacer de nuevo es algo que puede durar años, uno, dos y hasta tres. Cuando queremos tener el Espíritu Santo en nuestro interior Dios nos da una receta, algún propósito que nos permite buscar tal bautismo. Y si seguimos esa receta como se debe en un tiempo bien corto (una semana, uno o dos meses) llegamos a la meta. Pero cuando nos proponemos nacer de nuevo la cosa no es tan simple. Es similar al caso anterior, en el sentido de que Dios, si es queremos nacer de él, nos da una receta o propósito a seguir. Pero a diferencia de la búsqueda del bautismo con el Espíritu Santo, este propósito o receta puede durar años. Osea si nos proponemos ser bautizados con el Espíritu Santo en poco tiempo podemos dar con ese objetivo. Pero si nos proponemos nacer de nuevo, tendremos que tener mucha paciencia. Paciencia para mantenernos enfocados en la búsqueda del nuevo nacimiento. Paciencia para no distraernos por problemas personales o por las cosas que el diablo pueda presentar y que nos quieren desviar de seguir los consejos de Dios que nos guían a logar ser una nueva criatura. Paciencia para esperar el tiempo que sea necesario manteniendo la receta que Dios nos Dios, hasta que conquistemos nacer de nuevo.
No podemos decir cuanto tiempo exactamente lleva nacer de nuevo. Cada caso tiene sus complicaciones y vaivenes, pero lo que si podemos decir es que es un proceso largo, muchos más largo que el que se necesita para conseguir ser bautizado con el Espíritu Santo. Una persona sabe que nació de nuevo cuando tiene certeza espiritual, osea la dada por el Espíritu Santo y no por la opinión propia o la de los demás, de que ya completó su transformación interior.
Dios da una receta para quienes queremos nacer de nuevo, es decir, nos muestra el camino que debemos tomar para llegar a ser hijos verdaderos de él, nos enseña qué propósitos debemos hacer. Pero el problema se presenta es que aguantar tanto tiempo buscando el nuevo nacimiento puede ser algo agotador, aburrido, feo, amargo, que muchas veces nos puede hacer dudar sobre si es que realmente estamos o no siguiendo a Dios. Por eso la mayoría de la gente que no soporta esperar, que no es paciente, que no quiere quedar tanto tiempo haciendo un propósito, es que lo abandona antes de terminarlo. Si nacer de nuevo fuera algo corto, todo el mundo seria de Dios. Pero como lleva muchos meses, es que la mayoría abandona. No soporta estar tanto tiempo buscando esa bendición.
Se pasan muchas tribulaciones:
Como con todo lo que se busca de Dios, cuando queremos nacer de nuevo pasamos por muchas tribulaciones. Si es que todavía no nacimos de nuevo quiere decir que tenemos demonios viviendo y dominado nuestro interior. Cuando tales espíritus se enteran de que estamos por hacer un propósito para nacer de nuevo, se espantan y comienzan a armar trampas para evitar que busquemos eso o para hacer que abandonemos el proceso que nos lleva a ser una nueva criatura. Es por eso que tenemos muchas tribulaciones. Los demonios trabajan a full time tratando de impedir que nazcamos de nuevo. Es que naciendo de nuevo ellos van a tener que salir totalmente de nuestras vidas. Ademas naciendo de nuevo es que podremos lograr la conversión de nuestros familiares y amigos. Si logramos nacer de nuevo los demonios tienen mucho que perder. No solo dejaran de dominarnos sino que ademas tendrán que abandonar el cuerpo de nuestros seres más queridos. 
Cuando nosotros no hacemos ningún propósito de nuevo nacimiento, cuando nosotros no nos ponemos como meta lograr ser una nueva criatura, aunque seamos miembros fieles de las Iglesias, los demonios no se espantan. Viven tranquilos. Entonces no nos generan muchas dificultades, trampas y cosas así. Después de todo, todavía seguimos siendo dominados por ellos. Pero cuando buscamos nacer de nuevo ellos se espantan y como saben que de ahí en mas les queda poco tiempo de vida en nuestro interior, es que comienzan a manifestarse de una manera descomunal. Es por eso que no es raro que veamos a nuestros familiares inconversos mas enojados de lo normal con nosotros, molestos por cosas insignificantes, es por eso que no debe sorprendernos que nos sintamos mal espiritualmente cada vez que vamos a la Iglesia, con mareos, miedo, etc., cosas que antes y con tanta intensidad no sentíamos, etc.. Es decir, los demonios cuando buscamos nacer de Dios, nos bombardean con todo lo que tienen a su alcance. Hasta la gente menos inesperada como la de la Obra puede ser usada contra nosotros para desviarnos de la fe, gente de la Obra que obviamente siempre estuvo mal espiritualmente aunque nadie lo sabia. 
Como se pasan muchas injusticias es que nos podemos sentir tentados a abandonar nuestro ayuno y hasta la Iglesia. Pero no debemos aflojar, sino todo lo contrario, debemos seguir tirando, debemos seguir con el método que Dios nos dio para nacer de nuevo. No debemos parar hasta que conseguimos el objetivo. Las injusticias que pasamos cuando intentamos nacer de nuevo, ya sean dentro o fuera de Iglesia, son una buena señal de que estamos en el camino cierto. 
El propósito que Dios nos manda a hacer para nacer de nuevo es sencillo pero es difícil ejecutarlo: 
Recordemos que cuando queremos nacer de nuevo, cuando manifestamos esa fe a Dios, es que este nos da un propósito, nos indica qué es lo que debemos hacer para poder ser una nueva criatura. Ese propósito puede consistir en ir la mayor cantidad de días que podamos a la Iglesia, orar tres veces por día, consagrar algún elemento como agua y tomarla todos los días con el fin de que nos libre de los males que nos queda, consagrarnos todos los días con un poco de aceite, etc.. Los propósitos pueden varias según la situación y la fe de cada persona. Pero lo cierto es que Dios da un propósito a seguir que es en si mismo simple. ¿Qué de complicado tiene que vayamos a la Iglesia muchos días o cosas así?. Pero lo difícil es ejecutar dicho propósito. Porque ir la mayor cantidad de días a la Iglesia durante 21 días, como sucede en los ayunos de Daniel, es algo fácil, pero hacer lo mismo durante un año o mas, es bastante complejo. Por eso tenemos que estar preparados. Dios nunca nos va a pedir que hagamos algo que no esté a nuestro alcance. Pero algo, sin duda, nos va a pedir. Como la ejecución de los métodos que Dios no da para nacer de nuevo es algo difícil, es que podemos sentirnos tentados a tirar todo por la borda y a abandonar el camino que nos lleva a ser nuevas criaturas. 
Si queremos nacer de nuevo tendremos que renunciar a ciertas cosas:
No solamente a nuestro carácter, manera de ser, deseos que desagradan a Dios, sino también a cosas que en si mismas no son pecado pero que de ejecutarlas nos inspiraran cumplir con lo que Dios nos pide para lograr ser una nueva criatura. Si por ejemplo somos abogados y justo se abrió un curso para hacer un doctorado en alguna materia. Y lo queremos hacer, pero vemos que si lo hacemos vamos a comprometer nuestra continuidad con el propósito que Dios nos dio para nacer de nuevo, tendremos que renunciar a hacer tal especialización. Es así. Si algo nos impide ejecutar el propósito que sabemos que Dios nos dió para nacer nuevo, debemos abandonar tal cosa. Es mejor nacer de nuevo que seguir siendo medio cristiano pero con nuevo titulo. Así puede pasar con muchas cosas. Por ejemplo a lo mejor tenemos la posibilidad de expandir nuestro negocio a otros estados o países, pero nos damos cuenta de que el tiempo que nos va a llevar eso nos va a impedir continuar con nuestro propósito de nuevo nacimiento, debemos dejar ese objetivo. Por lo menos hasta que nazcamos de nuevo. Una vez que nacemos de nuevo si vamos a tener mas tiempo para dedicaros a conquistar otras cosas como expansiones comerciales al exterior, doctorados, etc.. Pero eso solo pasa cuando lo que queremos hacer choca contra el propósito que Dios nos dio para nacer de nuevo. Si no choque, no hay problema. Pero si hay choque, es mejor no hacer eso, por lo menos hasta que completemos nuestra transformación interior. 
Como renunciar a los malos deseos, a nuestro carácter, o a hacer ciertas cosas es algo difícil, es que podemos sentirnos tentados a abandonar el propósito que Dios nos dio, que nos va a permitir nacer de nuevo. Pero debemos renunciar a lo que sea, pero seguir con lo que Dios nos dijo que hiciéramos. Es que la base para ejecutar el plan de Dios, que es lo que Dios desea del ser humano, es haber nacido de nuevo. Si no nacemos de nuevo no podemos hacer dicho plan realidad. Por eso buscar el nuevo nacimiento, es una pausa obligada que todos los que deseamos agradar a Dios, debemos tomar. Y decimos pausa porque por buscar nacer de nuevo, vamos a tener de dejar ciertas cosas solo por un tiempo. Ya que cuando terminemos nuestro nuevo nacimiento podremos continuar o hacer eso que dejamos para dedicarnos a buscar ser una nueva criatura, siempre y cuando tal actividad no sea pecado.
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¿Por qué es importante nacer de nuevo?. Cuarta parte

Cuando aceptamos que Dios tiene un plan para nosotros y nos disponemos a hacerlo realidad, él nos comienza a guiar con su Espíritu. No nos deja huérfanos, sino que nos envía su Espíritu para ayudarnos a concretar sus planes en la tierra.
Como el nuevo nacimiento es la base para ejecutar el plan de Dios para nuestras vidas, es que Dios nos orienta a buscar este nuevo nacimiento. Dios usa su Espíritu y todo lo que tenga a su alcance (situaciones, personas) para hacernos entender que lo principal, desde que lo aceptamos como señor, es buscar ser una nueva criatura. Ya dijimos en otros mensajes que el nuevo nacimiento no es algo que ocurre automáticamente y que no tiene nada que ver con ser "buena gente" o "tener Espíritu Santo". Obviamente para nacer de nuevo hay que tener Espíritu Santo pero el hecho de ser bautizado con el Espíritu Santo no garantiza que nuestra transformación interior en una nueva criatura se haya completado totalmente. Si conseguimos el bautismo con el Espíritu Santo es porque algo de bueno tenemos, en algo agradamos al Sr. pero no quiere decir que hayamos terminado nuestro nuevo nacimiento. Puede ocurrir y de hecho pasa, que aun teniendo Espíritu Santo poseamos también alguno que otro espíritu del mal que se manifiesta a través de un mal corazón o mal carácter, malos deseos, miedos, etc.. Es que el cuerpo puede albergar muchos espíritus y uno de ellos puede ser el Espíritu Santo. El pensamiento de que "Dios no acepta compartir lugares con demonios", no quiere decir que cuando uno tiene el Espíritu es debido a que se liberó completamente de todos los males que tenia. Hay veces en que Dios da su Espíritu a personas que aun no se liberaron completamente de todos los males. Pero lo hace porque le pidieron el bautismo con Fe. Pero Dios no es tonto. Da su Espíritu a personas que no están totalmente liberadas pero con la condición de que estas busquen su limpieza total a fin de que el único espíritu que habite y domine en el cuerpo de aquellas personas sea el Espíritu de Dios.
Volviendo al tema del nuevo nacimiento, debemos tener presente que nacer de nuevo es algo que se debe buscar. No es algo que viene automáticamente con el bautismo del Espíritu Santo, ni tampoco con el pasar de los años en las Iglesias. Hay que buscar el nuevo nacimiento. Quien logró nacer de nuevo seguramente tendrá muchas historias para contar sobre lo que le sucedió por buscar ser una nueva criatura. 
Cuando aceptamos que Dios haya planificado algo para nuestras vidas, este nos guía con su Espíritu para poder nacer de nuevo. Entonces nos da comprensión de la importancia de nacer de nuevo. Y los mas importante es que nos da el propósito que debemos seguir para completar tal transformación interior. Estos propósitos que nos llevan a nacer de nuevo pueden variar de persona en persona. A algunos les hará ir muchos días a las Iglesias, a otros orar mas, etc.. En fin, siempre que aceptemos que Dios tiene un plan para nosotros y que la base para ejecutar tal plan es nacer de nuevo, es que Dios nos va a dar un método, un camino para lograr ser esa nueva criatura que él quiere. Por eso si queremos agradar a Dios y nos damos cuenta de que no nacimos de nuevo todavía, debemos prestar atención a sus guías y al propósito que nos va a encomendar hacer para conseguir dicho objetivo. De ahí en mas, una vez que tengamos el camino ya marcado, es decir, una vez de que sepamos qué tenemos que hacer para nacer de nuevo, hay que seguir tal camino. Con el transcurrir del tiempo y de la obediencia notaremos, si es que seguimos los consejos de Dios, que vamos cambiando por dentro transformándonos hasta que un día tenemos la certeza de que hemos completado nuestro nuevo nacimiento y somos nuevas criaturas, hijos de Dios.
Un error muy común que podemos cometer cuando buscamos nacer de nuevo abandonar el propósito que nos nos mando a hacer. Esto ocurre porque nacer de nuevo es algo muy difícil y lleva mucho tiempo. Es un camino muy amargo el que hay que recorrer, aunque el fruto es muy dulce. Por eso son pocos los que realmente logran terminar su nuevo nacimiento. La mayoría de los cristianos se dan por nacidos de nuevo cuando en realidad todavía no terminaron su transformación total. Creen que por tener el Espíritu Santo ya son 100% de Dios. Infelizmente es así. Por eso una vez que Dios nos da un propósito para nacer de nuevo, no debemos abandonarlo por nada de este mundo. No debemos rendirnos por las dificultades o por lo amargo del camino o por lo largo que es el proceso que lleva a hacer de nuevo, o por lo que debemos dejar de lado para agradar a Dios. Debemos seguir adelante. Cuando queremos nacer de nuevo se levantan un montón de dificultades que trataran de desviar nuestra atención llevándonos a abandonar la búsqueda de nuevo nacimiento. Nacer de nuevo es difícil, lleva mucho tiempo, pero es algo muy bueno porque destraba todas las promesas bíblicas y nos permite ejecutar el plan de Dios para nuestras vidas. Si no nacemos de nuevo, no podemos considerarnos verdaderos hijos de Dios.
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jueves, 16 de enero de 2014

¿Por qué es importante nacer de nuevo?. Tercera parte

A parte de los beneficios que contamos en los otros artículos, nacer de nuevo sirve para otras cosas como:

Podemos considerarnos como verdaderos hijos de Dios: Si completamos nuestro nuevo nacimiento podemos decir que verdaderamente somos hijos de Dios. Esto será siempre así siempre y cuando mantengamos ese estado espiritual. Aprovechemos para aclarar que el nuevo nacimiento se puede perder si es que dejamos de obedecer a Dios. 
Podemos decir que ya no tenemos demonios dentro y que somos totalmente llenos del Espíritu Santo: La liberación completa se logra cuando nacemos de nuevo, lo mismo pasa con la plenitud del Espíritu Santo. Eso quiere decir también que si no hemos todavía nacido de nuevo, tenemos en nuestro interior uno que otro demonio. Si queremos liberarnos de todos los demonios y ser llenos del Espíritu Santo tenemos que si o si buscar y conquistar el nuevo nacimiento.
cuando nacemos de nuevo ya no tenemos mas problemas espirituales como ser miedos, enfermedades, mala suerte, etc.. Y por eso pasamos a tener una buena vida, libre espiritualmente y prospera. No hay mal que pueda trabar nuestros proyectos por lo menos interiormente. Y pasamos a abundar en los frutos del Espíritu Santo como por ejemplo paz, amor, dominio propio, etc..
Tenemos derecho a la conversión de todos nuestros familiares sean o no de corazón duro: Ya lo mencionamos en otro articulo, pero es bueno que lo recalquemos. Hay familiares que nunca se convierten eso es porque tienen un corazón duro. Hasta a veces van con nosotros a las reuniones pero continúan igual, sin dar buenos pasos. Y no les importa que nosotros hayamos conquistado muchas cosas por la fe como sanidad, prosperidad, etc.. Es que son duros de corazón. A esos familiares lo único que les puede ayudar es nuestra transformación propia. No hay que confundir las cosas. Una cosa es ser buen ejemplo de cristiano delante de los ojos de la gente que nos rodea. Y otra muy distinta es ser buen ejemplo pero delante de Dios. Es que Dios observa hasta los pensamientos y deseos mas ocultos del corazón. Decimos esto para poder explicar porque hay mucha gente que se dice cristina y que tiene un buen ejemplo de prosperidad o parece ser bueno como hijo de Dios, pero aun así no logra conquistar la conversión del familiar de corazón duro cuando han pasado bastantes años. Es que en realidad esa persona a quien nosotros podemos admirar, puede no ser tan admirada delante de los ojos de Dios. Vemos este tipo de casos en obreros, pastores y hasta obispos que tienen como 20 años de Obra y no logran encontrar la causa de porque sus familiares, puede ser padre, madre, hermano, pareja, hijo, no se convierten. Cuando somos verdaderos hijos de Dios, es decir, hemos nacido de nuevo, la conversión de nuestros familiares aun de los de corazón duro no tarda tanto como 10 o 20 años. Ese tiempo es demasiado para que nuestro Dios no haya podido lograr la transformación del familiar. Si Dios no ha actuado es porque nosotros no hemos pagado el precio para que lo haga que es haber nacido de nuevo. A los mejor puede ser que estemos engañados como le sucede a mucha gente, y por eso pensemos que somos hijos de Dios cuando en realidad todavía nos falta un buen trecho para afirmar eso. En la conversión del familiar o de la pareja, se refleja claramente que tan completa es nuestra transformación interior.
Tenemos derecho a la salvación verdadera: Hay distintos tipos de salvaciones. Hay gente que se salva por misericordia y hay gente que se salva porque realmente pagó el precio de la salvación. Si nacemos de nuevo y mantenemos ese estado estamos incluidos en el segundo grupo. 
Podemos decir que el sacrificio que Dios hizo con Jesús por nosotros valió la pena: El sacrificio de Dios, Jesús, valió la pena en nosotros si es que nacemos de nuevo. Es que Jesús fue enviado a la tierra para eso, para restablecer la alianza con los hombres y hacer que estos nazcan de nuevo y así sean hijos de Dios.
Quedamos libres para buscar realizar otros proyectos: El nuevo nacimiento es algo que se logra con mucho trabajo espiritual. No es algo ligero y fácil. Es un camino bastante amargo el que se tiene que pasar y que dura bastante tiempo. Y por eso tenemos que manteneros concentrados y poniendo toda nuestra fe cuando lo estamos conquistando. Eso indudablemente nos lleva tiempo y hace que nos atrasemos en alguno que otro proyecto de vida o que permanezcamos durante un tiempo un poco asilados de familiares y amigos, o que renunciemos a hacer ciertas cosas que no son pecados en si mismas pero que si las realizamos cuando estamos en búsqueda del nuevo nacimiento nos van a complicar innecesariamente la vida. Por eso cuando terminamos los propósitos de nuevo nacimiento es que quedamos libres para luchar por otras cosas. Desde que nacemos de nuevo el Espíritu Santo nos dará libertad y guía para colocar toda nuestra fuerza que estaba depositada en lograr dicho estado para conquistar otras cosas.
De ahí en mas es difícil que nos desviemos de la Fe: Es prácticamente imposible que nos desviemos de la Fe una vez que nacemos de nuevo. Es que nuestro interior, tanto mente como corazón, cambian con el nuevo nacimiento. Lo que hace que quedemos inmunes a las tentaciones y trampas del diablo. Con el nuevo nacimiento nuestro discernimiento espiritual es muy agudo y por eso es imposible que satanás pueda engañarnos en una de sus trampas o hacernos caer con las tentaciones de este mundo. Con esto podemos entender que muchos de los pastores, obreros y obispos que cayeron en la Fe lo hicieron por falta de nuevo nacimiento. Con el nuevo nacimiento somos capaces de soportar cualquier lucha, tentación o problema. 
Quedamos habilitados para ingresar a la Obra de Dios: Cuando terminamos de nacer de nuevo ya estamos habilitados para ingresar a la Obra de Dios, ya sea como obrero o pastor. Claro que ademas de nacer de nuevo hay que verificar si es que Dios nos quiere ahí, en la Obra. Sabido es que no todos los transformados en hijos de Dios son llamados por este para trabajar en su Obra. Con esto queda claro también que los obreros, pastores y obispos que no completaron su nuevo nacimiento no deben estar en la Obra de Dios, salvo algunas excepciones.
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¿Por qué es importante nacer de nuevo?. Segunda parte


Como ya lo dijimos en varias oportunidades, lo que Dios más quiere es que hagamos un plan que él tiene trazado para nuestras vidas, plan que comprende todo lo que hagamos desde que entramos en su presencia y lo aceptamos como Dios hasta que terminamos nuestras vidas, incluida la forma de morir, que tampoco podemos elegir. Dios, aunque muchos lo no creen, planifica la vida de los seres humanos. Es como aquel padre que cuando tiene a su hijo recién nacido en sus brazos le dice cosas como "quiero que seas abogado, contador, enfermero, etc..". Algo así se comporta Dios con los seres humanos, es decir proyecta cosas,  nada más que es más detallado y abarcativo al momento de planificar la vida de sus hijos, ya que sus planes abarcan toda la vida de los hombres desde lo más íntimo hasta lo menos en todas las áreas de la vida(sexual, familiar, económica, espiritual, sentimental, laboral, etc..).
Si bien es cierto que cada plan que Dios tiene marcado para cada ser humano es distinto hay cosas que están marcados en ellos y que son comunes a todos los seres humanos. Es decir que hay cosas que todos los que quieren cumplir con el plan de Dios tienen que pasar, lograr o conquistar. Una de estas cosas comunes es nacer de nuevo. Todos lo que quieren hacer realidad el plan de Dios para sus vidas tienen necesariamente que nacer de nuevo. Esto es así porque el nuevo nacimiento da al ser humano una forma especial de pensar y de ser, que son los elementos necesarios para poder conquistar las cosas que Dios quiere que se conquisten y mantener esas conquistas así como en la Fe hasta que la vida finalice.
En otras palabras, sin tener una mente nueva y un corazón nuevo no se pueden conquistar ciertos objetivos que Dios quiere que logremos. Por ejemplo convertir al familiar de corazón duro.
Tomemos el ultimo ejemplo para analizarlo. Hablemos de la conversión del familiar de corazón duro. Todos o casi todos, tenemos un familiar que de Dios y de la Iglesia no quiere saber nada. Y por más argumento que le presentemos, por más prosperidad que le enseñemos, este familiar no quiere saber nada. Pero no por eso tenemos que dejarlo así, sino que al contrario, debemos ayudarlo con nuestras oraciones y manifestaciones fe para que puede cambiar de idea. Eso es algo que Dios quiere que hagamos y ello se debe a que lograr tal objetivo, la conversión de los familiares, está marcado como parte del plan que Dios eligió para nuestras vidas. Y si nuestro familiar tiene corazón duro, no queda otra que usar la Fe y esperar la respuesta de Dios. Todos sabemos que Dios es poderoso y por eso nadie duda en que puede convertir a nuestro familiar de corazón duro en un verdadero hijo de Dios. Pero el problema es que Dios solo puede usar su Gran poder si es que el que lo invoca nació de nuevo. Cuando los familiares del cristiano no son duros de corazón, es fácil lograr que vengan a la Iglesia. Pero cuando alguno de ellos o todos tienen corazón duro la única forma de lograr su transformacion es completando primero nuestra transformación propia. La Biblia enseña que todo hombre o mujer de Dios merece ser bendecido y dentro de estas bendiciones está por supuesto la conversión de todos los familiares, sea los de corazón blando o los de corazón duro. Pero el problema es que solo el hombre y la mujer de Dios tienen ese derecho. Y hombre o mujer de Dios quiere decir "persona que nació de nuevo", osea que fue transformado en otra criatura. Y no todos lo que piden y piden por la conversión de sus familiares son hombres y mujeres de Dios. La Biblia también enseña que para Dios nada es imposible pero el problema es hacerlo actuar, es decir, hacer que haga el milagro de la transformacion del familiar de corazón duro. Y para que Dios use su Gran poder hay que primero ser hijo de Dios, es decir haber nacido de nuevo primero. Ahora en estas lineas muchos van a comenzar a entender porque Dios no responde sus oraciones cuando se trata de convertir al familiar que no quiere ni pisar la Iglesia. El secreto no está pedir mucho sino en pedir y también buscar la transformación interior. Las dos cosas hay que hacerlas a la misma vez. Y a la vez que nosotros somos trasformados por Dios nuestro familiar también es transformado. Pero si no buscamos nuestra transformación interior de nada vale tanto ayunar, tanto orar, sacrificar, etc., ya que cuando se trata del familiar de corazón duro, la única forma de lograr su conversión es buscando y logrando nacer de nuevo. 
Resumiendo, para hacer realidad el plan de Dios hay que nacer de nuevo, ya que solo con una mente y corazón nuevos es que se pueden lograr el cumplimiento de ciertos objetivos que en dicho plan están marcados. En este articulo analizamos uno, pero hay otras promesas bíblicas que solo con el nuevo nacimiento se logran obtener.   
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miércoles, 15 de enero de 2014

¿Por qué es importante nacer de nuevo?

Es importante nacer de nuevo porque es la base para cumplir con el plan de Dios. 
Dios tiene un plan para cada uno de nosotros, pero este sólo se podrá hacer realidad si es que antes nacemos de nuevo. Si no hay nuevo nacimiento tampoco se cumplirá el plan que Dios trazó para nuestras vidas. Y aunque hayamos conquistado infinidad de riquezas y hasta almas para Dios, no lo estaremos obedeciendo en verdad.
Mucha gente cree que el nuevo nacimiento es una opción osea algo que puede o no ocurrir. Pero en realidad es una obligación, todos tenemos que nacer de nuevo si es que queremos agradar a Dios. 
El nuevo nacimiento es un proceso de transformación interior que tiene un comienzo, un desarrollo y un fin. La mayoría de los que se dicen cristianos comienzan con esa transformación, pero infelizmente no la terminan. Por eso es que se pueden ver casos de personas que trabajan en la Obra de Dios pero tienen mal carácter o están con depresión, problemas espirituales, etc.. Y muchas de estas personas no son malas, al contrario, son buenas personas pero tienen en el interior algunas caracterizaras que son propias del mal, características que hasta tratan de controlar, pero lamentablemente no pueden. Eso pasa porque no han terminado su proceso de transformación interior. Lo han comenzado, pero no han terminado aun. 
A Dios no le sirve tener personas en las Iglesias o en la Obra que se dicen ser transformadas totalmente cuando en realidad no lo son. A Dios no les es útil este tipo de personas, aunque ellas den la vida por ganar almas o por hacer que la Obra crezca o aunque den un buen testimonio delante de las personas por haber logrado una que otra bendición (cura, prosperidad, etc..). Es que el plan de Dios para cada persona se hace realidad si es que antes esta nace de nuevo, es decir completa su trasformación interior. A Dios no le gusta ver que una persona tenga 10 años de Iglesia y que todavía no haya cambiado su carácter. A Dios no le agrada ver obreros que dan la vida por la Obra cuando están  podridos por dentro. A Dios no lo sirve que una persona se gane el mundo por usar su fe pero que aun no ha completado su transformación interior. Dios quiere que las personas crezcan, que prosperen pero también quiere que se transformen totalmente en hijos de él. Y esa transformación solo se puede lograr cuando se la busca con toda la fuerza que se tiene.
Cuando una persona logra entender a Dios es que comienza a buscar su transformación interior como una prioridad, con toda su fuerza, porque sabe que solo logrando ese objetivo podrá hacer realidad el plan que el creador trazó para ella. Es por eso que buscar ser bautizado con el Espíritu Santo, es por eso que busca aprender como se hace la voluntad de Dios en todas las áreas de la vida en los días de hoy. Porque solo sabiendo como obedecer es que se puede obedecer.
Cuando una persona manifiesta su fe para nacer de nuevo, Dios le responde dándole uno o más propósitos para lograr ese objetivo, es decir, lo guía lo orienta a través de inspiraciones o usando personas y le enseña qué es lo que tiene que hacer para nacer totalmente de él, para ser totalmente transformado en una nueva criatura. 
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jueves, 9 de enero de 2014

Problemas de Dios en la tierra: Nuevo Nacimiento incompleto.

Uno de los problemas más graves que existe hoy en el mundo espiritual es que la mayoría de los que se dicen cristianos no completaron su nuevo nacimiento. Y digo completado porque comenzaron el proceso de transformación interior con importantes avances pero no lo terminaron aun. Pero lo peor de todo es que creen que por los cambios parciales que tuvieron ya son una nueva criatura paralizando así la búsqueda de la trasformación total.
Dios llama a las personas para que estas hagan un plan que él tiene marcado, plan que abarca todo en la vida desde lo más intimo hasta lo menos intimo de la persona, incluso hasta la forma de morir. Dentro de este plan está marcado que cada uno de sus llamados "nazca de nuevo". Es decir se transforme en una nueva criatura totalmente distinta a la que era antes. El nuevo nacimiento significa tener un corazón nuevo y una mente nueva, ambos generados por Dios.
El nuevo nacimiento tiene un inicio, un desarrollo y un final. Cuando uno completó su nuevo nacimiento pasa a ser otra criatura. Y tiene certeza de que ha completado su transformación interior. Pero cuando uno no nació de nuevo, hay dudas. Es que Dios no puede confirmar una mentira. Algo similar al bautismo con el Espíritu Santo. ¿Cuando uno sabe que fue bautizado con el Espíritu Santo?, ¿cuando habla en lenguas?. La respuesta es cuando uno tiene certeza, la confirmación de Dios en el interior del individuo de que fue bautizado. Pero la certeza viene de Dios, no es un auto-convencimiento. Es una seguridad natural que surge del Espíritu Santo y que hace que el cristiano sepa que tiene a Dios en su interior. 
Cuando una persona nació de nuevo Dios se lo confirma. Y si un cristiano tiene dudas en su interior sobre su estado espiritual lo que debe hacer es pedirle a Dios que le hable y que le muestre la verdad. Por supuesto debe esperar la respuesta de Dios. 
No hay que confundir tener el Espíritu Santo con ser una nueva criatura. Porque una cosa es tener un Espíritu dentro y otra es tener una mente acorde con lo que ese Espíritu quiere y un corazón nuevo creado por la acción de ese Espíritu que viene por la buena calidad de obediencia del fiel. Por supuesto que todo el que nació de nuevo tiene el Espíritu Santo en su interior, sin embargo, no todo el que tiene el Espíritu Santo puede decir que nació de nuevo. Esto se puede ver a diario en la obra de Dios. Hablo de la obra porque se supone que todos lo que trabajan ahí, desde obrero para arriba, son personas que lograron nacer de nuevo. Se supone que un obrero por mas nuevito que sea en el trabajo de la obra uso su fe por un tiempo para lograr nacer de nuevo y conquistó tal objetivo. Se supone. 
Hay muchos obreros y hasta pastores que todavía no han completado su transformación total. Por eso es que tienen algunas cosas de la carne por así decirlo como malos deseos, malos pensamientos, mal carácter. Y aunque no lo parezca no son personas malas, son buenas, intentan hacer las cosas bien, luchan con su fuerza para controlar lo malo que desean, es decir tratan de cumplir con su trabajo de manera correcta y buscan ser de Dios. Y estas personas no son "los Judas" de las Iglesias, aunque tiene muchos judas en su interior. El problema que tienen es que están cegadas, no se dan cuenta de que eso malo que desean o piensan o controlan no es algo natural. No es normal. Y por eso lo "minimizan" y dicen cosas como "son pecaditos", "hay personas que tiene peor carácter que yo", "desee pero no peque", etc.. Y en vez de buscar cambiar por dentro, buscan salvar almas o mejorar su trabajo en la obra o buscar las bendiciones que les faltan para sentirse completos o dar un buen ejemplo de hombre o mujer de Dios. Es así, es una triste realidad. 
Uno no puede vencer el pecado con su propia fuerza o por lo menos no todos, ni tampoco puede llegar a nacer de nuevo si es que no busca la ayuda de Dios. Es así. 
Cuando una persona dice para si misma que nació de nuevo cuando en realidad no es así, paraliza su crecimiento espiritual. Y de de ahí en mas la persona queda ciega y en vez de luchar por terminar su nuevo nacimiento comienza a pelear por otras cosas. Este tipo de actitud desagrada a Dios. 
Cuando una persona entra en la Iglesia viene generalmente por un problema. Pero con el tiempo y cuando logra solucionar aquel problema pueden suceder dos cosas. O la persona comienza a buscar su nuevo nacimiento, entendiendo que esto es algo clave para hacer realidad el plan que Dios tiene trazado para su vida. O busca a lo sumo tener Espíritu Santo para después seguir luchando por sus propias metas en la vida como ingresar al a Obra, casarse, conseguir pareja, etc.. Hay veces que ni se busca el bautismo con el Espíritu Santo. Pero si las otras cosas como pareja, dinero, etc..

¿Cómo darse cuenta si es que se ha completado o no el nuevo nacimiento?
Por la certeza que Dios coloca dentro de cada uno, como dije mas arriba. O por los hechos. La persona que quiere hacer la voluntad de Dios y tiene el Espíritu Santo en su interior, pero no ha completado su nuevo nacimiento, tiene algo muy característico. Es como una moneda de Dos caras distintas. Por un lado tiene cosas buenas fruto de su buena predisposición a hacer las cosas bien delante de Dios y por el otro tiene cosas malas producto de su falta de transformación total. Para dar un ejemplo seria el caso del obrero o pastor que es muy trabajador, que es responsable y temeroso en las cosas de la Obra pero que tiene mal carácter, es medio orgulloso, a veces vanidoso, se lleva mal con todos, etc.. ¿Tiene cosas buenas esta persona?. Claro que tiene, pero también tiene malas. ¿Que le falta a este obrero?. Completar su nuevo nacimiento, su transformación total. 
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