lunes, 22 de abril de 2013

La pausa que Dios espera


La pausa de Dios espera…
En este artículo te voy a hablar lo que Dios hace en las Iglesias hoy en día. Te va a servir para comprender un poco más a tu Dios y sus planes en la tierra.
Cuando uno viene a la Iglesia es porque tiene un problema que quiere solucionar con el poder de Dios. Uno busca la sanidad, conseguir un empleo, recuperar su matrimonio, vencer la depresión, restaurar la familia, dejar algún vicio (drogas, alcohol, delincuencia, prostitución etc.) o cosas así. Nadie viene sano y sin problemas. Es más la carnada que los pastores usan para pescar personas es la promesa de que existe un Dios que si lo buscan como se debe puede solucionar muchos problemas como los que te mencione ahí arriba. Y eso está bien y es de Dios, osea Dios lo manda.
Cuando uno además de ser miembro de la Iglesia usa la fe correctamente, es decir, hace lo que los pastores y obispos le indican, ofrendan, son diezmistas, claman, hacen cadenas, etc., recibe el milagro que busca o por lo menos una parte de él, una mejora. Esto hace que uno se dé cuenta de que Dios existe y de que está vivo y de que responde los pedidos que el hacen. Esto genera confianza en lo divino. Esto también es de Dios, los pedidos son respondidos porque es su mayoría le agradan. Con hacer estos milagros Dios logra que la gente que lo invoca comience a confiar en él.
Ahora pasando un tiempo prudencial de uso de la Fe, es decir de tratar de invocar a Dios para conseguir milagros, Dios desea que se haga una pausa. Una pausa para buscar el nuevo nacimiento. Después de que uno logra conseguir el empleo que con urgencia necesitaba, después de que uno logra salir un poco de la depresión, después de que uno logra ser curado de una enfermedad, en fin después de que uno está más o menos bien, es necesario que se haga una pausa para buscar y conseguir el nuevo nacimiento. Esta es la verdadera voluntad de Dios. Es que solo la persona que ha nacido de nuevo pude conquistar las otras promesas bíblicas, es decir la vida abundante que promete Dios. La vida que uno quiere que Dios tenga depende de haber nacido de nuevo, uno puede hasta tener mucho dinero, estar sano, estar casado, ser obrero o pastor pero si no se ha nacido de nuevo nada de eso servirá para sentirse completo, realizado, para poder decir que uno tiene una vida de la calidad como la que Dios prometió.
El problema es que muchos no entienden esto. Y por eso una vez que logran estar bien, o más o menos bien, en vez de luchar por nacer de nuevo LUCHAN POR:
Tener Espíritu Santo para entrar a la Obra:
Muchos fieles creen que con lograr tener Espíritu Santo ya se puede ingresar a la Obra y eso no es verdad. No es suficiente. Hay gente que es tan solidaria y agradecida lo que Dios ha hecho por ella que trata por todos los medios de ingresar a la Obra para dar a otros lo mismo o más de lo que ella recibió. Esta manera de ser es buena pero no puede sobrepasar la voluntad divina. Es que para ingresar a la Obra –además de tener el llamado- hay que nacer de nuevo si o si. Las buenas intenciones de ayudar a los demás no hacen nacer de nuevo, evangelizar todos los días tampoco ayuda.
Dios no da su Espíritu SOLO para hacer la Obra sino que es para muchas cosas más. La Obra puede ser parte de la voluntad de Dios para alguna persona. Pero no es para todos, eso hay que aclararlo también. La gente que no entiende estas cosas hasta se siente mal cuando no ingresa a la Obra después de haber sido bautizada con el Espíritu Santo, porque piensa que ese Espíritu solo se da para hacer la Obra o para ser evangelista. Todo eso es mentira. No hay que direccionar la voluntad del Espíritu Santo, ni tampoco encausarla en una sola dirección, es que solo Dios puede hacer eso. El Espíritu Santo viene para ayudar a la persona que lo tiene dentro suyo a hacer la voluntad de Dios en su totalidad, esto es ayudarla a aguantar tribulaciones, aconsejarla, enseñare que comprar, que vender, como interpretar la Biblia, como interpretar la palabra que se da en las Iglesias, como tener sexo, entre otras cosas que no siempre tienen que ver con la Obra de Dios por lo menos no directamente hablando. Ya que con el buen testimonio de uno se puede también contribuir al crecimiento de la Obra.
Ser obrero o pastor:
Hay personas que se diagnostican solos y creen que porque se han liberado de algunos problemas como ser insomnio, depresión, dolores de cabeza constante, ya pueden luchar por ingresar a la Obra. No puede ser así. Es que nacer de nuevo no es lo mismo que liberarse de algunos demonios. Y lo repito hay que nacer de nuevo para ingresar a la Obra. La liberación es otra cosa aunque está relacionado con el nuevo nacimiento, es que es parte, pero no son lo mismo. Es que una cosa es liberarse de un demonio que coloca dolor de espalda, o dolor de cabeza, insomnio etc., y otra es cambiar el carácter y dar todos los frutos de Espíritu Santo.
En la IURD Tv se vió un caso de un pastor que confesó no haber nacido nunca. También casos así hay de obreros y obreras.
 Conseguir ser muy pero muy prospero económicamente:
Hay gente que una vez que entendió que Dios existe y que es poderoso trata por todos los medios y con todas sus fuerzas de conquistar grandes riquezas. Es que la Biblia lo promete. Y eso es verdad y no está mal como deseo el problema es que la persona se concentrar SOLO en eso y no hace la pausa necesaria para nacer de nuevo. Entonces el resultado es ser un millonario que empezó de la nada y que conquistó todo lo que tiene con el poder de Dios, PERO que tiene una espiritualidad muy baja, una conexión con lo divino muy mala eso se debe a que no ha nacido de nuevo.  
Conseguir pareja:
Hay gente que lucha por conseguir una pareja. No está mal eso el problema es que dejan de lado lo más importante para mantener una relación amor de Dios en buen estado, que es el haber nacido de nuevo. Para poder estar bien en esa area hay que estar bien con Dios antes. Y solo está bien con Dios quien ha nacido de nuevo. Claro que no hay problema de luchar por las cosas a la vez pero lo más importante debe ser lograr nacer de nuevo.
Ayudar en la Obra o evangelizar:
Es bueno ayudar en la Obra como miembro de algún grupo como el joven o el T Ayudo u otro similar. También es bueno ayudar con la evangelización. Lo malo es dedicarse exclusivamente a ese tipo de tareas y dejar de lado el nuevo nacimiento. Es que lograr nacer de nuevo es difícil y lleva tiempo en especial por la cantidad de oraciones que se tiene que hacer guiadas por Dios, por eso es que no siempre es bueno ingresar a algún grupo hasta que se haya nacido de nuevo. Es mejor estar bien primero con Dios para después colaborar para con los demás. Claro que si uno puede hacer las dos cosas a la misma vez no hay problema, es decir si se puede buscar el nuevo nacimiento a la misma vez que colaborar con algún grupo dentro de la Iglesia no hay problema.
Conseguir algún otro bien ya sea auto, casa, titulo universitario, etc..:
Todas estas cosas no son malas en si el problema es que muchas veces desvían la atención del cristiano ocupándoles todo su tiempo y esfuerzo. Y por eso se deja de lado el nuevo nacimiento que también exige hacer sacrificios. Después las consecuencias de esto se ven. No quiero decir que uno tenga que dejar la facultad o de trabajar sino que tiene que buscar y dar prioridad al nuevo nacimiento con relación a todas las otras cosas si es que quiere realmente agradar a Dios.
Convertir a la familia:
Esto es algo ilógico. No se puede convertir a la familia si uno no está verdaderamente convertido antes. Y solo la persona que verdaderamente ha nacido de nuevo es convertida. Con esto no quiero decir que no haya que orar por la familia o pedir la trasformación de la misma. Es que se pueden y se deben buscar a la misma vez las dos cosas. Pero solo se logrará la verdadera conversión del familiar cuando el que busca tal cosa realmente y ante los ojos de Dios se convierta. En otras palabras y delante de Dios solo el que se ha convertido tiene derecho a la conversión del otro. Por eso es que los pastores dicen que uno no alcanza a convertir al familiar porque se da ante este un mal testimonio. Solo da mal testimonio ante Dios quien no es convertido, es decir, quien no ha nacido de nuevo.
Una cosa más a decir sobre este punto es que orar y sacrificar por los familiares es uno de los requisitos para lograr el nuevo nacimiento. Por eso es que dije que se DEBE buscar la conversión de los familiares a la misma vez que se busca nacer de nuevo.
Conclusión
Cuando una persona ingresa a la Iglesia, lo sepa o no, tiene problemas que resolver. Si son estos urgentes la voluntad de Dios es que se use toda la fe que se tiene para resolverlos. Pero cuando las cosas se calmen la voluntad de Dios es que se haga una PAUSA y se pase a buscar el nuevo nacimiento como prioridad. Dios no impide que se use su poder para lograr otras cosas que no sean nuevo nacimiento pero si quiere que se busque como prioridad tal cosa.
Claro que si una persona no tiene problemas graves al ingresar,  la voluntad de Dios para esta será directamente buscar nacer de nuevo como prioridad. 
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