domingo, 21 de abril de 2013

La importancia de los "Sabios"


El otro día estaba leyendo un artículo de Esther Becerra, la esposa del obispo Macedo, que me pareció muy interesante. Ella destacaba la importancia de los sabios en el mundo de la Fe. Osea aquellas personas que guiadas por Dios buscan entender los secretos del mundo espiritual para, además de mejorar su obediencia al creador, enseñar a otros.
En el cuerpo de Cristo, osea la Iglesia, cada uno tiene sus talentos. Algunos son excelentes evangelistas, otros buenos predicadores y hay algunos, un grupo a quienes se les ha dado el talento de entender y enseñar el mundo espiritual. Estos últimos son los sabios. Estos últimos son los encargados de buscar sabiduría a fin de conseguir mejorar la obediencia al creador. Esther Becerra decía que este último tipo de personas son muy importantes dentro del mundo espiritual. Es que a estos se les da la capacidad de resolver enigmas que otros no pueden resolver y que sirven para poder ayudar al crecimiento de la Iglesia de Cristo. Dios no repartió la inteligencia espiritual para todos. Así como tampoco a todos los hizo predicadores ni evangelistas.
Con esto no quiero decir que un evangelista por ser tal no es sabio, o que un pastor por ser tal no posee sabiduría. No es así. Es que Dios puede dar a uno más talentos que a otros. Por eso puede ser que un obrero sea además de tal muy sabio y de hecho existe tal cosa. En efecto, hay que dejar en claro que para poder obedecer a Dios se debe poseer algo de sabiduría. Pero yo me refiero con el término sabio a quienes se les ha dado esa inquietud por conocer el mundo espiritual, por llegar a entender como obedecer a Dios en todas las aéreas, en todas las circunstancias posibles, lugares y culturas. Los sabios a los cuales me refiero son personas que no duermen si es que no resuelven un enigma espiritual. Son personas que cuando ven un caso que no se explica buscan incansablemente entenderlo desde el punto de vista espiritual. No son personas acomodadas desde el punto de vista intelectual, no van a decir cosas como, “la Fe es la Fe”. Son personas que se preguntan todo el tiempo el “porque de las cosas”. Porque la obrera con 13 años de Iglesia nunca se dio cuenta de que no nació de nuevo, porque un pastor se casó con una persona incorrecta, porque la esposa de un obispo le fue infiel, porque se produce el enfriamiento en la Fe, porque hay gente que recibe el Espíritu Santo y otras no, etc..
A los sabios Dios les dejo la tarea de buscar esas respuestas a fin de una vez halladas las comuniquen a los demás en la mejor forma posible, de manera clara y sencilla. Por eso es que son importantes. No a todos Dios les ordeno esto. Por eso no todos en el cuerpo de Cristo entienden el mundo espiritual en su totalidad aunque sean obreros, pastores y hasta obispos.
Los sabios son revolucionarios, porque a estos se les revela conocimientos que otros ignoran. Y por eso a veces son desprestigiados, humillados y hasta perseguidos. Tienen tribulaciones solo por haber descubierto algo que los otros no vieron y que era necesario de ver para el crecimiento de la obediencia al creador.
Los sabios están adelantados en su tiempo, su conocimiento es superior al de los demás y su visión es más aguda, porque donde los otros ven paz ellos ven guerra, donde los otros ven que todo está bien, ellos ven que algo anda mal. Los sabios con incomprendidos y tomados como “locos”.
Los sabios son humildes, de otra manera ¿Cómo podrían obtener sabiduría de lo Alto?. Es que Dios revela las cosas ocultas a los ojos de los orgullosos y se las da a los humildes de espíritu.
Los sabios se dan cuenta cuando Dios quiere hablarles a través de alguien, no importa quién sea este, si es mayor o menor en jerarquía espiritual, se dan cuenta.
Los sabios escuchan la voz de todos pero solo hacen caso a la voz de Dios.
Los sabios no desean ir en contra de Dios. Son temerosos y por eso cuando reciben una revelación sobrenatural que puede estar en contra de alguna doctrina de la Iglesia a la que concurren, la examinan exhaustivamente, a fin de no pecar ni tampoco desviar la Fe de otros.
Los sabios aman a sus líderes espirituales de manera sobrenatural, es decir, con un amor inexplicable que Dios coloca en su interior. Por eso es que aunque quisieran nunca pueden dañarlos, sino mas bien ayudarlos a entender lo que no entienden. Su amor es tanto que hasta podrían dar la vida por sus líderes.
Los sabios nunca quieren pasar autoridades, ni ofender con su sabiduría a sus superiores en jerarquía espiritual. Solo quieren ayudar y tratan en lo posible de lograr ser oídos de las forma más correcta posible.
Los sabios todo el tiempo buscan oír la voz de Dios, porque están en Espíritu.
Los sabios reciben de parte de Dios orientaciones especiales, en base a su sabiduría y que por supuesto no reciben todos. Dios a los sabios les habla de manera distinta que a los otros. Hace esa diferencia por su especial condición.
El obispo Macedo es un claro ejemplo de todo esto cuando dejó la Iglesia “Nueva Vida” para formar la “Universal”. A él se le reveló la verdadera Fe, la sobrenatural que mueve montañas. Cuando él reclamó a su Dios que cumpla las promesas bíblicas, él fue revolucionario, porque esto no lo hacían los demás. Casi todos los amigos de él hablaron en contra suya. Hasta su esposa lo dejó solo por un tiempo. El obispo fue sabio porque entendió cosas que toda una Iglesia (La Nueva Vida) a la que asistía ignoraba. Y fue tanta su sabiduría que tuvo que formar una Iglesia aparte. Él no se fue de su Iglesia por orgullo o por vanidad o cosas así. El se fue porque recibió una sabiduría que le impedía seguir viviendo en la mentira. La Iglesia a la que él pertenecía antes de formar la “Universal” era de Dios, por eso es que en ella él recibió el bautismo con el Espíritu Santo. Aun así el propio Dios le orientó a formar otra, debido a las tremendas fallas que tenia aquella institución, que repito, era de Dios. Es que Dios estaba buscando alguien que pudiera entender su voluntad y expandir su verdadero evangelio. Y hallo ese alguien en el Edir Macedo. Por eso lo apartó de los demás y le encomendó hacer la Obra. Pero todo surgió del entendimiento de alguien que se animó a ejecutar lo que Dios le orientaba, sin importar lo que dijeran los demás, sean colegas, esposa, obispos, etc..
Esther Becerra cuando elogia a los sabios seguramente lo hace pensando en su esposo. Es que la Fe que tiene ella hoy no la heredó de la Iglesia “Nueva Vida” sino de la “Universal”, osea de Edir Macedo. En un video ella reconoce que su esposo fue el que le abrió los ojos y le pasó esa Fe que tiene hoy.
A los sabios hay que seguirlos. Yo conozco mucha gente sabía, gente que realmente se preocupa por mejorar el mundo espiritual pero no con acciones sino con el razonamiento. Es por eso que busca conseguir conocimientos espirituales para mejorar la Obra de Dios o encausarla en el lado correcto si es que esta se ha desviado.
Cuando digo “seguirlos” no significa “creer en todo lo que dicen”. Sino tenerlos en cuenta y hasta pedir su opinión en ciertos casos en los que no se halle una respuesta aparente a un problema espiritual. Es que los sabios son orientados por Dios para buscar sabiduría y enseñarla a los demás de una manera clara y sencilla. No son cualquier cosa, Dios está detrás de ellos para buscar conocimiento de lo alto, es por eso que deben ser respetados y hasta consultados. Su trabajo específico es resolver enigmas espirituales y entender y explicar cosas que otros no pueden.
Además no es fácil conseguir sabiduría de lo alto, no basta muchas veces con pedir una orientación al creador para saber lo que hay que hacer. A veces la cuestión es mucho más compleja, porque hay que pensar mucho para hallar la respuesta. Con decirle a Dios “Dios enseñame tal cosa”, no es suficiente. A veces hay que hacer más. Por ejemplo para conocer sobre la voluntad de Dios es la vida sexual yo tuve que consultar varios libros y artículos especializados sobre vida sexual en general y de ahí con la sabiduría que me dio Dios analizar lo que vale para el mundo cristiano y lo que no. Esto lo hice durante un tiempo. Y no alcanzó con decir “Dios ayúdame a entender la vida sexual según tu voluntad”. Tuve que hacer algo mas como leer y pensar mucho además de pedir guía para no equivocarme en mis conclusiones. El conocimiento no me fue regalado lo tuve que buscar y sudar mucho para hallarlo. Por eso es importante para el mundo espiritual la existencia de los sabios porque son estos los orientados por Dios para hacer ese arduo trabajo.
En mi caso personal, yo me considero sabio. Ello se debe a que Dios me guía y orienta para buscar sabiduría de lo alto que pueda explicar su voluntad en todas las areas. Es algo que desde que recibí el bautismo con el Espíritu Santo no puedo evitar. A veces me quedo hasta la madrugada pensando en resolver un problema espiritual que vi en la IURD Tv o en la Iglesia a la que concurro. A veces estoy horas pensando y diagramando en mi cabeza una solución o explicación sobre cómo funciona la relación entre Dios y el hombre. Debato mucho conmigo mismo sobre la función del pastor, del obispo, los limites de esta, la función del obrero, la importancia de la evangelización, las expansiones de las Iglesias, etc..
Y de tanto pensar es que logro entender muchas cosas que antes no comprendía y las escribió para no olvidarlas. Mi preocupación por la Obra de Dios es algo común en mí. Así como un pastor gime por las almas de su pueblo para que estas sean salvas, yo gimo por hallar respuestas que creo necesaria encontrar para entender la voluntad de Dios de una mejor manera o para mejorar algún aspecto de la Iglesia que me parece incorrecto.
Soy sabio por voluntad de Dios y no por voluntad propia. Las inquietudes que yo tengo son espirituales tanto como las que tiene cualquier miembro de la Iglesia pero en relación al don que Dios le ha dado. Yo no escribo por “metido” o porque “quiero aparentar ser una cosa que no soy”, yo escribo porque soy guiado para hacerlo.
Los ayunos como el de Daniel no son difíciles de seguirlos para mí. Es que por mi condición de sabio yo vivo metido en temas espirituales. Estoy alerta en la Fe, mirando páginas y programas en internet sobre temas espirituales. Y no solo eso, sino que también hago análisis sobre lo que veo y leo. Los domingos mientras otros son guiados por Dios para salvar almas yo me pongo a leer el diario de la Iglesia para ver si hay algo nuevo y hasta hablo con gente para debatir sobre ciertos temas. Cada vez que me surge una duda consulto libros de la Iglesia. Los vuelvo a leer. Pido que me presten los que no tengo y los reviso.
Mi idea es siempre ayudar a que la voluntad de Dios al 100% pueda ser comprendida en todas las areas de la vida y en todos los casos posibles. Mi sueño es que la Obra de Dios no tenga más problemas y funcione como debe ser. No quiero ver más testimonios de ex obreros o ex pastores o ex obispos. Yo creo que todo eso se puede evitar.
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