miércoles, 20 de noviembre de 2013

Aclaraciones importantes

Ninguno de mis escritos, audios o vídeos está orientado a hablar mal de alguien o de una institución tan importante como es la IURD. 
Cuando hablo sobre pastores, obispos y obreros endemoniados no lo hago con el fin de desprestigiar a una Iglesia sino de alertar y de ayudar. Tal y como lo hace el sr. Obispo Edir Macedo que en muchos de sus comunicados toca esos temas aunque de una manera diferente. En todo caso lo que hago con mis análisis es ampliar y detallar algo que el máximo líder de la IURD explica. 
El hecho de que en una Iglesia existan "Algunos" lideres endemoniados no quiere decir que toda la institución esté mal. Ni mucho menos significa que uno deba de cambiar de Iglesia. Lo que hay que hacer tomar cuidado y ayudar si es que se puede para que todo esté bien. 
Siempre trato de evitar colocar nombres cuando voy a decir algo que puede afectar a alguien. Es que no quiero ofender a nadie. Y en los casos en que uso el nombre es solo a los fines de enseñar mejor un tema y demostrar que muchas veces se puede estar mal con Dios aun teniendo un cargo importante dentro de la Iglesia. 
Cuando narro el caso de personas que estuvieron mal espiritualmente y que tenían cargos en la Obra y doy nombres lo hago porque estas mismas personas u otras cercanas, en algún mail, comunicado o video lo han confesado ya, directa o indirectamente. De manera que no estoy diciendo nada nuevo solo pasando un mensaje que otro ya dijo con la finalidad de crear conciencia para evitar incurrir en un error similar. No busco burlarme ni acusar a nadie. 
Antes no se hablaba tanto a los miembros en general de los problemas que tenia la Obra de Dios en si, problemas de tipo espiritual, como ser obreros endemoniados, pastores mal levantados, etc... Pero hoy eso cambio gracias a las inspiraciones nuevas del Espíritu Santo y el avance de los medios de comunicación, apoyado todo esto por el crecimiento de la Iglesia. En programas como obreros en foco se puede ver claramente testimonios de ex pastores hablando de los pecados que cometieron con ellos sus superiores u otros obreros. Es que el día de hoy la obra de Dios esta en foco. Dios está buscando purificar la Obra de las cosas que están mal. Mis audios, vídeos y escritos contribuyen a esa tarea. Eso justifica la forma en que me expreso y los temas que toco. 

miércoles, 7 de agosto de 2013

Todo sobre “El Plan de Dios”


Introducción:
Dios quiere obediencia de sus ciervos. Pero esa obediencia tiene un fin, que es cumplir un plan que Dios tiene marcado para cada uno. No se obedece a Dios por nada, todo lo contrario hay un propósito. Hay un objetivo que es el cumplimiento de un plan divino que abarca todas las áreas de la vida del cristiano desde la más intima hasta le menos intima desde lo más sencillo hasta lo más complejo y hasta la forma de morir (que tampoco se elige solo se acepta).
Fundamento:
Toda persona inteligente actúa siempre por un objetivo. Una persona “inteligente” no hace cosas solo por hacerlas sino que siempre tiene un objetivo, siempre persigue un fin. Por ejemplo cuando alguien ingresa a una universidad lo hace con el fin de lograr un titulo como ser abogado o contador. Es decir, siempre hay un objetivo que orienta al actuar del ser humano. Si el ser humano, como ser inteligente que es, actúa así, cuanto más Dios que también en su ser “mucho más inteligente todavía”. No hace falta ser un genio para entender que Dios actúa por objetivos. Ahora estos objetivos consisten en ejecutar determinados planes que tiene para los seres humanos que le obedecen. Por eso es que actúa creando Iglesias por toda la tierra. La idea de él es ejecutar ciertos planes con los hombres. 
Dios quiere obediencia absoluta de los seres humanos. Esto puede verse claramente en los textos del viejo testamento, en donde una y otra vez él envió sus profetas para avisar a ciertas personas que solo con obediencia podrían agradarle. Ahora esa obediencia tiene un fin. Sería absurdo pensar que Dios quiere obediencia sin ninguna razón, sería tonto pensar que Dios solo quiere que le obedezcan solo por el placer de ver que los seres humanos le temen y por eso le hacen caso.
En el caso del viejo testamento resulta ser un buen ejemplo de este tema la misión que Dios le dio a Moisés, que fue la de rescatar al pueblo de Israel de la esclavitud a la cual estaban sometidos en Egipto. Ese rescate tubo un objetivo, que fue cumplir la promesa que le había hecho a Abraham y por eso uso su poder para conducir al pueblo hebreo a la “tierra prometida”.
Dios realmente tiene un proyectó personal para cada persona. Cada ser humano tiene un plan distinto creado por Dios.
Dios es como un arquitecto que tiene un plan o proyectó que quiere ejecutar. Él, así como el arquitecto, conoce con detalles cada parte del proyecto y que se debe ejecutar primero y qué después.
La diferencia entre los planes de Dios en el viejo testamento y en el nuevo:
Tanto en el nuevo testamento como en el viejo se puede observar que Dios ha ejecutado sus planes (por ejemplo, llevar a la tierra prometida a los Israelitas rescatándolos de la esclavitud, rescatar a Noe del diluvio para formar un nuevo mundo, etc.). La diferencia principal entre los distintos textos es que antes de la venida de Jesús el Espíritu Santo no estaba en toda criatura salvo en algunos líderes o profetas. Este cambio hizo que el control de Dios en el ser humano que le obedece sea más preciso, mas detallista, porque se pasa a controlar por Dios todas las áreas de vida del ser humano, por intervención de las guías y revelaciones de su Espíritu.
Dios tiene un plan o proyecto personal para cada persona que le obedece. Es algo específico, Dios se toma el trabajo de diseñar algo personal que quiere hacer con cada ser humano.
3 problemas con respecto al plan de Dios
Problema 1:
Ignorancia sobre su existencia
Solo puede hacer realidad el plan de Dios aquel que conoce de su existencia, aquel que sabe que Dios tiene un plan. Quien no sabe que Dios tiene un plan jamás lograra hacerlo realidad. Por eso es que hasta va a querer elegir, él solo y sin la intervención de Dios, la forma de morir, la ropa a vestir, la persona con quien se va a casar, cuando ingresar a la Obra, etc..
El conocer que Dios tiene un plan para cada uno de sus ciervos es útil porque de esa manera se puede colocar como objetivo conseguir hacerlo realidad. Es que para cumplir el plan de Dios además de saber de su existencia hay que poner mucha garra, fuerza y ponerse como objetivo luchar por él. Hacer realidad el plan de Dios no es nada sencillo. Pero todo se complica aún más si es que ni siquiera se sabe que existe tal cosa.
La mayoría de los cristianos ignoran la existencia del plan de Dios. Ellos no tienen idea de que Dios cuando los llama ya tiene planeado un futuro para aquella persona. A lo mejor una persona ingresa por primera vez a la Iglesia pero Dios ya la ve como obispo, o como pastor o como multimillonario casado con una obrera, etc..
Dios es así, el lo ve todo para futuro. El problema es que los que quieren seguirlo muchas veces desconocen que él es así. Entonces terminan usando la Fe para conseguir cosas que no están en el plan de Dios y así pecan. Se desvía de la voluntad divina quien lucha por conquistar cosas que no están en el plan de Dios, no importa quién sea esta persona si obrero, pastor, obispo, etc..
El pecado de muchos en la Obra es ese, no saben que Dios tiene un plan para ellos, no se dan cuenta de que Dios va delante de ellos para hacer realidad un sueño que de contárselo no le creerían.
Problema 2:
Ignorancia sobre lo que significa el plan de Dios
Hay otros cristianos que saben que Dios tiene un plan pero no entienden lo que realmente significa esto. Por eso es que por ignorancia terminan desviándose del mismo. Creen que el plan de Dios es que este cumpla todos los sueños de ellos. Y no es tan así.
En la Obra muchos cometen este error. Muchos obreros y hasta pastores creen que están haciendo realidad el plan de Dios pero no es así. Después terminan descartados de la Obra como si fuesen un celular viejo que ya no sirve.
El plan de Dios es algo personal diseñado por Dios de manera especial para cada cristiano. Y abarca todas las areas de la vida y hasta la forma de morir.
A continuación un desarrollo más extenso del plan de Dios:
Plan de Dios en la forma de morir:
Uno no elige la forma de morir. Puede ser esta por ancianidad, osea morir de muerte natural o por tribulación o  injustica y hasta por enfermedades en algunos casos extremos como ha pasado con grandes líderes espirituales. No es muy común que ocurra esto último pero pasa y tiene varias explicaciones como por ejemplo que el ciervo no se cuidó y por eso se enfermo gravemente, como el caso de las enfermedades que se obtienen por mala alimentación, o porque Dios decidió aprovechar una enfermedad que el mal coloco en el cuerpo del ciervo para llevarlo al cielo. En este último caso la enfermedad es del mal y viene por los pecados del ciervo, pero la bendición de llevar al cielo al fiel es de Dios. Con esto no quiero decir que haya que aceptar una enfermedad y dejarse morir. Uno siempre debe luchar contra las enfermedades sin importar si vienen por los pecados de uno o por descuido. Pero si a pesar de luchar con las fuerzas del brazo, osea haciendo un tratamiento médico, y además usando la fe, no se logra curar la enfermedad y se termina muriendo ¡amén!. Dios tiene buenos oídos para oír. Y si no contesta es porque ya quiere llevar a esa persona al cielo aprovechando esa enfermedad. Había una señora que era obrera y que tenía un hijo enfermo en terapia. Esta mujer y desde que se enfermó su hijo oraba a Dios por él pidiéndole la sanidad y también pedía lo mismo por todos los que estaban internados en la sala de terapia a la cual ella frecuentemente visitaba. Lo curioso del caso es que Dios respondía la oración de la mujer pero solo en relación a las otras personas que compartían la sección de terapia con su hijo por eso la gente que estaba internaba se sanaba. Pero su hijo no mejoraba, seguía igual. ¿Cómo se explica eso?. Dios ya había decidido su muerte, la muerte de esa persona, pero aprovechando esa enfermedad. El caso termina con la muerte del hijo de la obrera. No es que Dios no haya escuchado su oración ni haya aceptados los sacrificios que ella hizo por él (ayunos, ofrendas económicas, cadenas de oración, etc.). Tampoco eso significa que se trataba de una dolencia de esas que son tan graves y severas que ni Dios las puede quitar. Ese no era el caso. El caso era que Dios ya había decidido que esa persona venga al cielo aprovechando esa enfermedad. A lo mejor la idea de Dios no era que esa persona muriese así pero como se descuido en la Fe es que termino de esa manera y Dios tuvo que cambiar sus planes según las circunstancias. A lo mejor Dios pensó que esa persona si continuaba con vida pondría en riesgo su salvación. En el caso, el hijo de la obrera era una persona que conocía a Jesús pero que tenía una obediencia no tan buena o completa. Pero era suficiente como para salvar su alma por misericordia como el caso del ladrón que estaba con Jesús en la cruz y que se salvo no por obras sino por un último arrepentimiento. Es claro que si se trata de un caso en el que el enfermo es una persona que nunca conoció a Jesús y que a pesar de que alguien uso la fe para sanarlo no hubo respuesta, no fue la voluntad de Dios la muerte. Porque la muerte que lleva al infierno no es la voluntad de Dios. Cuando se usa la Fe para que se cure alguien que  está gravemente enfermo y que no conoce a Jesús o que no está reconciliado con él(ex obrero apartado, ex miembro, ex pastor apartado, etc..) y aun así la persona muerte, hay que pensar o que no se sacrificó lo suficiente o se trato de uno de esos casos en los que ni siquiera Dios puede hacer un milagro (cosa que es bastante difícil de encontrar).
El plan de Dios termina cuando muere el cristiano, después de la muerte, ya no tiene sentido hablar de plan divino por lo menos en la tierra. En el cielo debe ser otra la situación.
Para saber cómo cuidarse físicamente y cómo obedecer a Dios a fin de cumplir el plan de Dios en la muerte hay que Estar en Espíritu.
En esta parte no existe esas famosas órdenes de “no resucitar” que son prácticamente un suicidio oculto y a la misma vez un escape a la voluntad de Dios. Si la muerte que le toca al cristiano va a ser dura y dolorosa por alguna circunstancias como morir violado, o por alguna dolorosa y degradante enfermedad terminal, ¡AMEN!. No hay que ser un cobarde ni tampoco evitar el sufrimiento y la humillación. Jesús murió sufriendo y de manera humillante. Pero como era la voluntad de Dios no hizo problemas. Claro que si Dios guía a hacer otra cosa, Amen también. Este otro último caso podría ser el de los que están enfermos en coma. Los familiares pueden o luchar por él usando la fe y la medicina o directamente si reciben orientación de Dios, dejarlo ir. También podría ser el caso de una persona que está internada cuyos familiares tienen el poder para solicitar una intervención quirúrgica que le va a permitir seguir con vida pero con todo el cuerpo paralizado y sin poder usar alguno de sus sentidos como el odio, la visión, el tacto, etc.. En fin, la persona va seguir con vida si se le hace la operación que sus familiares deben decidir de aceptar o no, pero su relación con Dios, su vida y hasta su salvación corre riesgo porque de vivir así con esos problemas ya no tendrá chances de escuchar la palabra de Dios y de congregarse, ni tampoco será la misma persona. Supongamos que la persona antes de ser internada tenía una buena relación con Jesús o por lo menos lo acepto como su señor y salvador. Si Dios guía a los familiares a dejar ir la persona rechazando tal intervención, así debe ser. 
Plan de Dios en la vida económica o conquistas:
Dios puede querer que cierta persona sea millonaria, arquitecto, contador, que tengas varias empresas, etc.. Dios planifica el futuro económico de sus ciervos y los guía a las conquistas que él quiere que tengan que por supuesto son sorprendentes.
No es obligatorio que los obreros sean millonarios, pero sí que conquisten en la vida económica la prosperidad que Dios les quiere dar. No existe eso del obrero pobre económicamente pero rico en Espíritu. No existe eso. Si un obrero no lucha por la prosperidad que Dios quiere darle no debe ser obrero, porque se está oponiendo al plan de Dios. Y el obrero tiene que ser ejemplo de obediencia.
Hay obreros que dan todo por la Obra pero su vida económica es un completo fracaso. Eso se debe a que están oponiéndose a la voluntad de Dios. Claro eso es así si es que tienen años de obra y mantienen la misma condición.
Cuando Dios llama a una persona para ser obrero nunca va a tener planificado que este tenga una vida miserable económicamente hablando, ni tampoco que sea algo que no resalte en la sociedad. Pero si el obrero que tiene años de Obra no presenta signos de prosperidad divina en su vida económica es señal de que se está oponiendo al plan de Dios. Puede ser que sea el obrero más responsable de todos, el más trabajador pero si tiene una vida como se la describe acá es señal de que no está obedeciendo al creador.
No existe eso de “yo no quiero tener tanto”, “yo quiero ser humilde nomas así tengo más tiempo para servir en la Obra porque si prospero mucho no voy a poder estar tanto tiempo como quiero”, no existe eso. O se acepta el plan de Dios en la vida económica o simplemente no se lo acepta. Claro que si no se lo acepta hay desobediencia aunque se sea el mejor de los obreros.
El pastor que tiene a cargos obreros tiene que controlar que su cuerpo de obreros luche por la voluntad de Dios en la vida económica. No tiene que luchar porque sean ejemplo de vida económica sino que estos acepten el plan que Dios le ha trazado en esa area. Es que hay muchos obreros que no luchan por la vida económica porque no quieren prosperar, se sienten a gusto así. Pero Dios no siempre acepta eso, si el marco un plan para uno obrero y determino que este debe ser millonario, no se puede dar marcha atrás. No hay excusa para eso. Es la voluntad de Dios, no se la puede desconocer.
El pastor cuando haga un test de la vida económica de los obreros debe pensar así “¿Será que el plan de Dios en la vida económica para estos obreros se está cumpliendo?, ¿Será que Dios quiere según su plan que la obrera fulana sea empleada domestica o secretaria y no cabeza?. El pastor no debe pensar que la vida económica es una opción, no se puede elegir solo aceptar la voluntad de Dios en esta area. No es una cuestión de “yo tengo Fe para esto y el tiene Fe para lo otro”. No existe eso, dentro del plan de Dios en la vida económica todos los siervos de Dios somos grandes y debemos resaltar. A lo mejor no todos somos elegidos para ser millonarios pero si para ser muy prósperos y destacar.
Tampoco se trata de obligar al obrero a que prospere para ser ejemplo en su familia y salvar muchas almas o para ayudar con su dinero a expandir el evangelio. No es eso. Es solo indicarle y hacerle ver que Dios tiene un plan en su vida económica y que dicho plan no se puede elegir, es como el llamado a ser pastor. Muchos pastores cuentan que no querían ser pastores pero el llamado de Dios fue tan fuerte que aceptaron la voluntad de Dios. En la vida económica pasa igual. El obrero que no es prospero como Dios lo quiere aunque sea muy trabajador en la obra no sirve a Dios en realidad. La prosperidad económica no es una opción sino una obligación, porque está dentro del plan de Dios.
El plan de Dios en la vida económica, como es personal, solo lo puede conocer cada persona en particular. Por eso el pastor debe tratar de que su cuerpo de obreros busque oír la voz de Dios a fin de lograr cumplir con la voluntad de Dios en la vida económica.
El plan de Dios en los cristianos se cumple cuando estos conquistan todas las cosas que Dios deseó para ellos y hasta el último día de vida.
Para saber qué hacer en la vida económica, si es que hay que comprar esto o aquello o colocar este negocio o él otro o estudiar tal carrera u otra, solo se tiene que Estar en Espíritu.
Plan de Dios en la sanidad:
Acá el plan de Dios consiste en luchar por curarse de las enfermedades que uno pueda tener ya sea usando la Fe o la medicina o ambas a la vez según el caso.
También abarca esta área el cuidado del cuerpo y de la alimentación. Esto significa comer lo mejor posible, ni poco ni mucho y contar con una buena alimentación. Y además hacer ejercicio para mantenerse bien físicamente siempre y cuando sea posible. Todo esto se hace por guía del Espíritu Santo, según las condiciones que tiene cada uno y hasta el último día de vida. Acá si es que se tienen condiciones se puede buscar ayuda de médicos, nutricionistas, profesores de gimnasia, etc..
Para cumplir con el plan de Dios en la sanidad la persona tiene que mantenerse puro, osea libre de enfermedades y dolencias durante toda su vida siempre y cuando eso sea posible. Ya sea usando la Fe o la medicina o ambas a la vez. El cristiano no puede aceptar enfermedades en su cuerpo ni tampoco dolores.
En otro artículo se hablará más de este tema en detalle.
Plan de Dios en la Liberación:
El cristiano no debe aceptar estar endemoniado. Debe mantenerse libre de todo espíritu del mal durante toda su vida. Si percibe que tiene algún mal debe luchar por expulsarlo de su cuerpo inmediatamente.
Plan de Dios en la vida sentimental:
Dios planifica la vida sentimental de sus ciervos aun desde pequeños. Por eso es que no pueden ponerse de novios/as con personas que este no les ha indicado. No se puede “probar”, no existe eso en el mundo cristiano. El que es guiado por Dios no prueba sino acierta.
Los hijos de Dios se casan o se ponen de novios con personas que Dios les ha mostrado que son para ellos. No eligen por emoción o por gusto sino que tienen en cuenta lo que Dios quiere para ellos. Por eso siempre cuando se enamoran de alguien buscan saber (a través de la consulta) si Dios está de acuerdo con ese sentimiento o no. Y hacen caso a lo que Dios les diga. O directamente le ruegan que les envíe una persona que sea para ellos según la voluntad divina. Por eso para el mundo cristiano Dios es quien arma las parejas.
También es Dios quien dirige qué van a hacer los novios en su etapa de noviazgo, él es el que elige a que lugares van a salir, en que momento, qué van a hacer cuando estén juntos, etc.. Para esto último se le tiene que pedir dirección haciendo una oración como esta "Dios dirige lo que vamos a hacer cuando estemos juntos, a dónde vamos ir, etc para que todo salga como lo querés y tengamos un noviazgo acorde a tu voluntad".
En algunos casos Dios desea que ciertas personas no se vuelvan a casar, pero son casos extremos y aislados. Ejemplo obreras viudas de avanzada edad.
Cuando el cristiano se pone de novio con la persona correcta según los ojos de Dios, en el momento adecuado y lleva su noviazgo según los preceptos bíblicos, osea no tiene sexo antes de casarse, es fiel, etc. y además se deja conducir por las guías del Espíritu Santo en todo la relación, se puede decir que cumple con el plan de Dios en dicha área.
Más adelante se publicará un trabajo que trata con más detalle esta área.
Plan de Dios en la vida espiritual
Se cumple acudiendo a una Iglesia que sea de Dios, osea dirigida por el Espíritu Santo. Además de eso hay que frecuentarla y participar en los propocitos que se dan en la medida en que el Espíritu Santo lo indique. Además hay que obedecer a sus autoridades en la medida en que el Espíritu Santo lo indique. Además hay que cumplir con los preceptos bíblicos de  vigencia actual y que están esparcidos en toda la Biblia tanto en el viejo y nuevo testamento. Además de todo eso hay que buscar y seguir las guías, orientaciones y revelaciones del Espíritu Santo en todas las áreas de la vida. Esto debe hacerse durante toda la vida.
El siervo de Dios siempre está buscando saber qué desea su Señor que haga por eso es que intenta conocer cuáles son los propósitos en los que debe luchar y qué días de iglesia debe concurrir según la voluntad de Dios. Esto se hace porque la vida de cada siervo en particular así como los sueños de Dios para cada quien es distinta a la de los demás y por eso es casi imposible de que todos tengan que hacer los mismos propósitos e ir los mismos días. Esto se nota más cuando uno es empresario y tiene que viajar constantemente perdiendo algunas veces reuniones.
Plan de Dios en la ofrenda
Todas las ofrendas que se presenten tienen que ser aprobadas por Dios. Una ofrenda aprobada es aquella que Dios ha pedido, no más ni menos. Lo justo delante de Dios es dar aquello que él pidió y no tanto lo que "me duele" o "me cuesta" o "lo que Yo quiero dar (aunque ese dar sea mucho y beneficie a toda una iglesia, por ejemplo millones de dólares)". Y para saber lo que Dios quiere que se ofrende hay que consultarle. Esta manera de ofrendare debe utilizarse durante toda la vida.

Plan de Dios en la vida sexual:
Tanto el hombre como la mujer de Dios piden orientación al Señor para que la voluntad de él se haga en la vida sexual de la pareja. Por eso es que el hombre tanto como la mujer en la pareja reciben inspiraciones divinas que les enseñan como tienen que comportarse en el acto sexual. Además de esto es importante que entre los casados exista un "dialogo sexual", que consiste en hablar constantemente de las inquietudes y deseos sexuales que cada miembro de la pareja tiene. De otra forma es casi imposible materializar el sueño de Dios en esta area que es el de "que los dos queden satisfechos sexualmente". ¿Cómo se puede complacer a alguien sino se sabe que es lo que ese "alguien" quiere?. Y ¿Cómo se puede conseguir esa información si es que ese "alguien" no lo dice?. El hombre y la mujer de Dios tienen que saber qué es lo que desean sexualmente y además de ello deben compartirlo con el otro para que este pueda complacerles. Y como los gustos personales en terrenos sexuales cambian con forme avanzan los años y las circunstancias es necesario que exista entre la pareja constantemente este "dialogo sexual". 
Los hijos de Dios casados tienen el "deber" de complacer sexualmente a sus parejas siempre y cuando lo que estas deseen sea de acuerdo con la voluntad de Dios.
Otro punto muy importante en el trato sexual según la voluntad de Dios es el conocimiento de lo que a Dios "le  agrada y lo que no" en la vida sexual. El hijo de Dios debe conocer qué cosas "son de Dios" en el sexo y qué cosas no lo son. Y para saber hay que buscar orientación del creador o de un siervo de Dos como ser un    pastor, obispo, etc que sepa del tema o leer artículos sobre el tema.
Más adelante se publicara un trabajo que trata en detalle la vida sexual cristiana.
Plan de Dios en la obra y en la evangelización:
El siervo de Dios busca que Dios le diga que tiene que hacer y que no de su vida, por eso es que no se deja llevar por la emoción al momento de decidir trabajar o no en la iglesia ya sea como evangelista o como obrero. El siervo de Dios siempre espera que Dios le confirme qué tiene que hacer y qué no. Y si Dios le manda a evangelizar va, si Dios le manda a entrar en la obra como obrero, entra, pero si Dios no le permite hacer alguna de estas cosas por más deseo que tenga de salvar almas o de curar personas, obedece a la voz de Dios. Las iglesias están llenas de evangelistas y obreros que no han sido llamados por Dios para esos fines. Y lo peor de todo es que hacen sus trabajos con todo su "AMOR" y "CARIÑO"(gastan su tiempo en hacer algo para agradar a Dios que en realidad no le agreda, que contradicción!)). La única forma de saber que Dios quiere es a través de la consulta, si estas personas  le hubiesen preguntado antes de entrar a la obra o de evangelizar el error que se mencionó nunca hubiese existido. Hacer algo para Dios sin que este lo haya pedido es un pecado ya que perjudica el plan que él tiene preparado para cada siervo. No importan las buenas intenciones si Dios no lo autorizó ese acto no está bien.
En esta area se hace el plan de Dios cuando uno se deja conducir por el Espíritu Santo y trabaja en la Obra solo si es llamada por Dios y en la medida en que el Espíritu de Dios lo indique. Esto debe mantenerse durante toda la vida.
Plan de Dios en los objetivos:
El siervo de Dios busca que todos sus objetivos vayan de acuerdo con la voluntad de Dios. Por eso espera que Dios le confirme cuales son los objetivos (dentro de los que tiene en su interior) por los que debe luchar y por cuáles no. Esto se hace generalmente a través de ideas, inspiraciones y guías que vienen del Espíritu Santo. Los lunes de económica la gente acostumbra pedir ideas a Dios y este les responde entregándolas.    
Plan de Dios en la elección de carreras:
El hijo de Dios elige la carrera que Dios le muestra que tiene que seguir según su santa voluntad. Y no le da importancia a lo que dicen los demás sobre dicha elección ni tampoco a su propia opinión sobre tal cuestión. Dios es quién elige que carrera debe seguir cada siervo si es que está en su voluntad el perfeccionamiento universitario o terciario o de cualquier clase. Ello se debe a que cualquier mala elección perjudica el plan que tiene Dios para sus fieles.
Plan de Dios en los trabajos:
Los trabajos que el siervo de Dios toma son solamente aquellos que Dios les muestra que debe tomar y por el tiempo que Dios lo desea. El siervo de Dios nunca elige que trabajo realizar y cual no, que negocio realizar y cual no, solamente se limita a buscar la opinión del creador sobre lo que debe hacer de su vida laboral para luego obedecer la orientación divina. Ello se debe a que cualquier trabajo -por más bueno que parezca a simple vista- si no es aceptado por Dios, perjudica su plan. Esto debe mantenerse durante toda la vida.
Plan de Dios en la forma de vestir.
En estas areas también el siervo de Dios pide guía. El hijo de Dios no se viste en base a las modas, o a lo que él quiere o le gusta sino a lo que Dios le muestra que tiene que vestir. El siervo de Dios también busca saber la voluntad de Dios en estas áreas. Esto debe mantenerse durante toda la vida.
Plan de Dios en la administración de la vida de sus siervos y de todo lo que poseen:
El siervo de Dios -tenga mucho o poco- se deja guiar por las orientaciones divinas al momento de  administrar su vida y todo lo que posee, ya sea casa, dinero, trabajo, etc.. Por eso es que siempre está pidiendo orientación al creador sobre cómo tiene que actuar en esas areas para agrandarlo. Entonces pasa su vida orando más o menos así "Dios guíame para que pueda gastar todo mi dinero en cosas que vos querés que gaste, no en lo que yo quiero o mi familia quiere, que se haga tu voluntad en el manejo de todos mis bienes y también en toda mi vida". Esto debe mantenerse durante toda la vida.
Plan de Dios y la familia
El plan de Dios en la familia se cumple cuando todos en la familia nuclear, sea padres, hijos y hermanos (con sus respectivas parejas), luchan y pasan sus vidas luchando por hacer realidad el plan que Dios tiene para sus vidas.
El cristiano debe luchar por su familia, debe pelear con las armas de fe para que sus hermanos, padres e hijos se acomoden a la voluntad de Dios y también pelen por hacer realidad los sueños que Dios tiene planificado para ellos. Esta obligación de luchar por el familiar recae sobre los miembros de familia en ascendencia (padres y padrastros), descendencia (hijos verdaderos, adoptados y de la pareja) y colaterales (hermanos y hermanas, medio hermanos y media hermanas). Y no es obligatorio para otras personas como amigos y otros parientes (primos, tios, etc).
Plan de Dios y la oración
El siervo de Dios pide muchas cosas a Dios pero entre ellas hay una jerarquía. Por eso es que no todos los pedidos tienen el mismo nivel de importancia. Hay algunos que son más necesarios que otros. Pero el principal de todos ellos es el siguiente "Dios hacé tu voluntad en mi vida" (u otro similar a ese). El hijo de Dios tiene como pedido principal la anterior oración. Ello se debe a que sabe que fue llamado para hacer realidad el plan que Dios tiene para ella y no el suyo propio. Y que la forma en que lo haga realidad es "pidiéndoselo a Dios" constantemente como pedido principal. Haciendo así más la obediencia a las orientaciones divinas es imposible fracasar en la vida cristiana. Cuando el siervo de Dios le pide a Dios que "haga su voluntad" le está diciendo en otras palabras que desea que el plan que Dios trazó para su vida se haga realidad. Y cuando lo pide constantemente y como pedido principal le está demostrando a Dios que "hacer realidad el plan que Dios tiene para su vida" es su prioridad (lo coloca en primer lugar en su vida en la oración) y que además sabe que dicho plan abarca toda su vida Por esto último es que constantemente le pide a Dios lo mismo, ya que el siervo de Dios sabe que es un pedido que se terminará de cumplir cuando muera.
A través de este pedido Dios tiene la "facultad" para actuar en la vida de sus siervos para moldear sus vidas con total libertad.
Problema 3:
Ignorancia sobre cómo hacer para cumplir el plan de Dios.
Hay gente que no sabe cómo hacer para que el plan que Dios tiene preparado para ella se haga realidad. Primero hay que entender que este existe. Después hay que tener una idea más o menos clara de lo que significa. Y por ultimo hay que luchar con todas las fuerzas por hacerlo realidad, con los medios antes descriptos, poniéndolo como objetivo principal por encima de la salvación misma. Ya que ejecutando el plan de Dios la salvación del alma se conquista automáticamente.

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sábado, 8 de junio de 2013

Errores comunes en la vida sentimental cometidos en la Obra por falta de conocimiento sobre cómo hacer la voluntad de Dios en dicha área.


Doy algunos ejemplos de errores en la obediencia por falta de conocimiento en la Obra para aclarar mejor el panorama. Hablo de la Obra porque se supone que de obrero para arriba tiene que haber un conocimiento alto sobre cómo hacer la voluntad de Dios. Y si muchos los obreros y pastores comenten los errores que voy a narrar ¿Qué se puede esperar de un simple miembro?.
Vida sentimental:                                                            
Dios es el que se encarga de elegir quien se tiene que poner de novio con quien. Y para saber cuál es la persona indicada según la voluntad de Dios es que hay que buscar y seguir las guías de su Espíritu. ¿Qué hacen muchos obreros y pastores en esta área?. En vez de buscar la dirección de Dios al enamorarse de alguien, si ponen de novios consultado al pastor como si este fuera Dios. Y en algunos casos ni esta opinión se busca, se ponen de novios solo porque los dos se gustan. O en el caso de que el enamorado sea rechazado por la otra persona, se usa la Fe para conseguir la atención de su enamorada. Esto sin siquiera pedir autorización de Dios.
Es por eso que se ven en la Obra, obreros y pastores que ya van por su tercer noviazgo. Es que no entienden como trabaja Dios en la vida sentimental a pesar de ser obreros y hasta pastores. Es un problema de falta de conocimiento.
Las parejas Dios las decide desde el cielo. Y los llamados por Dios para ser novios y más adelante esposos, se dan cuenta por revelaciones de esa decisión de Dios. Dios nunca quiere que las parejas que él armó desde el cielo se resistan uno al otro. Y justamente esto es lo que sucede muchas veces en la Obra. En el programa de Tv llamado “Terapia del Amor” de Cristiane Cardozo y el obispo Renato Cardozo, se ven muchos de estos casos. El caso es el siguiente. Dios ya dijo desde el cielo que el pastor Marcelo era el candidato perfecto para la obrera María. El pastor Marcelo se da cuenta de la decisión divina y va en busca de su amada la obrera María. Y esta, por no conocer que Dios trabaja así, es decir que arma las parejas desde el cielo, hace de todo para no corresponder ese amor. Ni siquiera intenta conocer a Marcelo, aunque le parezca un buen partido. Y esa misma obrera es la que después dice en sus oraciones “Dios yo estoy dispuesta hasta morir por hacer tu voluntad”. Si está dispuesta  a morir ¿Por qué no acepta el candidato que Dios le eligió?. Otras veces la obrera María da otras escusas como por ejemplo “tengo miedo de que me sean infiel”, “desconfió de los hombres”, “ya probé varias veces y no funcionó”, “me parece que no es el momento”, “no estoy preparada para eso”, “no me quiero casar”, etc.. Pero si Dios ya mandó desde el cielo a que los dos intenten ser uno para el otro, ¿Por qué la obrera María se resiste y da excusas?. Porque en la mayoría de los casos y a pesar de ser obrera, no sabe que Dios arma las parejas desde el cielo y el que te toca te toca. Y listo. No hay lloro. Si uno quiere hacer su voluntad tiene que aceptar la persona que Dios le eligió. Y si no quería casarse, casarse igual. Si tenía miedo, vencer el miedo.
Esto que estoy diciendo es tan común en la Obra que se pueden ver muchos casos en los diarios, en los blogs de esposas de pastores, de obreros, etc.. Por eso el que si tuvo la revelación queda a cargo de usar la Fe para que la otra persona pueda cumplir con el mandato divino. No es usar la Fe para que la otra persona se enamore de uno sino para que la otra persona pueda cumplir con la voluntad de Dios. Cuando una persona hace lo mismo que la obrera María, es decir se comporta igual, esa persona no está rechazando a un hombre si no la a voluntad de Dios. Y es hipócrita al decir en oración “Dios yo estoy dispuesta a hacer todo por tu voluntad, lo que me digas yo hago”. Es una hipócrita. Porque eso que confiesa es solo de la boca para afuera. En realidad no lo cumple. Claro que en la mayoría de los casos es por falta de conocimiento sobre la forma en que Dios trabaja en estas áreas, a lo mejor la obrera María tiene temor de Dios, pero lo enfoca en la Obra, en no volver a la antigua vida, pero cuando se trata de hablar o corresponder el amor del pastor Marcelo, no siente nada, es mas ni le importa rechazarlo. Es más hasta quizá le dice a Dios en oración “Dios yo quiero que lo alejes a ese Marcelo de mí, yo no quiero nada con él, yo solo quiero dedicarme a hacer tu voluntad”. Esto parece que chiste pero es algo que pasa y muy de seguido. No hay temor en algunas personas de la Obra en rechazar a la persona que Dios le ha elegido. Eso por falta de sabiduría. En los programas del obispo Renato y Cris Cardozo hay testimonios de obreras que estuvieron años luchando por conseguir el amor de su actual esposo que era pastor. ¿Por qué se resistió el pastor a la voluntad de Dios tanto tiempo?. En la mayoría de los casos argumentan, “tenía miedo porque me habían lastimado antes”, ¿miedo un pastor, medio que duro más de un años?. Me parece raro. Hay algo detrás de ese miedo. Me acuerdo el caso de una obrera que trabajaba en la Terapia del amor y aun así no creía en el amor. Y cuando un su candidato guiado por Dios intento conquistarla. Ella se resistió. Después de un tiempo de lucha acepto. Y argumento que dio de su conducta se debió a que “no creía en el amor”. Y trabajaba en la terapia del amor.
El temor de Dios se relaciona con el conocimiento. Antes de conocer sobre el diezmo no me pesaba en conciencia no dar el diezmo. Pero después de que aprendí que se debe diezmar y que es pecado no hacerlo, es que tengo temor y cuando viene dinero a mis manos siempre estoy pensando en el 10%. Si una obrera no sabe como Dios trabaja en la vida sentimental no va a sentir temor de rechazar su voluntad con excusas como “no quiero casarme”, “no es momento”, “me parece que no va a funcionar”, “tengo miedo”, etc.. Yo puedo tener miedo de diezmar cuando tengo muchas cuentas que pagar y poco dinero, pero aun así el miedo no me vence, lo venzo yo porque mi temor es mayor. Pero ese temor no lo tenía antes de CONOCER que no dar el diezmo era pecado. Cuando una obrera actúa como María es común que no sienta ningún temor. Eso no quiere decir que esté actuando bien delante de Dios. Con el tiempo se dará cuenta de su error. Por eso es importante que se conozca como Dios trabaja hoy en día a fin de no estar pecando sin notarlo. Si la obrera María tuviese conocimiento sobre cómo trabaja Dios en la vida sentimental, estoy seguro que no le haría ningún problema al pastor Marcelo. El pastor Marcelo no tendría que ni siquiera hacer una oración sobre el tema ni esperar tanto, ni luchar tanto.
Otro error es sobre cómo llevar la relación sentimental en la etapa de novios. El error común, el que más ocurre, es que en el noviazgo uno o los dos miembros de la pareja no toman la relación enserio. La toman como algo secundario, por eso se ven cuando pueden, casi no se hablan y dan excusas como “lo hacemos para no pecar”, “la obra es más importante que la vida sentimental”, etc.. No pueden ser más diabólicas estas excusas. Ya que la verdadera razón por la cual se comportan así es porque no saben cómo debe actuar cada uno.
Otras veces el problema es que uno de los dos no se quiere entregar al otro. Por eso es que le cuesta decir “Te amo, te quiero, te necesito”. No lo puede decir porque no le sale. No es vergüenza sino que es medio a sentirse vulnerable, dependiente del otro, de amar, de entregarse completamente al otro. Eso también es un pecado. O estás en la Fe del noviazgo o directamente no estás ahí. No puede haber término medio. A veces una obrera es muy valiente para expulsar un demonio pero es una cobarde para asuntos sentimentales. Para Dios no entregarse es un pecado. Si la obrera que no se quiere entregar, supiera de eso estoy seguro que no se comportaría como una niña malcriada. La falta de conocimiento sobre cómo llevar una relación es un problema grave. A una esposa de obispo le paso esto en su etapa de noviazgo. Ella no se quería entregar porque era una niña malcriada. Cuando hablo de entrega no me refiero a sexo, sino a tomar enserio la relación, a valorar al otro, a dejar de jugar y comenzar a planificar una vida juntos, a entender que el noviazgo es una etapa previa al matrimonio, a pensar en casarse, a no dejar que nada interfiera en la relación, a sacrificar uno por el otro.
Otro gran error común cometido en la Obra de Dios tiene que ver con la elección de pareja. Normalmente el obrero, la obrera y el pastor quieren alguien que  trabaje en la Obra como ellos. Es lo que ellos merecen por justicia porque tienen un cargo. Y si tienen un cargo quieren a alguien que también sea así. Esto es una pretensión justa. El problema es que en determinados casos Dios no tiene a alguien preparado para ellos que ejerza la función en la Obra. Ese es el problema. Entonces el camino que uno puede tomar es esperar a que exista tal persona o directamente elegir a una persona sea dentro o fuera de la Iglesia y luchar por ella para su conversión y para que ingrese a la Obra. Esta otra persona puede ser una ex pareja, un amigo de barrio, de trabajo, de facultad o un miembro antiguo o nuevo pero que no trabaja en la Obra. Pero a veces ni siquiera existe esa opción porque Dios directamente quiere que el  obrero o la obrera, esto generalmente no le ocurre al pastor, luche por tal miembro o por una persona de afuera para traerla al mundo de la Fe hasta que suba al cargo de la Obra.
Esto que acabo de narrar en simples palabras hay gente en la Obra que no lo sabe. Por eso es que siempre están esperando SOLAMENTE la primera opción, osea que Dios le traiga alguien que ya esté todo preparado, es decir, que sea obrero/a o pastor. Entonces cuando Dios no les trae nada porque no tiene, se desaniman en la Fe y dejan de luchar o en el caso de que Dios les elija alguien para ellos que no sea de la Obra, estos no quieren aceptar porque les parece algo injusto de parte de Dios. y por eso creen que si viene una oferta así no es de él sino del diablo. Actuando así es que se pierden muchas oportunidades. Cuando una obrera tiene 20 años o menos es más fácil que consiga marido. Porque casi todos los obreros son jóvenes y porque hay muchos pastores solteros de esa edad. Pero cuando una obrera tiene 32 años por ejemplo es más complejo conseguir pareja. No es fácil. Si la obrera no lucha por alguien para convertirlo o para que ingrese a la Obra, si es lo que ella y Dios desean, en gran parte de los casos, no va a ocurrir nada. Esto es así. La realidad lo muestra día a día. Claro que cada uno tiene que buscar saber qué caso le toca. Porque a veces hay excepciones y Dios arma las parejas sin problemas trayendo personas de otras provincias que vienen por casualidad y conocen a su otra mitad. Pero no siempre esto es así. Cada uno debe estar atento al caso que le toca y no cerrar las puertas de la bendición.

Para finalizar voy a decir que hay más casos de errores que analizar. Pero en esta oportunidad solo desarrolle los más comunes que ocurren en la vida sentimental.
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La Ignorancia espiritual como pecado


Hace años que analizo el mundo espiritual. Hace años que veo casos de obreros y pastores endemoniados. Hace mucho tiempo que escucho predicas de altos líderes. Hace tiempo que leo blogs y escribo sobre temas espirituales. Y en todos estos años descubrí que el mayor pecado que se comete en el mundo cristiano NO es el de mentir, robar, matar, orgullo, etc., sino el de la ignorancia espiritual. Osea el desconocimiento sobre la existencia de Dios y de cómo hacer su voluntad.
La mayoría de las personas de este mundo no sabe que Dios existe. Y dentro de los pocos que si lo saben hay un desconocimiento muy grande sobre como realmente hacer su voluntad.
Ya en varios artículos dije que Dios quiere obediencia. Algo que leyendo libros como Deuteronomio de la Biblia se puede conocer fácilmente. Ahora el problema a determinar es “Cómo se obedece a Dios en estos días”. Y digo en estos días porque la obediencia que Dios exige hoy no es la misma que exigía a los personajes del Antiguo Testamento ni siquiera a los del Nuevo. Es que ha habido modificaciones por el paso del tiempo. Hace dos mil años por ejemplo no había internet hoy si hay entonces las reglas Bíblicas deben ser adaptadas a fenómenos como ese que hacen replantear toda una serie de cosas.
Por ejemplo el surgimiento de la evangelización por internet que antes no existía. Seguramente cuando surgió la internet habrán aparecido también debates entre cristianos sobre si podría utilizársela como medio para difundir el evangelio y en el caso de aceptarse tal idea, sobre cómo hacer tal uso. Eso hace  dos mil años no se discutía. 
Volviendo al tema, Dios quiere obediencia, pero la pregunta a hacerse es ¿cómo obedecer a Dios hoy en día?. Esta pregunta tan sencilla es la más difícil de responder dentro de todo el mundo cristiano. Hay muchos tipos de Iglesias cristianas todos ellas diferentes porque la respuesta a esa pregunta también es distinta. Todas dicen ser cristianas pero el significado lo que Dios requiere como obediencia es totalmente distinto entre una y otra institución. Claro que podrá haber puntos en común pero siempre se van a manifestar diferencias.
Esto de que existan diferentes respuestas a lo que quiere decir “obediencia” hace pensar que Dios es una persona divida y que tiene, para cada institución que dice ser de él, ordenes distintas. Claro que eso es mentira. Dios no trabaja así. La obediencia es una sola es solo que la mayoría del mundo la desconocen, ósea no saben cómo obedecer a Dios en su totalidad. Ese “no saben” es el pecado de la ignorancia que lleva a las personas a creer que siguen a Dios cuando en realidad no es así. Son personas engañadas por demonios.
La obediencia se divide en porcentajes. Cada institución cristiana tiene su nivel de obediencia. Algunas Iglesias le obedecen mucho y otras en todo.
Este problema de la obediencia surge porque es muy difícil conocer a Dios. Es muy difícil entender lo que realmente este ser quiere. Por eso es que hay teólogos cristianos que tienen Espíritu Santo pero aun así no saben llevarse bien con Dios. Es algo que ocurre. Hay libros de líderes cristianos en donde uno puede ver claramente por lo que dice, que la persona que escribe tiene Espíritu Santo pero también tiene un desconocimiento de cómo agradar a Dios en su totalidad. Es decir, le obedece a Dios pero solo en parte.
Si bien es cierto que el más interesado a enseñar a que todo el mundo obedezca a Dios es el propio Dios. Eso no quiere decir que él regale conocimientos de cómo hacer su voluntad. Y como todos los que somos sabios en la Fe entendemos, no alcanza con leer la Biblia. Hay que buscar más, hay que interesarse más por entender como se hace la voluntad de Dios en estos días.
A veces los siervos de Dios o los que quieren seguirlo tienen Fe pero esta es enfocada para buscar una sanidad, o una liberación o el bautismo con Espíritu Santo, o para ganar almas, o para ser prospero, o para servir en la Obra, pero no tienen esa misma Fe para buscar sabiduría de cómo obedecer a Dios en todas las áreas de la vida.
En otras veces los siervos tienen esa Fe de buscar sabiduría de Dios, pero no es para conocer cómo hacer su voluntad en estos días, sino para entender cómo llevarse bien con la pareja para que su matrimonio o noviazgo funcione, o para entender qué empresa abrir si esta o aquella, o para entender cómo dirigir una Iglesia, o cómo salvar la mayor cantidad de almas.
A veces los siervos ¡Sí! tienen esa Fe de buscar entender a Dios, de tratar de comprender como hacer su voluntad hoy en día. Pero no alcanzan tal sabiduría porque no sacrifican lo suficiente, cuando alguien les da un libro de la Iglesia donde puede estar la respuesta o un artículo,. no quieren esforzarse por leer. Cuando alguien les dice cosas como “escucha tal audio” no quieren hacerlo, prefieren invertir su tiempo en otra cosa. Cuando se las invita a una reunión especial donde se habla de tal tema o cuando uno se ofrece para enseñar no quieren saber nada. Cuando hay que hacer una ofrenda por tal motivo no quieren. Quieren que Dios les regale su sabiduría gratis, sin esforzarse, porque piensan que para entender a Dios no hay que sacrificar tiempo, lectura, etc..
El cierto el dicho de “el que busca encuentra”. Si una persona se propone buscar el Espíritu Santo seguro si busca bien lo va a encontrar. Si una persona se propone ser prospera seguro si busca bien también va a dar con ese objetivo. Así también si uno se propone entender a Dios en su totalidad, si uno se propone en comprender como Dios trabaja, indudablemente se logrará tal objetivo también igual que en los otros casos, siempre y cuando se busque bien.
Esto lo digo para demostrar que la gente peca con Dios por ignorancia porque quiere y no porque no tenga condiciones. Porque si usan la Fe para conseguir conocimiento de lo Alto indudablemente lo van a alcanzar. Pero claro es más cómodo que el pastor se encargue de eso, es más cómodo que otros hagan en trabajo que le toca a uno, es más cómodo sacrificar por tener una pareja por ganar almas, por expandir iglesias que por buscar conocer como obedecer a Dios en su totalidad.

La mayoría de los testimonios de los ex obreros, ex pastores, es obispos y ex miembros, se debe a falta de conocimiento sobre cómo hacer la voluntad de Dios. A veces uno piensa que el problema es la mentira, el sexo antes del matrimonio, el robo, pero en realidad es la falta de conocimiento sobre cómo hacer la voluntad de Dios. Es que la persona que sabe hacer la voluntad de Dios es difícil que caiga siempre y cuando ponga en práctica lo que sabe de Dios, es decir, obedezca. Dios es un gran maestro y sabe enseñar, pero eso solo lo sabemos quienes realmente nos dejamos instruir por él, quienes temprano nos levantamos para buscar entenderlo, quienes nos esforzamos mucho porque nos enseñe sus secretos. 
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miércoles, 5 de junio de 2013

Secretos para ser sabio en la Fe. Testimonio personal

Informe para maestros de maestros en la Fe
Trato de ser útil
Yo tengo mucho de periodista. Es que me gusta después de leer algunas noticias,  comentarlas a mis amigos y gente que conozco, o publicarlas. Por eso es que de vez en cuando me reúno con amigos y hablo sobre ciertos temas que me interesan, por eso es que tengo mi Blog, mis audios, etc.. Hacer eso es algo que me divierte mucho pero a la misma vez es una necesidad. Es que me siento mal si dejo de hacerlo por mucho tiempo, como si me faltara algo. Así que el primer motor, el combustible la razón numero que me lleva a escribir o a hablar sin poder frenarme sobre ciertos temas es la “necesidad natural de hacerlo”.
El segundo problema que tengo, porque la necesidad incontrolable de hablar o escribir u opinar es el primero, es que no siempre encuentro el receptor ideal para escucharme, para leerme o para ver lo que estoy analizando. Uno no puede obligar a otros a seguir sus opiniones ni tampoco análisis. Por eso a veces me siento bien por un lado, porque me desahogue e hice lo que me gusta que es escribir u opinar sobre algo, pero a la misma vez mal, porque no encuentro alguien a quien le pueda interesar lo que hago. En ese momento viene la Fe a tomar parte. Es que gracias al poder de Dios siempre encuentro alguien para que escuche o lea lo que tengo que decir.
Parezco un poco egoísta a veces molestando a gente con mis trabajos, o mis opiniones o mis análisis o mis audios, o mis ideas. Pero en realidad no soy, por dos motivos. El primero es que siempre trato de encontrar al candidato perfecto y este es aquel a quien le pueda interesar lo que hago. Si no veo que alguien pueda interpretar para bien mis trabajos o no veo que le va a ser útil, simplemente busco otra persona. Es decir pienso también en la otra persona y en su beneficio. El segundo motivo es que verdaderamente mis trabajos son útiles. Si no lo creyera así, no me molestaría en hacerlos. Yo se que a muchos les puede ser de utilidad.
Pasiones
El tema más favorito sobre los que me gusta hablar y opinar es sobre Fe. No es el único pero es el más importante. No es algo que yo haya inventado por voluntad propia sino que es algo que viene de lo Alto. Es un Espíritu el que me guía y orienta a hacer estas cosas.
Antes de tener el Espíritu Santo no actuaba así. Ni siquiera escribía como lo hago hoy con tanta soltura y facilidad. Es más, me costaba redactar. Pero después de recibir ese bautismo comencé a tener una comunión más directa con Dios algo que antes no me pasaba. Antes de eso Dios estaba lejos de mi pero después de eso estaba cerca, ahí comenzó mi “intimidad” con Dios.
El bautismo con el Espíritu Santo me permitió desarrollar inteligencia sobrenatural sobre temas espirituales. Antes de eso yo no entendía nada del mundo espiritual ni siquiera del mundo real. Me acuerdo que siempre me decía a mí mismo “yo no entiendo ni lo que estudio”. Pero después de ser bautizado comencé a comprender mucho mejor como es Dios en realidad.
Como comencé a entender el mundo espiritual
1)    Tenía Sed de conocer que quería Dios de nosotros los seres humanos y y busque saciar esa ser usando la Fe
Yo comencé a interesarme por el mundo espiritual cuando me di cuenta de que Dios existía y que si no me llevaba bien con él       , el infierno primero y el lago de fuego después, serian mis moradas eternas. Entonces motivado por ese temor de sufrir para siempre es que “me puse las pilas” y use toda mi fuerza, la poca que tenía entonces, para tratar de lograr ser salvo. La compresión de que mi vida estaba en riesgo fue el motivo principal por el cual me interese tanto por las cosas espirituales, por lo menos, al inicio de mi vida cristiana.
Al tiempo de estar más tranquilo, ya sin el temor de ir al infierno, ya con un poco de paz interior, mi preocupación fue otra. Me preguntaba a mí mismo “qué es lo que realmente quería Dios de nosotros, los seres humanos”. Tenía una curiosidad intelectual. Nació en mí el deseo de conocer qué era Dios y qué quería de nosotros. Para saciarme leía mucho la Biblia, de más, diría yo. Escuchaba audios por internet sobre temas espirituales. Me leía todos los libros de la Iglesia que pasaban por mis manos, “En los pasos de Jesús”, “Estudios Bíblicos”, “Oxiras, Caboclos y Guías”, “Fe de Abraham”, etc.. Preguntaba mucho a pastores sobre todo, Ángeles, Dios, el diablo, etc.. Me acuerdo que el pastor auxiliar que me atendía ya estaba cansado de mi y de mis preguntas. Cada día en que venía a la Iglesia y después de cada reunión siempre hacia cola para hablar con él y para hacerles varias preguntas. Mis inquietudes nunca faltaban. Estuve como un año así, molestando, preguntado, averiguando. La Sra., que me trajo a la Iglesia también la pasaba mal. No había cosa que no le preguntara. Era así “el chico preguntón”. Yo tenía mucha curiosidad por conocer las cosas.
A pesar de reunir mucha información por mi particular forma de actuar, tenía un gran problema, “yo no creía ni entendía lo que me decían, averiguaba o leía”. Y eso no solo me pasaba en la vida espiritual sino en todas las áreas de mi vida. Había en mi interior algo que hacía que yo no comprendiera bien las cosas y en el caso de que si entendiera algo no creía en eso que Dios me revelaba. Había algo malo en mí. Por eso es que a veces escuchaba tres veces la misma predica y aun seguía sin entender nada o simplemente sin creer. No era algo que yo quería, simplemente era algo que me sucedía. Por eso es que perdía mucho tiempo. Y eso me hacia ser un “bruto”. Con el tiempo Dios solucionó tal problema. Pero lo que quiero dejar en claro es que yo no siempre fui lo que soy hoy. Hay gente que cree que soy inteligente y eso es verdad, pero Hoy es verdad, después de muchas luchas, porque yo no siempre fui así. Hasta las cosas más simples del mundo de la Fe y de vida me costaba comprenderlas.
Volviendo al tema de los trabajos, yo tenía la sed de “conocer a Dios”, de “entender qué quería de nosotros”. Y a pesar de mis problemas espirituales yo siempre traté de satisfacer tal necesidad. Era frustrante tener que leer varias veces lo mismo y no entender nada, era cansador tener que preguntar siempre lo mismo como si nunca lo hubiese oído y aun no comprenderlo, era humillante ver que para otros comprender a Dios era algo tan sencillo pero para mí algo tan lejano tan imposible. Y yo ya era universitario. Debería por esto último ser mas inteligente que otros que no tenían universidad pero no era así.
Yo no sabía lo que Dios quería, pero aun así mi mente lo buscaba. A veces que quedaba pensando en la cama hasta la madruga, tratando de entender “qué quería Dios de nosotros”.
Hasta que un día, después de tanto buscar y con la ayuda de Dios es que pude entender la verdad. La mente se me ilumino y me di cuenta de que Dios buscaba algo que se llama “obediencia”. Hoy se habla mucho de obediencia pero en aquella época no era tan común en la predica de pastores decir esa palabra. Lo más común era hablar de “FE”, “Fe racional”, “Fe sobrenatural”, etc.. Los pastores que conocía decían “Dios quiere que uses tu Fe para conquistar todas las cosas incluso la salvación”. Y a mí eso no me cerraba, por eso buscaba otra respuesta que fuera más acorde con lo que Dios quiera. Y ahí encontré la palabra “obediencia”. Aclaro que yo en aquella época comencé a usar la consulta divina como elemento para conocer la voluntad de Dios. No se acostumbraba tampoco a enseñar al pueblo a consultar a Dios. El pastor de mi Iglesia no iba a decir “consulte a Dios para tal cosa”. Lo normal era que uno “usara su Fe” a voluntad, sin consultar a Dios sobre nada. En todo caso yo obedecí a esa predica porque use mi fe pero no para conquistar cosas materiales sino para poder conocer “qué quería Dios de nosotros”. Por eso cuando no entienda alguna cosa era normal en mi preguntarle a Dios en oración, es decir consultarle. Aclaro nuevamente que este método así como lo uso yo no se enseñaba en las predicas.
Es importante aclarar algo en este punto, yo llegue hasta hoy a descubrir muchos secretos de la Fe. Eso se debe a como dice el subtitulo, tenia sed de conocer qué quería Dios de nosotros los seres humanos y use la Fe. Es necesario dejar en claro que en el mundo existen muchas divisiones de cristianismo, es decir, muchas Iglesias. En cada una de ellas la interpretación sobre lo que quiere Dios es distinta. Pero lo real es que estas instituciones que dicen tener la verdad sobre lo que Dios quiere, están dirigidas en muchos casos, por personas que tienen una inteligencia mucho mayor a la mía. Algunos son teólogos, otros sicólogos, etc.. Y estas personas también tuvieron, como lo tuve y,o sed de conocer que es lo que Dios quiere de los humanos. Pero la diferencia entre ellos y yo están en que yo use la Fe. Osea además de “querer conocer tal o cual cosa de Dios”, que es lo que con estas personas tenemos en común, yo le añadí la Fe, osea fui diezmista, fui ofrendante, hice muchas cadenas, pedi a Dios sabiduría, no sui orgulloso, etc..
“Querer conocer los secretos de Dios” no es suficiente para lograr tal objetivo. Además hay que usar la Fe. Yo en mi caso ofrende mucho e hice muchas cadenas y ayunos para que Dios me diera sabiduría de lo Alto. Y esto lo hice en varias campañas y durante mucho tiempo. Es claro que Dios solo responde a los que sacrifican para él, a los que le agradan. Estas otras personas que también tuvieron el mismo deseo que yo de conocer a Dios no llegaron a entenderlo de la misma manera porque no hacer lo que yo hice. No usaron la Fe. Y si la usaron no fue del agrado de Dios.
Esto lo digo para explicar porque muchos líderes religiosos queriendo saber lo mismo que yo, no lo saben, porque ellos deseando que Dios les enseñe sobre sus secretos, no llegaron ni llegan a la misma conclusiones que yo si llego. Todos buscamos sabiduría pero pocos la hallamos. Esa es la verdad. Por eso es que uno puede ser hasta teólogo, sicólogo, siquiatra, etc., pero no por eso saber y conocer de los secretos más profundos de Dios. Uno puede escribir cuantiosos volúmenes de libros cristianos pero aun así no entender que verdaderamente Dios quiere de los seres humanos.
Muchos son los que quieren conocer los secretos de Dios. Pero son pocos los que verdaderamente buscan tal objetivo de verdad. Y mucho menos son el número de los que para cumplir tal objetivo usan las armas de Fe.
2)    Las consultas
Voy a para un poco acá para hablar sobre mi experiencia en las “consultas divinas”. Porque ¿Cómo se explica que yo use tal método si es que en las Iglesias no se hablaba de él?. Vuelvo a repetir, no se hablaba tanto de consulta en aquella época, en la que yo comencé a usar tal método. Eso no quiere decir que los pastores no consultaran a Dios al tomar decisiones, claro que lo hacían, pero en las predicas normalmente no se hablaba de eso. Más bien se hablaba de las direcciones que da el Espíritu Santo al leer la palabra de Dios o escuchar las predicas. Direcciones que dicho sea de paso eran lo mismo que lo que la palabra de Dios escrita decía o lo que el pastor directamente hablaba. No se explicaba y hoy tampoco se lo hace a menudo que Dios puede decir una cosa y el pastor a la misma vez otra.
Tan verdad es lo que digo que cuando yo hablaba para otros cristianos y le explicaba que a Dios se le consultaba para tomar decisiones estos no me creían. Y eso era en parte en que en la misma Iglesia a la que asistamos con estas personas los líderes no hablaban de ese método como medio para conocer la voluntad de Dios. Claro que, vuelvo a repetir, los pastores aun estos que no explicaban el tema de la consulta, se dejaban guiar por las orientaciones de Dios. El problema era que no las explicaban en el Altar y si lo hacían no era de la forma en que debería hacerse, después voy a explicar el porqué de este asunto.
Yo usaba el método de la consulta para todo, es que Dios me había enseñado que debía ser así. Entonces gracias a eso aprendí un montón de cosas que muchos cristianos aun ignoran y que son necesarias para hacer la voluntad de Dios al 100%. Es que cuando tenía una duda o no creía lo que el pastor decía, lanzaba una que otra pregunta a Dios en oración. Después las respuestas venían.
Yo usaba el método de la consulta divina cuando en mi Iglesia no se hablaba de ello. Eso a veces me hacía sentir un extraño. Pero con el tiempo el Espíritu Santo me convenció de que estaba haciendo las cosas bien a pesar de que los demás no compartían mi visión.
Por ahí intentaba ayudar a ciertas personas para que lo entendieran porque me daba cuenta de que ese método funcionaba muy bien, porque Dios respondía y porque también entendía que era necesario usar tal método para tomar decisiones en la Fe, para no equivocarse ya que lo que uno puede pensar que está bien para Dios puede no ser así. Además y como lo demostrare más adelante y con ejemplos actuales, quien no sabe que a Dios se le pregunta, nunca va a poder agradarlo en su totalidad. Y más tarde o más temprano fracasará en la Fe.
Aprendí a consultar a Dios por equivocación, no por ser inteligente. Aprendí porque en mi situación personal no veía otra salida. Estaba yo en una situación en la que solo podía depender de la voz de Dios que viene a través de las consultas divinas.
Una vez en mi vida me quede en una encrucijada, en un callejón sin salida. En aquella época, hace unos buenos años atrás, yo me había enamorado de una mujer de la Iglesia. Y esa mujer era una obrera. Como eran mis comienzos en la vida cristiana tenía muchas características de cualquier miembro nuevo. Yo tenía, en mi caso, miedo del mundo espiritual, sentía terror a los demonios. Me acuerdo que cuando comencé a ver que estos seres existían a veces me quedaba a la noche sin poder dormir aterrado de miedo. Y en ese tiempo, en el que tenía ese temor, me enamore de esta chica que era obrera. Me había enamorado de una persona que expulsaba esos seres que me aterraban y yo conocía poco de la Obra de Dios y no confiaba mucho en las personas de la Iglesia. Entonces mi situación era bastante mala en el sentido de que por un lado gustaba de alguien y por el otro tenía miedo de lo que sentía o de lo que podría pasar por esa sensación.
También tenía temor de los pastores y de los obreros, me daban miedo así como los demonios. Para mí, pensar en noviar con alguien que me daba miedo era algo aterrador. No conocía mucho de Dios y por eso sabía que si la cosa iba enserio iba a tener que portarme bien. Porque pensaba que esas personas “obreras” eran especiales y Dios las cuidaba. Y yo quería todo menos problemas con Dios. Los pastores hablaban de que no se podía jugar con los hijos de Dios. Y yo no tenía dudas de que esta obrera a quien yo amaba era de Dios.
 A todo esto, la chica, ni me registraba. Es que no sabía que yo sentía algo por ella. Pero para mí eso no era problema porque había entendido, en lo poco que entendía de la Fe, que para Dios no era nada imposible. Entonces pensaba que en el peor de los casos, si no quería al principio estar conmigo, al final por el uso de mi Fe iba a querer. Además había visto casos en que por el uso de la Fe de uno el otro logró amar.
El problema que yo tenía era tomar la decisión, la decisión de luchar por ella o no. Esa era mi encrucijada. Yo tenía que decidir qué hacer. Y era arriesgado porque iba a tener que portarme bien, porque Dios me lo iba a exigir. Además iba a tener que pensar en noviar para casarme algún día, porque los noviazgos cristianos no son para probar sino que son hechos con la intención de preparar todo para el matrimonio. Porque, como en otro trabajo dejare bien en claro, Dios forma las parejas desde el cielo y los terrestres solo se enteran después.
A mí siempre me costó tomar decisiones firmes. Y noviar con alguien para casarse creo que es una decisión bastante difícil. Yo no sabía qué hacer. Mientras tanto el amor por ella iba creciendo cada día mas. Era algo que no podía controlar. Era superior a mí. Me acuerdo que en aquella época yo era muy enamoradizo. Me enamoraba de todo lo que veía. Yo sabía que eso era diabólico por eso le pedí a Dios que me quitara esos sentimientos apresurados de amor. A mí me pasaba que me gustaban varias chicas a la misma vez. Era algo feo. Dios con el tiempo fue respondiendo mi pedido y me saco el amor alocado por todo el mundo pero el problema era que apagó el fuego del amor de todas las chicas que me gustaban menos de una, la obrera. Era algo sobrenatural, algo como si Dios quise que ese amor perdurada, como si hubiese sido puesto por él. A todo esto yo ya había pedido a Dios que me diera una pareja, es solo que no sabía quién era esta.
Entonces estaba en una encrucijada, no sabía qué hacer. En aquella época decisiones como estas debían ser consultadas con el pastor. Él era el encargado de evacuar dudas así. El problema era que yo estaba tan lastimado sentimentalmente por los tantos rechazos y fracasos sentimentales que no tenía fuerzas ni ánimos para decirle “pastor me enamore de una obrera, ahora ¿qué hago?”. No me daba la cara para hablar con él. Y el amor en mi interior crecía y crecía. No lo podía aguantar. Yo muy en el fondo tenía miedo de que el pastor se burlara de mi o se me reprendiera por eso que me pasaba. Yo no quería que después de contarle mi intimidad hiciera como muchos hacen, que van y le comentan a la persona “mira el pibe tal quiere algo con vos, aléjate de él porque es un demonio oculto”. Me aterraba pensar la posibilidad de que en una predica este o no yo presente, el pastor hable de mi problema y de lo que le confesé. Para mí era un tema muy delicado. Tampoco quería que me dijese que eso no iba a funcionar porque yo no era obrero y cosas así por el estilo. Yo guardaba mi corazón, ya tan lastimado estaba que no quería volver a sufrir.
Pero sabía que el problema lo tenía que resolver si o si. El problema era que no sabía cómo. Hasta que un día Dios me ilumino el pensamiento y me enseño la salida. Estaba leyendo la Biblia como de costumbre hasta que llegue a la historia del Rey David. En un pasaje dice que David “consulto” a Dios para saber qué hacer. Y ahí yo me dije “¿y si uso el mismo método?”. No estaba seguro de que funcionaria porque como dije antes, no se enseñaba eso en aquella época. No se hablaba de la consulta como método para evacuar dudas espirituales. Además yo prefería que si tenía que abandonar mi deseo de estar con aquella mujer, prefería que Dios me lo dijera y no otra persona. Si tenía que ser desilusionado mi corazón prefería que lo haga Dios y no un hombre. No quería que nadie se enterase. Entonces use mi Fe y comencé a preguntarle a Dios, comencé a pedirle que me dijese si esa mujer era para mí o no, si era para mí iba a luchar, sino iba a hacer otra cosa. Yo quería saber qué opinaba él. Es que estaba seguro de que si alguien realmente podría saber la verdad sobre la posibilidad de que aquella relación funcione era Dios. Yo hasta me sentía culpable cuando lo veía al pastor de mi Iglesia. Es que lo normal era que el evacue mis dudas y no Dios. Yo pensaba que lo estaba traicionando pero como no me quedaba otra salida, igual lo tenía que hacer. Pero me sentía realmente mal. Es que no era lo acostumbrado. Lo normal era que una persona que se enamora de otra vaya y hable con el pastor y este le diere su opinión. Yo no hice eso, por miedo a que me reprendieran y me rompieran el corazón, no lo hice. Y me sentía mal por eso. Así que mi primera experiencia con las consultas divinas y con la voz de Dios fue así, con rebeldía. Fui rebelde a lo que normalmente se acostumbraba a hacer en casos como el mío. Pero fue una rebeldía motiva por el miedo por el terror que yo sentía en mi interior. Hoy se que esa rebeldía me salvo de muchos problemas y que fue algo bueno ser rebelde porque justamente le “di en la tecla” porque realmente se hace así. Hoy se sabe que se hace así para saber quién es para quien en la vida sentimental. Los pastores lo explican amenudeo. Pero en aquella época no era tan así, por lo menos en mi Iglesia.
 De manera tal que yo aprendí a que a Dios se le consulta, “pero sin desearlo”. Y no por ser “inteligente”.
Me acuerdo que me sentía tan mal por lo que había hecho pero a la misma vez no veía otra salida. No creía tanto en lo que estaba haciendo pero no me quedaba otra. Afortunadamente y como ese método funciona recibí la respuesta que necesitaba. Pero eran tan incrédulo y como no conocía como Dios hablaba, que dudaba. Dios me hablaba y yo volvía a dudar entonces volvía a preguntar. A veces cuando Dios me halaba la verdad yo no le creía, de tan inseguro que era. Es que como dije antes ese método no se usaba en mi Iglesia, o por lo menos yo nunca lo había oído. Entonces me parecía que lo que estaba haciendo estaba mal. Tan es así, que hasta el día de hoy hay pastores que cuando hablan del mismo versículo de David que me inspiro a usar la consulta divina, solo señalan la importancia del sacrificio pero no hacen ninguna referencia a la consulta divina. Es que después de consultar o antes, no recuerdo bien, David tuvo que sacrificar.
Un día de tan atormentado que estaba de saber si aquella voz que me daba la respuesta era la de Dios o la mía o la del diablo, me fui a la Iglesia con el fin de hablar con el pastor sobre lo que me pasaba. Al final decido decirle la verdad. En vez de confiar en la voz de Dios, en la voz de las orientaciones que Dios me daba a través de su voz, quería hablar con el pastor para que me diese su opinión sobre este amor que sentía. Así de inseguro era. Entonces en la predica el pastor dijo algo así “si ya te hablo Dios, para que preguntas otra vez”. Y ahí me di cuenta de que era la voz de Dios hablando a través del pastor, confirmando que verdaderamente había hablando conmigo y que eso que me había hecho entender era su respuesta. Después de eso nunca más pregunte a los pastores sobre alguna cosa salvo ciertas acepciones. Ahí aprendí a confiar en la revelación de Dios que viene por las consultas.
Volviendo al tema de cómo llego a entender tanto del mundo espiritual, la consulta divina es uno de mis secretos. Cuando no entiendo algo o quiero saber si debo  hacer tal campaña o cadena no tengo más que consultar a Dios. Ahí Dios me responde y ya. Es algo muy simple. También cuando quiero saber si tal cosa que se enseñan en las Iglesias es verdadera o no, consulto. O por ejemplo cuando quiero saber de un tema en particular para poder escribir sobre ello también busco la opinión de Dios a través de las consultas.
3)    Buscar la esencia de todas las cosas
Esto de buscar la esencia de todas las cosas es una forma de pensar que adquirí estudiando filosofía. Los filósofos griegos eran personas que se dedicaban a buscar conocimientos esenciales. Es que a través de tales conocimientos se solucionaban muchos problemas sociales, políticos, económicos, científicos, intelectuales, etc.. Los filósofos griegos eran personas que se dedicaban a pensar. Tenían como objetivo buscar el conocimiento puro de las cosas. Al tomar contacto con estos pensadores es que asimilé su forma de actuar. Entonces después cuando quería entender algo trataba de buscar la esencia de todas las cosas, lo que verdaderamente las cosas eran en realidad. Así como los filósofos griegos se preguntaban cosas como que era la “justicia” y buscaban ese conocimiento día y noche, yo me preocupaba por entender “qué quería Dios de los seres humanos en esencia”. Y ahí Dios me ayudó a comprender que era “la obediencia” la palabra correcta. No era la “Fe sobrenatural”. Era la obedecía la palabra en la cual se podría explicar todo el cristianismo. Es que Jesús vino para salvar al mundo y dar una vida con abundancia. Pero el método que Dios quiere que utilicemos para alcanzar aquellas cosas es la obediencia. Y la obediencia se divide en áreas, sexual, sentimental, económica, espiritual, familiar, etc... Y todas estas áreas están relacionadas por la guía del Espíritu Santo. Porque son las guías del Espíritu Santo las que orientan sobre cómo proceder en cada momento y lugar, sobre porqué área luchar primero y por cual después.
Esto último que acabo de decir en pocas palabras es algo que me costó mucho comprender. Y la forma en que pensaban los filósofos más la guía de Dios me ayudo a entenderlas.
Quiero dejar en claro que esta es otra de las razones por la cual yo tengo ciertas conocimientos que otros en la Fe no tienen, incluso dentro del propia Iglesia a la que asisto. Muchos líderes piensan que el conocimiento sobre temas espirituales es algo que Dios regala. No son pocos los lideres que creen que por pedir “dirección a Dios” ya van a recibir todo el conocimiento posible. Y no es tan así. Es cierto que las consultas divinas así como el acto de pedir alguna orientación es algo útil para conocer algunas cosas de Dios. Por ejemplo si yo me enamoro de alguien y quiero saber quién es para mí solo basta acudir a Dios en oración para que me su opinión. Pero ese método no se puede usar para todo. No todo conocimiento de lo Alto viene por las consultas. A veces hay que razonar mucho así como lo hacían los filósofos griegos.
Para descubrir cosas en la Fe que para muchos son inéditas yo tuve que pensar mucho, estar horas buscando entender porqué tal cosa era así y no de otra manera. Y después de tanto pensar es que las respuestas venían a mi mente. Dios no me regalaba la respuesta, tenía que pensar y pensar para entender la verdad. Dios es el más interesado del mundo en que uno conozca como es en realidad y cuáles son sus secretos. Pero eso no quiere decir que él regala conocimiento de lo Alto. Todo lo contrario, hay que esforzarse para entenderlo. Hay que luchar así como se lucha para lograr cualquier cosa por la Fe. Acostumbro decir que la gente que dice no entender a Dios es porque no ha buscado lo suficiente. No ha usado toda la Fe. Se han acomodado y han creído que porque se trata de Dios y de conocimientos que él quiere dar no hay que esforzarse. Nada más errado. Por eso es que yo veo gente de otras Iglesias cristianas que consultan a Dios, que piden dirección y aun así permanecen en el error, interpretan cualquier cosa menos lo que verdaderamente es. Es que son muy cómodos, creen que porque decirle a Dios “Dios revélame tal cosa” y sin buscar nada, ya van a tener todas las revelaciones divinas. Eso es falso.
4)    Me congrego en una Iglesia de Dios
Este es otro de mis secretos. La Iglesia a la que asisto tiene mucho que ver. En la Iglesia que yo asisto está el Espíritu Santo. Eso ayuda mucho. Además ahí te enseñan a perseverar en la Fe y a no conformarse hasta hallar lo que se quiere. Eso mas otros principios aplicados a la búsqueda de conocimientos de lo alto es que dan como resultado todo el conocimiento que poseo.
5)    Me mantengo en Espíritu y me llevo bien Dios
Estar en Espíritu significa estar atento a lo que Dios pueda decir. En otro trabajo hable sobre este tema en profundidad (Trabajos de Ayuno de Daniel) por eso no voy a desarrollar el tema. El otro secreto es que me llevo bien con Dios, esto quiere decir que sigo sus guías y orientaciones que da por medio de su Espíritu, además de cumplir con los preceptos bíblicos y obedecer a sus profetas. Eso hace que cada día mis conocimientos sobre el mundo espiritual aumenten más. Dios con cada día que pasa me permite conocer más sobre él y sus secretos.
6)    Busco información constantemente
Trato en lo posible de estar actualizado con lo último que se publica o se trata sobre temas espirituales. Leer blogs como el del obispo Macedo es algo que hago constantemente.
7)    Actualizo el conocimiento que adquirí si veo que mis ideas son erradas o no sirven para explicar ciertos fenómenos que quiero fundamentar
Cuando veo que una idea que tenia no se aplica a todos los casos o no sirve para explicar ciertos hechos que ocurren en el mundo espiritual inmediatamente la desecho o busco un reemplazo, osea una idea mejor, más abarcativa de lo que quiero explicar. Muchas veces Dios confirma la verdad de mis ideas con testimonios que leo, pero otras veces sucede lo contrario. Pero lo importante no es estar siempre en lo cierto sino buscar la verdad que sea mas explicativa de todo lo que ocurre hoy en día en la fe. Los sabios sabemos que aunque luchemos con todo la fe y con toda la fuerza nunca llegaremos a comprender todo lo que realmente Dios es ni tampoco todos sus secretos. Pero vale la pena buscar tal objetivo porque con esa actitud es logramos hallar respuesta a muchos problemas espirituales y desarrollamos mejores estrategias para mejorar la obediencia y vencer al mal.
Además no está mal equivocarse, lo malo es ser orgulloso y no querer aceptarlo.
8)    Pienso en términos de reglas generales y excepciones
Esto lo aprendí estudiando derecho. El que estudia abogacía termina pesando así. Su mente se acostumbra a pensar en término de reglas generales y excepciones. Para el abogado o estudiante de derecho avanzado todo tiene una regla general y una o varias excepciones. De tanto leer libros de derecho uno termina por asimilar esa forma de pensar. Es que las leyes dicen una cosa pero tienen excepciones. Si una norma dice que no se puede adoptar casi siempre a esa regla le sucede una o varias excepciones. Entonces el estudiante o abogado termina por pensar que toda su realidad no solo las normas son igual. Osea termina por creer que todo tiene una regla general y una o varias excepciones. Esto aplicado a la búsqueda de conocimiento hace que uno siempre busque saber cuál es la regla general y cual la excepción o excepciones, si las hay. Por ejemplo cuando yo investigue sobre vida sexual y me centre en la masturbación como tema, me di cuenta de que en principio general es pecado. Pero mi mente acostumbrada a pensar en término de reglas generales y excepciones, no se quedo tranquila. Es por eso que naturalmente empecé a pensar en las posibles excepciones a esa regla. Osea me puse a pensar cuales podrían ser las causas por las cuales la masturbación no serian un pecado. Y ahí es que descubrí que había dos excepciones, cuando uno tiene un problema físico y síquico que esté relacionado con la sexualidad. En esos casos uno puede masturbarse hasta que el problema se resuelva. No voy a desarrollar el tema de la masturbación en este trabajo, por eso solo doy una pequeña idea para poder explicar esto de pensar en termino de reglas generales y excepciones. Yo siempre pienso así. Siempre trato de ver en qué casos se aplicaría un mandamiento divino y en qué casos no. Siempre lo hago, es algo que está en mi, naturalmente incorporado. Por eso es que descubrí cosas que otra gente no logra. Es que no piensan igual que yo. Ese es el secreto.
9)    No tengo miedo de cuestionar todo el dogma cristiano
Esto también lo aprendí estudiando derecho. En derecho siempre todo se cuestiona. Los libros de derecho están llenos de críticas sobre todo lo que se cree verdadero. Lo bueno de esto es que la crítica de las ideas da como resultado nuevas ideas que pueden aportar mejores soluciones que las anteriores. Esa manera crítica de pensar también la aplico para conocer las verdades de Dios. Cuando yo descubro algo pongo a prueba ese conocimiento criticando esa idea. Para ver si es buena o no. Lo mismo hago cuando aprendo algo en la Iglesia. Y no me da miedo probar las ideas o cuestionar mentalmente si lo que me están enseñando por verdadero es realmente así o no. La gente que no critica las ideas o tiene miedo de hacerlo nunca va a poder conocer como realmente es Dios.
En mi caso personal yo cuestione casi todo lo que aprendí como regla cristiana. Mentalmente hice eso y con la ayuda del Espíritu Santo es que logre darme cuenta que estaba errado muchas veces pero también descubrí que muchos dogmas o cosas que se aceptaban por ciertas eran equivocadas.
Pero yo no hice eso con maldad o por orgullo de no querer aceptar lo que otro dice o piensa. Sino que lo hice para entender la verdad.
10) Trato de explicar todo claramente en mi mente y cuando escribo
Esto lo aprendí por estudiar comunicación social. Ahí se enseña eso. Se enseña que uno tiene que tratar de explicar lo mejor posible una idea y además se debe hacerlo de la manera más clara y comprensible posible. En efecto, los periodistas hacen eso todo el tiempo. Ellos reciben en la redacción una nota y después la traducen en términos claros y precisos para que los lectores puedan entenderlo bien y sin problemas. A veces les llegan textos científicos y por eso tienen que traducirlos a un lenguaje compresible. Es que la gente normal que lee los diarios no entiende del lenguaje técnico de una ciencia.
Esa forma de pensar es la que hace que yo todo lo que escribo lo redacte de la mejor manera posible tratando de que sea lo más comprensible. Trato de hablar claro cuando explico una idea.
11) Busco relaciones en todos mis conocimientos
Esto también lo aprendí estudiando en la facultad. El mundo intelectual está formado por ideas y todas estas están relacionadas unas con otras. Esa manera de pensar aplicado al mundo espiritual es útil porque hace que uno busque relaciones entre las ideas cristianas. Gracias a esta manera de pensar me di cuenta de que la obediencia se divide en áreas y que cada áreas esta relacionada una con la otra. Y que para que todo funcione bien hay que buscar y seguir las guías del Espíritu Santo, ya que son estas las que van a decir por cual área luchar primero y por cual después y además cuanta fuerza colocar en una área y cuanta en otra.
Yo sabía que la obediencia se dividía en áreas pero no entendía la relación entre ellas, no sabía cómo se interconectaban. Después de tanto buscar esa respuesta pensando y gracias a la guía de Dios es que logre entender que el punto de conexión entre estas es la guía del Espíritu Santo. En otro artículo desarrollaré más esta idea.
12) Entre los planes de Dios esta que yo conozca mucho de Dios
Yo siempre hablo de planes de Dios. También acostumbro a decir que en cada plan que Dios tiene preparado para cada persona hay funciones distintas. A algunos Dios lo sacó para buscar sabidora de lo Alto para enseñar y a otros no les dio esa misma función. En mi caso, yo soy sacado por Dios para buscar sabiduría y enseñárselas a otros. Esa es mi función. Es lo que está marcado en el plan que Dios tiene para mi vida. Por eso que nadie debe ponerse mal porque no tiene la misma inteligencia que yo o porque no puede hacer lo mismo que yo hago. Son funciones distintas. Lo importante que es cada uno sepa cuál es su función y la cumpla según la voluntad de Dios. Entonces soy sabio porque está en el plan que Dios tiene para mí tener tal cualidad. 
13) Mi sueño es dirigir la obra
Mi más grande sueño es dirigir la Iglesia Universal del Reino de Dios. Lo que yo más deseo en término de sueños es dirigir todo el mundo espiritual cristiano del mundo pero desde la “Universal”. Mi seño es ser el máximo líder y morir ejerciendo tal cargo.
Este sueño sin lugar a dudas tiene varias complicaciones. Pero yo no me preocupo por eso, porque sé que para Dios nada es imposible. Cuento lo de mi sueño porque de esa manera se va a poder entender el motivo por el cual yo me intereso tanto por el mundo espiritual y especialmente por la Obra de Dios, aun sin ser evangelista. De esa forma se puede comprender porque se tanto de Dios, porque Dios me da tanta sabiduría sobre temas que no ejerzo. Yo hablo de cómo levantar obreros y no soy pastor por ejemplo.
Todos los que tienen una espiritualidad alta saben que Dios prepara a sus candidatos para ejercer el cargo que tienen que ocupar algún día. Estos trabajos que hago en realidad son mi preparación para mi futuro como máximo líder. Por eso es que yo me extiendo tanto en los temas, por eso es que escribo tan largo, por eso es que hablo de cosas que a un miembro normal no debe interesarle.
Cuando comencé a escribir sobre la Obra de Dios y entregue algunos de mis escritos a obreros les llamo la atención que yo hablase de eso, pensaron en muchos casos que era un hipócrita, o una persona que estaba loca. Pero no era así. Es solo que me estaba y estoy preparando para un cargo que voy a ejercer. Eso es todo. No es una locura. No es algo de locos prepararse para hacer algo en el futuro.
Por eso es que yo no pierdo tiempo evangelizando o sirviendo en la Obra, eso lo haría si solo quisiese ser obrero, es que un obrero no necesita saber tanto de la Fe. En cambio y como quiero ser máximo líder es que prefiero dedicar mi tiempo a prepararme en doctrina cristiana, en aumentar mi inteligencia, en problemas que tiene la Obra actualmente y como solucionarlos, en cómo dirigir una Iglesia y un conjunto de Iglesias, etc.. De esa forma estaré preparado para ejercer mi función sin problema alguno. Esto es ser inteligente y no desobediente o loco como algunos piensan.
Las ganas de saber tanto del mundo espiritual se debe a ese sueño que tengo. Si mi sueño fuera otro como ser obrero o evangelista o pastor no buscaría saber tanto de Dios y sus secretos. Y por eso no escribiría de la forma en que escribo ni trataría los temas que toco. Y Dios me responde dándome muchos conocimientos porque él está preparándome para el cargo de máximo líder. No es que se de mas, sino que se lo justo que deber saber un máximo líder.
Anexo
Para qué sirven mis trabajos
Mis trabajos están orientados a enseñar a obedecer a Dios al 100%, es decir en todas las areas de la vida y a mantener esa obediencia hasta que uno deje de existir. Esa es mi misión principal. No busco otra cosa como vanagloria o cosas por el estilo.
Para quienes va dirigido
Va dirigido para todo el mundo porque el lenguaje que uso es claro y fácilmente comprensible. Pero le van a sacar mas provecho gente que ocupa altos cargos en la Obra como obispos y pastores regionales. Es que yo hablo con tal profundidad y extensión de temas que solo alguien que se ocupe de una nación o una región puede llegar a interesarse por todo lo que expongo. Un miembro normal o un simple obrero es raro que sienta interés por saber tanto de Dios. Esto se debe como dije más arriba a que tengo el deseo de ser el máximo líder de la Universal. Y para ejercer tal cargo debo estar bien preparado.
Porque yo no me pierdo al buscar sabiduría
Generalmente hay un demonio que trabaja en la mente de las personas y hace qué estas se perdían en el mundo de la Fe, osea se desvíen y terminen por creer que son ciertas cosas que en realidad son falsas. Eso no es algo que me sucede a mi cuando busco sabiduría. Lo que no quiere decir que el diablo nunca trabaje para que tal hecho ocurra. De hecho varias veces estuve por periodos un poco confundido buscando entender algo. Y el diablo intentaba engañarme. Pero al final lo vencí. Eso es algo normal cuando uno busca entender mejor a Dios. Pero lo que hace que yo no me pierda es el hecho de que sigo las guías y orientaciones del Espíritu Santo y estoy en una Iglesia que es de Dios. Con las guías e inspiraciones del Espíritu Santo es que Dios logra corregirme y enderezarme si es que estoy pensando o llegando a conclusiones equivocadas. Dios confirma en nuestro espíritu si es que lo que creemos es cierto o no.
¿Vanidad o tendencia actual?
En este trabajo hable mucho de mí mismo, de mis deseos y de mis experiencias con Dios. Uno podría llegar a pensar que esto es un acto de vanidad o algo parecido. Pero no es así. Es que generalmente se acostumbra a que el que enseña a hacer la voluntad de Dios o el que predica en un Altar, siempre tiene que hablar de Dios y de los profetas antiguos y no tanto de su vida privada o de sus experiencias con Dios. Esto se cree así porque muchos pastores se han desviado y han hecho de la Iglesia un lugar en donde exaltan su yo y no a la palabra de Dios o a Dios.
Pero la verdad es que la tendencia actual del Espíritu Santo es que los que enseñan y predican ya sea en el Altar o desde cualquier medio como este, hablen de cómo aplicaron y aplican las normas bíblicas en sus vidas, osea pide que hablemos de nuestras experiencias con él. Eso se debe a que se aprende mejor de esa manera. Eso sin mencionar que los que nos escuchan o leen se dan cuenta de que tenemos fallas y que no somos “super seres”. Eso hace que se sientan mejor consigo mismos. Eso les hace pensar que no nacimos sabiendo o siendo buenos sino que nos hicimos con luchas, sacrificios, etc..
Es que mucha gente creo que el pastor o el que enseña sobre Dios no tiene problemas o no tiene días malos. Eso es un error, todo lo sabemos. Pero no basta con decir en el Altar o cuando se escribe “yo tengo también luchas” o “yo no soy perfecto”, sino que además hay que narrar las experiencias que demuestran lo anterior. Así la gente entiende mas. Eso no quiere decir que uno deba contar toda su vida y todos los pecados que cometió. Sino que se debe contar lo que se pueda contar según la ocasión dando el mayor numero de detalles posibles pero sin ofender  a nadie ni a uno mismo. Claro que todo debe ser coordinado por lo que manda el Espíritu Santo en cada momento y lugar.
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