miércoles, 20 de junio de 2012

¿Qué pasa cuando el pastor, obrero u obispo aconseja una cosa y el Espíritu Santo otra?. PRIMERA parte


Presentación
A veces ocurre que en las Iglesias que el pastor u obispo da un orientación, un consejo o dice una cosa y el Espíritu Santo también da una orientación, un consejo o dice algo pero totalmente diferente. Es decir, hay una contradicción de órdenes y consejos. Una cosa es lo que el líder dice y otra lo que el Espíritu Santo inspira al fiel sobre lo que debe hacer. ¿Se entiende?. Por ejemplo el pastor puede decir que si una persona no sale a evangelizar no es de Dios y de que si uno tiene Espíritu Santo si o si tiene que evangelizar. El líder puede estar diciendo eso y reprendiendo a las personas que dicen tener Espíritu Santo y que aun así no evangelizan o trabajan en la obra. Pero si el fiel le consulta a Dios este puede llegar a contradecir lo que el líder dijo haciendo entender al que le pidió guía que no todos los que tienen Espíritu Santo son usados de la misma manera. ¿Se entiende?. Hay veces que pasa así. Que el líder que está a cargo de una Iglesia insiste en que se haga o no algo de tal forma y el Espíritu Santo piensa todo lo contrario. Entonces si ocurre eso ¿Qué hacer?. El obispo en una conferencia grabada y difundida por internet dijo sobre este asunto que si el Espíritu Santo hace entender a la gente que tienen que hacer algo totalmente diferente a lo que él les dice tienen que optar por obedecer al consejo del Espíritu Santo.  Es decir, se tiene que hacer caso a la “VOZ DE DIOS” y no a la del hombre por más que este sea obispo, pastor o lo que sea. En los casos en que hay contradicción de órdenes es la dirección del Espíritu Santo la que debe ser obedecida.
Ahora bien ¿porque existen contradicciones entre lo que Dios manda y lo que su siervo(pastor, obrero, obispo) manda?. Varias son las respuestas.
Demonios tratando de dar consejos a través de un pastor, obispo, u obrero: Hay veces que el líder está endemoniando. Entonces los espíritus del mal que viven en su interior tratan de usar a esta persona para causar daño al pueblo de Dios a través de malas orientaciones. Es como si Satanás tuviera en sus manos el control de una Iglesia. Y esto ha ocurrido infinidad de veces en la IURD. En el canal de televisión IURD TV se pueden ver en algunos programas testimonios de ex obreros y ex pastores que hablan de su arrepentimiento por haber estado en la obra muchísimos años sin haber nacido de nuevo. Sin haber sido llamados por Dios para ocupar sus cargos. Y que por orgullo o por cualquier otro mal nunca quisieron admitir la verdad hasta que llegaron a sufrir en extremo. Todo eso demuestra que Satanás usa a líderes para dirigir las Iglesias. Y eso ocurre aun en los días de hoy. Por eso es importante que cada uno le pida orientación al Espíritu Santo antes de oír la predica de un pastor, antes de actuar o seguir cualquier consejo humano. Dios dará si es que se hace así la orientación exacta ya sea confirmando lo que el pastor, obrero u obispo dijo o dando una nueva orientación. Las personas que son usadas por el mal y trabajan en la Obra de Dios hacen muchas cosas malas, crean problemas, divisiones, entre otras cosas, pero la principal que es lo que afecta a los miembros es que dan “MALOS CONSEJOS”.
Exceso de autoridad: Hay algunos líderes que se creen que porque son obreros,  pastores y obispos pueden hacer lo que quieran con el pueblo de Dios. Entonces usan en exceso su autoridad y mandan a hacer locuras aun ante los ojos del Espíritu Santo. Reprenden de más al pueblo, lo tratan mal, los obligan a evangelizar a todos entre otras cosas. Esto sucede muchas veces porque hay orgullo en el líder, prepotencia, arrogancia, vanidad, envidia ente otros pecados. Aunque también puede ocurrir por ignorancia de cómo ejercer las funciones de líder ante los demás, en este último caso no hay pecados sino falta de conocimiento y experiencia de hasta donde pueden ejercer su función el pastor, obispo u obrero. Esto último les sucede generalmente a los líderes jóvenes como ser nuevos obispos, nuevos pastores, nuevos obreros. Si un líder ya es viejo en su cargo, es decir tiene varios años, no se puede decir que está adaptándose al cargo cuando sigue excediéndose de sus funciones, sino todo lo contrario, está endemoniado. Es que el Espíritu Santo tiene que corregir esos errores en los líderes y si no lo hace es porque no le obedecen. Y si no hay obediencia hay demonios en el cuerpo de uno.
Ignorancia sobre los temas que trata: Puede pasar que el líder se ponga a dar consejos sobre un área de la cual no sabe nada pero actuando “por fe” como si la conociera debidamente. En estos casos se van a dar muy malos consejos. El hecho de que una persona tenga fe en Dios no quiere decir que pueda hablar libremente de cualquier tema como si tuviera autoridad. Hay límites. Un pastor no puede dar consejos de como reparar un auto si es que nunca estudio como arreglar uno. No sabe. Tampoco puede dar consejos jurídicos si nunca leyó un libro de derecho. A lo sumo podrá contar su experiencia judicial que tuvo que pasar y de la cual necesito la ayuda de un abogado o lo que hizo cuando se le rompió un auto de la Iglesia. ¿Se entiende?. Hay muchos ignorantes con iniciativa dando vueltas por ahí. Osea personas que tienen mucho entusiasmo para ejercer sus cargos pero que guiados por su motivante fe comienzan a hablar sobre temas que no conocen sin ni siquiera ponerse a averiguar sobre lo que están por aconsejar. Si uno es un líder y le hacen una pregunta que sabe que no puede responder, es mejor admitir la verdad, o decir con sutileza algo como “te lo voy a averiguar” o directamente pasar el problema a Dios diciendo algo como “pregúntale al Espíritu Santo sobre eso que deseas saber” o decirle quien es la persona que puede tener la respuesta.
Generalización: Hay líderes que caen en la trampa de la generalización. Generalizan todo. Cuando dan un consejo siempre dicen algo como “TODOS tienen que evangelizar, TODOS tienen que hacer esto y lo otro si no lo hacen TODOS pecan”. Usan la palabra “TODO” infinidad de veces en sus predicas logrando que sus oyentes piensen que ese “TODO” también les incluye a ellos y no siempre es así. Por ejemplo el líder dice enérgicamente que TODOS tienen que hacer ayunos para tal campaña que se hace en la Iglesia sin hacer ningún tipo de aclaración. Ha pasado que señoras mayores de edad (60 para arriba) que son nuevas en la Iglesia se han puesto a hacer tales ayunos y que por eso colocaron en riesgo su salud ya que debilitaron sus cuerpos sin necesidad. Y después cuando estas mujeres fueron hablar con el líder que les mando a hacer tal ayuno por el problema de salud que les causaba hacerlos recibieron reprensiones. Es decir el líder las trató de “ignorantes” diciéndoles algo como “pero eso que yo dije no se aplicaba a ustedes, tienen que usar la cabeza y no ser tan fanáticas, ustedes son personas mayores”. ¿Entienden?. No les aclaró nada en el altar y después cuando le pidieron consejo si dio tales aclaraciones. Y nunca admitió que fue su error explicar mal quienes deberían hacer el ayuno. No hay demonios en este caso sino falta de sabiduría.
Problemas al intentar expresar lo que se quiere decir: Hay líderes que quieren decir una cosa y después terminan diciendo otra. No tienen malas intenciones pero no saben expresarse bien. No hay demonios en este caso, sino falta de sabiduría.
Conclusión
En todos esos casos, ya sea que estén demonios actuando detrás de un líder o no, lo importante es reconocer que el ministerio de un pastor, obrero y obispo no puede prosperar sin la ayuda del Espíritu Santo. Los propios líderes tienen que admitir que pueden equivocarse en sus predicas y que la orientación del Espíritu Santo es la clave para que el pueblo interprete correctamente lo que se dice. No deben ser arrogantes al pensar que todo lo que dicen es así exactamente como lo dicen. Puede haber fallas. Y por eso es que deben orientar a las personas a que al comenzar sus reuniones le pidan a Dios que les hable a través de ellos y que les ayude a interpretar correctamente lo que van a oír. Además deben avisarles a las personas que no es importante lo que ellos aconsejan literalmente hablando sino lo que Dios les hace entender sobre lo que están orientando. Y que en caso de que la orientación del Espíritu Santo sea distinta a la de ellos hay que obedecer al Espíritu Santo si o sí.

Consejos para líderes: Si desean hacer la voluntad de Dios al 100% enseñen esto a sus siervos. No se presenten como “super hombres o super mujeres” hablen también de sus debilidades y errores en las predicas y consejos. Si alguien tiene que ser presentando como “SUPER” es siempre Dios. Por eso deben mandar a la gente a que pida orientación a Dios antes de escucharlos.
Sepan que pueden equivocarse y que no es malo que el Espíritu Santo de orientaciones correctivas de lo que dicen cuando predican, es todo lo contrario una buena ayuda porque uno no puede ser perfecto.
Traten en lo posible de estudiar o por lo menos conocer del tema del cual van a hablar y si no lo conocen bien por lo menos hablen con humildad usando frases como “según tengo entendido” que dejen lugar a que los que los oyen sepan que pueden estar equivocados.
Y si no quieren pensar ni averiguar de nada por lo menos díganle a la gente que los escucha que le pidan a Dios que los oriente sobre lo que van a oír. 
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