sábado, 30 de junio de 2012

¿Cómo orar correctamente usando la cabeza?


En un artículo anterior se explicó cómo orar guiado por el Espíritu Santo. También se aclaró que en otro mensaje se iba a hablar sobre la oración “pensada”. Este es ese “otro mensaje”.
En las oraciones Dios puede ver claramente en donde está el corazón de sus seguidores. Hay muchos que dicen amar a Dios pero cuando el creador oye las oraciones que estos hacen se da cuenta de que esa declaración de “amor” es falsa. Solo es de boca para fuera, pero en el interior de las personas todavía existe amor al mundo.
En las oraciones también hay voluntad de Dios. El creador no quiere que se pida cualquier cosa. Y dentro de lo que él ordena a pedir hay una jerarquía. No todo pedido tiene la misma importancia.
Lo principal para Dios es que se pida todo aquello que contribuya a realizar sus sueños en los fieles. Así como una persona tiene sueños Dios también los tiene. Y no siempre lo que uno le pide a Dios es lo que este quiere darle. No siempre lo que el hombre desea para si es lo que Dios quiere para el hombre.
Como no se puede saber exactamente cuáles son TODOS los sueños que Dios tiene para una persona es mejor dejarlo actuar libremente pidiéndole “Que todos los sueños que tenés planeado para mí se hagan realidad”. Si se pide esto como pedido principal, como el más importante, como el de mayor jerarquía, Dios se siente a gusto, feliz y alegre ya que de esa manera puede usar su poder libremente para poder cambiar la vida de las personas aun cuando estas no deseen tales cambios. Y el cambio será no solo en el interior del fiel sino también en el exterior. Con ese pedido Dios baja a la tierra y si ve que el carácter de una persona necesita cambio comienza a hacerle entender que debe cambiar, indicandolé en qué debe hacerlo, si son actitudes, si es la forma de hablar, de comer, de vestir, de tener relaciones sexuales, de sentimientos, entre otros cambios internos. Pero también hace cambios en su exterior, usa personas para darle mensajes, comienza a cambiar el entorno familiar, lo aleja de las malas compañías y lo lleva a lugares seguros en donde puede estar tranquilo. Todo esto y más Dios hace con un simple pedido, siempre y cuando sea este constante y principal en la vida de un cristiano, más incluso que la propia salvación.
Cuando las personas mueran y se encuentren con Dios este no les va a preguntar si es que en vida tuvieron el Espíritu Santo en su interior, tampoco les va a indagar sobre si fueron a su Iglesia, o si evangelizaron a muchas personas, o si sanaron a muchos, o si fueron solidarios con la gente. Lo que Dios va a ver es si hicieron sus sueños realidad. Es decir él va a controlar si es que se comportaron como él quería, si es que evangelizaron a las personas que él les mostró que debían hacerlo, si es que entraron a la obra cuando este les llamó, no antes ni después, si es que se casaron con la persona que él les indicó, si es que tuvieron relaciones sexuales como él quería, si es que se dejaron controlar por él, si es que siempre buscaron saber su voluntad antes de actuar, si es que lucharon por las cosas que él quería que lucharan, si es que renunciaron a lo que él quería que renuncien. 
Ahora se puede entender porque hay personas que están años trabajando en la Obra pero que aun así no hacen la voluntad de él y no tienen una vida transformada ni desde su interior ni tampoco desde su exterior. Es que no hacen esta oración y si lo hacen no es con la intención correcta ni como pedido principal.
Hay mucha gente que inventa la voluntad de Dios, cree que Dios lo llamó para la Obra, o para evangelizar, o para conquistar una cosa y no es así. Después con el tiempo se dan cuenta de que cometieron un error y que se equivocaron de sueño. En vez de luchar por los sueños de Dios batallaron por sueños que eran propios o del Diablo. Por eso es importante siempre hacer esa oración “Dios usa tu poder para que todos los sueños que tenés planificado para mí se hagan realidad en mi vida, cuida que no me desvíe de ellos y que no termine luchando por los míos propios ni por los del Diablo”. Este es un pedido que corrige la vida del cristiano siempre y cuando se pida como principal y de manera constante.
A lo mejor uno pensaba que estaba bien luchar por algo pero con este pedido si se lo hace de la manera que se está indicando Dios va a usar su poder para corregir tal error. Los que se equivocan al conquistar cosas que Dios no quería darles son los que no tienen en cuenta que Dios tiene sueños propios que son distintos a lo de los fieles y que se los va comunicando en la medida en que sepan llevarse correctamente con él. Quien no es sabio, quien no presta atención a los planes de Dios nunca va a llegar a agradarlo del todo, por más buena intención que se tenga y por más voluntarioso que se sea para el trabajo de la Obra. Eso explica porque hay personas que pasan años trabajando como obreros, pastores, obispos y aun siendo bendecidos en sus vidas por usar la fe, no han nacido de nuevo. En la Iurd Tv se pueden ver casos de ex pastores que aseguran que su trabajo en la Obra fue muy bueno aun así admitieron también que nunca fueron verdaderos siervos del Espíritu Santo. Todo ello porque sus oraciones principales eran otras menos la de “Que tus sueños se hagan realidad en mi vida, si es que me estoy desviando de ellos corregirme Señor”. Dios ve todo lo que el ser humano es, pero no puede actuar si es que no lo llaman. Desconocer que Dios tiene planes es un error muy grosero para el cristiano antiguo más todavía para quien expulsa demonios en el nombre de Jesús.
Una mujer una vez comentó que le pedía obsecionadamente a Dios por una cosa y como no quería desagradarlo siempre decía al final “pero que se haga tu voluntad y no la mía”. Pero Dios nunca le respondía ese pedido .Hasta que después de pasar mucho tiempo insistiendo con su pedido Dios le hizo entender a tal mujer de que no era eso lo que él quería para ella. Y ahí recién se dió cuenta de que eso que pedía AL FINAL y como ALGO SECUNDARIO, era lo principal. Ella misma confesó que cuando decía “pero que se haga tu voluntad y no la mía” lo hacía con la intención de que ocurra lo que ella quería y no lo que Dios deseare. En ese caso la mujer estaba luchando por hacer realidad sus propios sueños dejando de lado los sueños de Dios. Suerte que se dió cuenta y se corrigió. Pero no lo hizo de buena manera sino que tuvo que sufrir mucho para darse cuenta de su error. Si hubiese tenido en cuenta de que Dios también tiene planes y además le hubiese pedido como oración principal que “Dios haga lo que tenga que hacer con ella y con su entorno para que los sueños divinos se hagan realidad”, la situación hubiese sido distinta.
Este pedido tiene que ser más importante que el pedido por la salvación misma ya que la salvación depende de haber cumplido TODOS los sueños de Dios. Quien no cumple con tal objetivo puede considerarse excluido del reino de Dios. Claro que esto no se aplica para la salvación del alma obtenida por misericordia divina. Este último tipo de salvación es la que se identifica con el criminal que estaba colgado al lado de Jesús cuando este fue crucificado. Esta persona recibió salvación solo por rogarle a Jesús que lo salve. Con esto se quiere decir que hay personas que pecan pero que si se arrepienten de tales pecados y le ruegan a Dios por la salvación y al poco tiempo mueren van a ir al cielo igual. Pero si una persona tiene que vivir mucho tiempo antes de que ocurra su muerte necesariamente su boleto de entrada al reino de los cielos tiene que ser haber cumplido con la voluntad de Dios en la tierra, pero en su totalidad. Y si se cumple la voluntad de Dios en su totalidad los sueños del creador también se tienen que realizar.
No está mal pedir salvación. No es equivocado decir por lo menos una vez al día “Dios si llego a morir hoy, salva mi alma”. Ni tampoco es errado hacer eso cuando se cree que la muerte puede ocurrir en algún momento crucial, como por ejemplo estar viviendo un terremoto. Lo equivocado es pedirlo como lo más importante. Claro que para muchos la salvación es lo que más se quiere. Pero para obtenerla se tiene que desear y pedir en primer lugar que la voluntad de Dios se haga en la vida de uno. Ya que la salvación depende de hacer la voluntad de Dios en todas las áreas y momentos de la vida. De modo que si uno aprecia la salvación tiene que pedir en primer lugar y siempre que “la voluntad de Dios se haga en la vida de uno”. Si uno se ama a sí mismo y quiere salvar su alma la oración a hacer es la que se indicó anteriormente.
Hay gente que se cree salva solo porque está bautizada con el Espíritu Santo. Y tal cosa es un error. Lo que garantiza la salvación es obedecerle a tal Espíritu. Claro que si es que uno tiene Espíritu Santo en el interior es porque en algo obedece a Dios. Pero no se debe confiar en eso, ya que hay mucha gente que tiene tal Espíritu y aun así está en el infierno. Eso sucede porque no le obedecen como Dios lo desea. Ejemplo de esto son los obreros y pastores que han entrado a la obra sin haber sido llamados. Tienen Espíritu Santo pero no lo obedecen en todo, en algo sí le obedecen pero no en todo, por eso es que fueron engañados por el mal para ingresar a trabajan en la Iglesia antes de su tiempo, antes de ser llamados por Dios.
Hay obreros que dicen ser de Dios y no manifiestan una vida bendecida en todas las áreas y tienen muchos años de trabajo. Esos obreros no son de Dios en realidad. Es que cuando uno se deja guiar por Dios necesariamente las bendiciones en todas las áreas tienen que llegar. Pero si uno pasa muchos años siendo cristiano y aun así tiene una vida más o menos bendecida es porque más o menos nomas se obedece. Hay demonios en tales obreros.
Algunas veces los líderes espirituales que no advierten la presencia de demonios en sus funcionarios y cuando ven estos desequilibrios en estos manifiestan algo como lo siguiente “hay obreros y obreros, hay algunos que son éxitos y otros no tanto”. Y es verdad que no todos tienen las mismas bendiciones pero tampoco es para pensar que si con 15 años de obra y todavía no logra convertir al familiar esa persona está bien. No es tan así. Lo que sucede es que hay hombres que se dicen de Dios pero en realidad son hijos del Diablo. Y por eso es que no logran ver y analizar correctamente la vida de las personas.
Además de pedir lo anterior y como Dios también desea que las personas nazcan de nuevo, es bueno que las personas les pidan también “que los trasforme en algo rico para él, algo que valga la pena, algo que le haga feliz”. Muchas personas creen que Dios lo quiere así como son. Y eso no es verdad. Dios quiere que las personas se dejen transformar en Ángeles de Dios. Y para ello tienen que pedirlo. Haciendo así y con el tiempo de la búsqueda del cambio interior es que se logra “nacer de nuevo”.
También se puede pedir a Dios que “de le a cada persona el pan de cada día”. Cuando se habla de “pan” no se refiere solo a la comida material sino también a la espiritual, es decir a la palabra de Dios que es necesaria recibirla diariamente para alimentar la Fe en Cristo Jesús. Si no hay alimento la Fe cristiana decae y el único que puede enviarlo es Dios, siempre y cuando uno se lo pida.
También se puede pedir racionalmente a Dios la protección de los Ángeles del cielo. Podría ser la oración así “Dios protégeme con tus poderosos Ángeles en todo momento y lugar para que el mal no me destruya”. Eso va a hacer que Dios envié una tropa de Espíritus del bien y protejan al cristiano del actuar del Diablo. ¿De qué generalmente Dios protege?. De malas personas, de asaltantes, de estafadores, de engaños, de accidentes, etc..
También se puede pedir que Dios “ayude a vencer las tentaciones” y que si se llega a morir “lo lleve a uno al cielo“.
Como se puede ver todo lo que se narró hasta ahora es solo una copia de la oración del “Padre Nuestro” nada más que dicha de otra forma y explicando un poco su contenido. El resumen de la misma seria:
“Dios que hasta la muerte tu voluntad se haga en mi vida, que todos los sueños que tenés planificado para mí se hagan realidad, aunque no me gusten, aunque al principio me parezcan malos. Que tu Espíritu me dé el pan de cada día tanto el material como el espiritual. Que tus ángeles me protejan y me libre de todo mal. Y que tu poder me ayude a vencer todas las tentaciones que tendré que pasar. Amen.”
Ahora esta oración que debe hacer cada cristiano todos los días puede utilizársela para pedir por un familiar. ¿Cómo sería el caso?. Es la misma oración que está más arriba nada más que aplicada para una persona que Dios ha indicado como beneficiario de la misma. Puede ser un familiar, un amigo, un miembro de la Iglesia, un pastor, un obispo, etc… Si se ora así por otra persona la voluntad de Dios en esa persona se comenzará a hacer realidad. Así se pasa a contribuir con el plan de Dios para los demás. Hasta el más duro de los corazones no podrá resistir a tal pedido siempre y cuándo el que lo pide lo haga de manera constante y además obedezca a Dios. Pueden pasar años pero la respuesta vendrá.
Cuando las personas luchan por años por convertir a alguien y no lo logran se debe a que ellos mismos, los que luchan, no agradan a Dios, es decir no son convertidos. El pedir a Dios por la conversión de alguien no hace que uno sea agradable ante los ojos de Dios. Lo que Dios gusta es de la obediencia en todas las áreas de la vida y todo momento y lugar. Si no hay tal obediencia tampoco Dios convertirá del todo a una persona. Mucha gente logra mediante campañas hacer que un familiar de corazón duro venga a la Iglesia. Y ese familiar concurre pero aun así no se convierte del todo. Eso generalmente se debe al error del que pidió y luchó por tal persona. Es que no está convertido. Y el precio para la conversión del otro es la conversión de uno mismo.
Consejos para Líderes Espirituales (obreros, pastores y obispos):
Deben entender que la mayoría de los fracasos en la fe se debe a mucha gente no sabe hacer la voluntad de Dios. A lo mejor saben un poco pero no todo y ese todo es necesario ya que Dios no bendice por porcentaje. O uno lucha por hacer la voluntad de Dios al 100% o directamente lo que se logró de Dios se a perder. Hay gente que solo obedece a Dios en un 80% y ya entra a la Obra. Después y con el pasar de los años ese 20% de desobediencia termina por incrementarse hasta destruir el porcentaje de obediencia. O uno se entrega al 100% o nada. Los casos de líderes caídos se dan por eso. Hay solo una obediencia parcial. Los que aseguran que nunca nacieron de nuevo y trabajaron un tiempo en la Obra son personas que tenían algo de Dios, pero cómo les faltaba obedecer en algunas áreas es que se sentían vacíos, sin fuerza, sin ánimo de continuar manteniendo su fe. Para ser de Dios no alcanza con tener buenas intenciones. Hay que obedecer. Y si uno no sabe obedecer es mejor que no entre en la Obra. Mejor que aprenda primero y después recién ingrese cuando Dios lo indique por supuesto.
La oración que se describió acá es muy poderosa. Todo el mundo cristiano la debe hacer sabiendo lo que significa cada parte de la misma y lo que va a obtener como resultado de hacerla. Hacer la voluntad de Dios al 100% debe ser el objetivo principal que todo cristiano debe seguir más aun los que trabajan en la Obra. El problema es que muchos obreros, pastores y hasta obispos INVENTAN la voluntad de Dios. Dicen cosas como “Dios quiere tal cosa o tal otra”. Y dicen esto si siquiera haberle consultado primero. Claro que hay cosas que no hace falta consultar a Dios para saber que deben ser cumplidas, pero para otras si hace falta. Lo mismo le pasa al líder caído en la fe cuando quiere levantarse. En vez de preguntarle  a Dios qué debe hacer para restaurarse se la pasa pidiendo en oración que Dios lo restaure. ¡Como si Dios no quisiera hacer eso!. Claro que si quiere pero necesita obediencia. Y este líder cree que el enfriamiento viene por cualquier cosa menos por su desobediencia. A lo mejor usa un poco la cabeza para pensar en la salida a su problema pero igual no llega al resultado cierto. A lo mejor dice “Estoy frio porque ya no evangelizo tanto como antes, o porque no ofrendo tanto como antes”. Y a veces no es ese el problema. ¿Por qué se diagnostica solo?, ¿acaso es Dios para saber cuál es su problema?, ¿por qué no le pregunta a Dios la causa de lo que le sucede?.
La oración que acá se describió es poderosa y corrige la vida de cualquiera. Con esta oración Dios va a poder usar su poder para trasformar la vida de cualquiera en lo que él realmente desea. Con esta oración se le da libertad para hacer lo que el creador desee. Es necesario hacer eso ya que no siempre se puede saber lo que Dios desea aun en los casos en que se lea siempre la Biblia pidiendo su guía.
Hagan siempre esta oración que se indicó acá y en la forma en que se lo señalo. Y después van a ver los cambios, no solo en la vida de ustedes sino también en la de sus familiares e hijos espirituales.
Cuando vean un líder caído pregúntenle cómo ora y ahí se van a dar cuenta de que todo lo que acá se dijo es cierto.

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