lunes, 3 de octubre de 2011

¿Para qué tener consejeros?

Es necesario que un líder espiritual cuente con consejeros. Es decir personas que le ayuden a tomar decisiones que tienen que ver con la administración de la iglesia. ¿Por qué?. Porque el líder, sea pastor u obispo, no puede saber "todo de todo". Necesita ayuda y ayuda para tomar la decisión correcta y hacer lo correcto.
En el pasado los máximos líderes de Israel tenían consejeros, David por ejemplo, o Salomón, eran hombres que gobernaban el pueblo de Dios y que por supuesto eran guiados por él pero aun así contaban con la ayuda de personas especialistas en determinadas materias que les aconsejan que decisión tomar. Había jefes militares por ejemplo que les decían que les convenía hacer en tal o cual circunstancia. Eso no quiere decir que la decisión sobre un tema que el líder tenga de decidir la tomaba el consejero ya que la última palabra siempre le tenía el rey.  
Los líderes espirituales de hoy también tienen consejeros, por ejemplo abogados que asesoran sobre temas de administración, contadores, periodistas, en fin son personas que ayudan a los líderes a tomar la decisión correcta. Por ejemplo si un pastor quiere hacer un programa de televisión o radio de seguro llama a algún miembro que sea periodista o que estudie comunicación social para que le diga cómo puede hacer el programa o directamente puede pedirle que este mismo lo produzca. Y es que el líder puede no saber casi nada de programación de radio o de televisión. Por esa ausencia de conocimiento es que hace falta un consejero.
En el desempeño de la obra también son importantes los consejeros como por ejemplo los evangelistas y obreros. Puede haber un grupo grande de obreros y evangelistas en una iglesia pero unos poco de ellos pueden formar parte de la consejería de la evangelización y la obra. Pueden ser estas personas las que recojan la información necesaria sobre la evangelización, sobre los lugres y horarios más propicios para ir a invitar a personas por primeva vez, los barrios más peligrosos, en fin.
También se pueden crear un grupo de consejería que se encargue de recoger la opinión del pueblo sobre el desenvolvimiento de la iglesia. Son estas personas las que van a ser encargadas de poder mejorar y mantener el buen nombre de la institución. Sería como un punto de encuentro entre el pueblo y el pastor u obispo.
En ejemplo grave de falta de consejero es lo que sucedió hace poco en un programa de la IURD tv en el cual una mujer contaba que había matado bebes y los había comido como parte un ritual satánico. El problema es que esta mujer había cometido el hecho hace unos pocos años atrás. Lo que significa que si una persona ve ese programa y decide alertar a la justicia esa mujer puede ir todavía presa. Es que en materia jurídica los delitos tienen un tiempo para ser denunciados. Y ese tiempo no había pasado aun. Además en ciertos delitos como los homicidios cualquier persona y no solo el damnificado puede hacer la denuncia, cualquiera como un simple televidente. Eso pasa porque no hube en la idea de los obispos que conducían el programa la consulta a un consejero que sepa de derecho. Esa mujer que dió el testimonio ese día pudo ir presa. Gracias a Dios que nadie la denuncio por asesina.
Los politicos actuales también cuentan con consejeros, personas que les ayudan a hacer sus campañas que les dicen qué ropa usar y en qué momento, cómo dirigirse a los dirferentes públicos, cuál es la opinión del pueblo sobre su gestión, etc..
El pastor u obispos más cuando es extrangero necesita la ayuda de personas que conozcan el lugar en el cual trabaja, que sepan de leyes, de publicidad, de cómo es la gente, el idioma, etc.. Estas personas sin duda alguna harán que su ministerio se desarrolle con total seguridad y sabiduria. 

domingo, 2 de octubre de 2011

Disernimiento de espiritus

Hola como estás querido lector. Hoy te voy a enseñar una técnica super interesante para que puedas defenderte de las personas que guiados por el mal quieren destruir la relación de obediencia que tenés con el creador. Para esto voy a recurrir a una bibliografía muy interesante que explica algo que tiene que ver con este tema. El libro “En los pasos de Jesús”  de Edir Macedo (líder máximo de la Iglesia Universal) es el que me va a ayudar a contarte algo. Si es que ya lo leíste que bueno seguro las palabras que voy a citar te van a ser familiares sino te va a caer bastante bien. Te recomiendo –antes de hacer la cita indirecta- que lo consigas si es que no lo conocés. Ahí vas a entender un poco sobre las reglas bases de la vida espiritual.
Bueno, volviendo al tema, te cuento que el Espíritu Santo tiene una serie de facultades o características, una de ellas es llamada Discernimiento de Espíritu. Esta es una cualidad o habilidad que permite –según Edir Macedo- distinguir entre aquellos que hablan dirigidos por Dios o por satanás. Según el obispo Macedo es necesario en los tiempos de hoy tener esa capacidad del Espíritu Santo para poder saber qué decisión tomar. La idea de este señor es evitar que los cristianos como yo y como vos hagamos elecciones que están contra de la voluntad de Dios.
Como sabrás Dios tiene planes para mí y para vos, que solo van a hacerse realidad si es que usamos su poder más toda nuestra fuerza para hacer su voluntad. Hacer la voluntad de Dios tiene un sentido y es el de que los planes de Dios para sus siervos se hagan realidad. Y cualquier decisión errada que tomemos van a hacer que esos sueños que tiene Dios para nosotros nunca se cumplan o se cumplan tarde. Como te darás cuenta lector ser cristiano no es solo dejar de mentir, de odiar de ser infiel, etc, es mucho más que eso, es dedicarse a hacer lo que otro quiere para llegar a tener lo que ese otro eligió para nosotros. Y ese otro al que tenemos que seguir es el Espíritu Santo y si lo seguimos vamos a tener como recompensa la realización de los sueños de él para nosotros. ¿Me entendes?.
Ahora, el problema que vamos a enfrentar es que muchas personas van a ser usadas por el mal para desviarnos de la voluntad de Dios, van a ser personas que van a darnos “malos consejos”, nos van a decir que “tenemos” o “deberíamos” hacer esto o aquello para solucionar tal o cual problema. Y si nosotros desprevenidos les hacemos caso ¿qué crees que nos va a suceder?, ¿pensás que nos va a ir bien?, ¿pensás que los planes de Dios se van a realizar en nuetras vidas?, ¿crees que Dios se va a poner contento si es que obedecemos la voz de otro y no la de su Espiritu?.
Yo creo que no querido lector, vamos sin duda alguna a “desagradar” a Dios. Pero ¿Cómo saber cuándo alguien es usado por Dios para darnos un mensaje y cuando no?., ¿Cómo distinguir entre la voz del diablo y la Dios?. Creo que ya sabes la respuesta, contando con esa cualidad del Espíritu Santo de la cual te hablé más arriba, el famoso Discernimiento de Espíritus. Y digo famoso porque los líderes espirituales hablan de esta capacidad espiritual muchas veces, a lo mejor no dicen “discernimiento de espíritus” pero si algo parecido como “discernimiento espiritual” o simplemente “discernimiento”. Ese “discernimiento” es el que nos va a permitir distinguir entre quien habla dirigido por satanás y el que lo hace por Dios. Ahora ¿Cómo hay que hacer para tener esa cualidad del Espíritu Santo?. Lo que se debe hacer es consultar a Dios, pedirle guía sobre lo que queremos decidir o saber. Ahí es cuando el Espíritu Santo se activa y comienza a trabajar para poder hacernos entender que es lo que quiere de nosotros, que es lo que dice que debemos hacer o decidir anulando todas las palabras que da el diablo a través de personas. Supongamos que no sabes qué carrera elegir para estudiar entonces viene un amigo y guiado por el mal te da un consejo, te dice que es sicología lo que él cree que de todo corazón que te conviene, si vos no estás consultando a Dios sobre este tema es muy probable que le hagas caso. Pero si vos ya lo habías planteado a Dios este inconveniente el Espíritu Santo aunque todavía no te haya respondido estará trabajando para hacerte entender su voluntad. Estará tratando de guiarte hacia lo que él cree que te conviene seguir. Entonces cuando viene este amigo y te da esa palabra maligna “INMEDIATAMENTE” te vas a dar cuenta de que no es ese el consejo cierto. ¿Me entendés?. Para eso sirve el discernimiento de Espíritus, es una cualidad de que te da Dios para que puedas diferenciar entre quien te habla de parte de él y de parte del mal. A mi varias veces me hicieron propuestas interesantes, que hasta parecían provenir de Dios, pero que en el fondo solo me perjudicarían. Y solo pude saber qué hacer cuando pedí orientación a Dios. Ahí recién pude “discernir” que venían de parte del mal esos consejos.  
En estos trabajos que voy a ir publicando quiero querido lector que “uses” esta capacidad del Espíritu Santo. Quiero que leas estos mensajes pidiendo guía al Espíritu de Dios sobre la interpretación de los mismos. Esto lo digo porque deseo que siempre tomes la decisión cierta y que no te desvíes de los caminos de Dios. El pedirte que hagas esto es una seguridad para vos, para que en el caso de que escriba algo en contra de la voluntad del creador, vos puedas repeler dicha palabra y salgas ilesa. ¿Me entendés?. No quiero que se corrompa tu fe a lo sumo que se corrija si es que eso es lo que te falta para agradar a Dios al 100 por ciento. No creo que sea guiado por el mal para hacer estos mensajes es solo que deseo que aprendas a usar el poder de Dios aun con las personas que más confíes, quiero que tengas esa “desconfianza” espiritual en los seres humanos y que siempre te mantengas alertar buscando saber cuál es la opinión de Dios sobre cada consejo, cada palabra, cada cosa que te ocurre. Porque cualquiera se puede desviar de la fe, cualquiera. Hoy puedo hablar muy bien de Dios pero quizá mañana me enoje y abandone los caminos del Espíritu Santo. ¿Me entendés?. Y la voluntad de Dios siempre debe ser protegida.
Además también quiero que el Espíritu Santo te revele si es que te conviene leer lo que escribo o si no. Yo no deseo que visites mi blog o leas mis mensajes solo porque te los mando o porque soy yo el que los escribió. Quiero que lo hagas porque hay un Espíritu que te guía a leerlos, a mirarlos, a pensar sobre ellos. Y si ese Espíritu que es el Espíritu Santo te muestra, te enseña que es mejor para vos mirar televisión o hacer otra cosa que estar acá perdiendo tiempo y bueno él es tu Dios. Hacéle caso a él.