martes, 15 de febrero de 2011

¿Qué significa entregarse a Dios?

En todas las Iglesias Universales se enseña a las personas que "deben entregarse a Dios", pero ¿qué significa verdaderamente este término?, ¿qué implica la "entrega a Dios"?. 
Entregarse a Dios quiere decir "sujetarse a la voluntad de Dios", "comprometerse a hacer todo lo que Dios mande" para después hacer todo lo que Dios quiera. Eso significa entregarse a Dios. Cuando los pastores u obispos piden a los fieles mientras oran que "entreguen la vida para Dios" están queriendo decir que se comprometan a obedecer todo lo que el creador les diga que tienen que hacer.
Muchas personas creen "erróneamente" que estar entregado a Dios es otra cosa. Creen por ejemplo que estar entregado a Dios es SOLAMENTE no mentir más, no tener sexo antes del matrimonio, ofrendar frecuentemente, evangelizar, ser obrero, trabajar en la iglesia, o cosas semejantes. Y no es TAN  así. Si bien es cierto que parte de la entrega está formada por aquellas cosas, no es lo único que hay que hacer. Como entregarse a Dios significa depender de lo que Dios mande el cristiano que quiera entregarse al creador debe tratar por todos sus medios de buscar saber cual es la voluntad de Dios para su vida, es decir, debe tratar de averiguar mediante la lectura diaria de la biblia y la consulta al creador(u otro medio) qué es lo que debe hacer y qué no. Dios -por supuesto- responde haciendo entender al fiel que lo consulta sobre lo que tiene que hacer.  Así después el fiel obedece la orientación del creador y se genera "la obediencia a Dios".

A continuación algunos ejemplos de falta de entrega que a simple vista no lo parecen:
-El obrero que no miente, ni roba, ni sale a boliches, evangeliza mucho, pero aun así Dios ya no quiere que siga con ese cargo porque nunca se preocupa por saber cual es la voluntad de Dios para su vida y como lo que quiere es sanar, curar y liberar a las personas piensa que hace la voluntad de Dios y por lo tanto se cree entregado a él. Ese obrero no está entregado a Dios. Si muere, ¿a dónde irá su alma?.
-El evangelista que trabaja duro para salvar almas para Jesús pero que ejerce esa función sin darse cuenta de que Dios no quiere que haga eso(en su casa particular porque salvar almas no es pecado si lo es cuando Dios no quiere que tal o cual persona participe de un servicio de evangelización). Por más que traiga miles de almas a la iglesia como no hace la voluntad de Dios no está entregado a él.
_El comerciante que lucha por ganar mucho dinero para poder ayudar a crecer a su iglesia con sus ofrendas pero que nunca consulta a Dios sobre cómo dirigir su empresa, ni sobre cómo ofrendar, tampoco agrada al creador aunque gane millones y los deposite todo en el altar.
_El miembro que sólo se preocupa por hacer sus sueños personales realidad aunque estos a simple vista no constituyen pecado, como por ejemplo recibirse, ganar dinero, etc.. pero que nunca consulta a Dios sobre si esos sueños están a corde con los planes del creador para su vida. Por más que consiga todo lo que quiere usando la fe no está entregado a Dios. Dios también tiene planes y esta persona al luchar por hacer realidad sus sueños personales acaba descartando los de Dios para su vida. 
_El miembro antiguo que desesperado por conseguir una pareja elige a una persona para noviar pero como esta no le da atención usa las armas de fe para enamorarla sin consultar a Dios antes si es que está o no de acuerdo con lo que desea hacer. Esa persona no está entregada a Dios. De otro modo le habría consultado.

Muchas veces la falta de entrega al creador no se debe a la existencia de una mala intención en el interior del fiel. Al contrario, hay muchas personas que quieren seguir a Jesús y por eso están dispuestas a hacer TODO lo que Dios les mande. Es solo que en la mayoría de los casos estas no saben qué deben hacer para obedecer a Dios. Es por ello que lo terminan desagradandolo aunque no sea esa sus intenciones La falta de sabiduría en el siervo de Dios sobre cómo hacer la voluntad divina es la causa de muchos males que se viven actualmente en nuestras iglesias.
La persona que está entregada a Dios busca saber lo que el Señor quiere que haga y después de conseguir esa información hace lo que Dios le pide.
A media que aumenta la obediencia del fiel a lo que Dios le pide las promesas de la biblia pasan a cumplirse en su vida de manera natural. Las bendiciones de Dios siguen a aquellos que le obedecen.

domingo, 13 de febrero de 2011

Secretos de Dios: Muy importante!!!!!


Dios tiene un plan para cada uno de sus siervos que -por supuesto- desea realizar. Pero el problema es que muchas veces este plan no puede realizarse y no tanto porque sus servidores no quieran hacer lo que Dios manda sino porque no saben qué tienen que hacer para hacer realidad los sueños divinos. Para combatir ese error acá van algunos consejos:
Voluntad de Dios en la ofrenda económica: Todas las ofrendas que se presenten tienen que ser aprobadas por Dios. Una ofrenda aprobada es aquella que Dios ha pedido, no más ni menos. Lo justo delante de Dios es dar aquello que él pidió y no tanto lo que "me duele" o "me cuesta" o "lo que Yo quiero dar (aunque ese dar sea mucho y beneficie a toda una iglesia, por ejemplo millones de dólares)". Y para saber lo que Dios quiere que se ofrende hay que consultarle. 
Voluntad de Dios en la vida sentimental: Los hijos de Dios se casan o se ponen de novios con personas que Dios les ha mostrado que son para ellos. No eligen por emoción o por gusto sino que tienen en cuenta lo que Dios quiere para ellos. Por eso siempre cuando se enamoran de alguien buscan saber (a través de la consulta) si Dios está de acuerdo con ese sentimiento o no. Y hacen caso a lo que Dios les diga. O directamente le ruegan que les envíe una persona que sea para ellos según la voluntad divina. Por eso para el mundo cristiano Dios es quien arma las parejas.
También es Dios quien dirige qué van a hacer los novios en su etapa de noviazgo, él es el que elige a que lugares van a salir, en que momento, qué van a hacer cuando estén juntos, etc.. Para esto último se le tiene que pedir dirección haciendo una oración como esta "Dios dirige lo que vamos a hacer cuando estemos juntos, a dónde vamos ir, etc para que todo salga como lo querés y tengamos un noviazgo acorde a tu voluntad".. 
Voluntad de Dios en la vida sexual: Tanto el hombre como la mujer de Dios piden orientación al Señor para que la voluntad de él se haga en la vida sexual de la pareja. Por eso es que el hombre tanto como la mujer en la pareja reciben inspiraciones divinas que les enseñan como tienen que comportarse en el acto sexual. Además de esto es importante que entre los casados exista un "dialogo sexual", que consiste en hablar constantemente de las inquietudes y deseos sexuales que cada miembro de la pareja tiene. De otra forma es casi imposible materializar el sueño de Dios en esta area que es el de "que los dos queden satisfechos sexualmente". ¿Cómo se puede complacer a alguien sino se sabe que es lo que ese "alguien" quiere?. Y ¿Cómo se puede conseguir esa información si es que ese "alguien" no lo dice?. El hombre y la mujer de Dios tienen que saber qué es lo que desean sexualmente y además de ello deben compartirlo con el otro para que este pueda complacerles. Y como los gustos personales en terrenos sexuales cambian con forme avanzan los años y las circunstancias es necesario que exista entre la pareja constantemente este "dialogo sexual". 
Los hijos de Dios casados tienen el "deber" de complacer sexualmente a sus parejas siempre y cuando lo que estas deseen sea de acuerdo con la voluntad de Dios.
Otro punto muy importante en el trato sexual según la voluntad de Dios es el conocimiento de lo que a Dios "le  agrada y lo que no" en la vida sexual. El hijo de Dios debe conocer qué cosas "son de Dios" en el sexo y qué cosas no lo son. Y para saber hay que buscar orientación del creador o de un siervo de Dos como ser un    pastor, obispo, etc que sepa del tema. 
Voluntad de Dios en las Campañas de Israel: El hijo de Dios en este aspecto busca saber si:
Dios desea que participe de la Campaña, en el caso afirmativo, busca saber qué Dios quiere recibir como ofrenda (tanto económica como otras) y por ultimo consulta sobre el pedido que debe realizar por participar.
Voluntad de Dios en la obra y en la evangelización: El siervo de Dios busca que Dios le diga que tiene que hacer y que no de su vida, por eso es que no se deja llevar por la emoción al momento de decidir trabajar o no en la iglesia ya sea como evangelista o como obrero. El siervo de Dios siempre espera que Dios le confirme qué tiene que hacer y qué no. Y si Dios le manda a evangelizar va, si Dios le manda a entrar en la obra como obrero, entra, pero si Dios no le permite hacer alguna de estas cosas por más deseo que tenga de salvar almas o de curar personas, obedece a la voz de Dios. Las iglesias están llenas de evangelistas y obreros que no han sido llamados por Dios para esos fines. Y lo peor de todo es que hacen sus trabajos con todo su "AMOR" y "CARIÑO"(gastan su tiempo en hacer algo para agradar a Dios que en realidad no le agreda, que contradicción!)). La única forma de saber que Dios quiere es a través de la consulta, si estas personas  le hubiesen preguntado antes de entrar a la obra o de evangelizar el error que se mencionó nunca hubiese existido. Hacer algo para Dios sin que este lo haya pedido es un pecado ya que perjudica el plan que él tiene preparado para cada siervo. No importan las buenas intenciones si Dios no lo autorizó ese acto no está bien.
Voluntad de Dios en los días de iglesia y en los propósitos: El siervo de Dios siempre está buscando saber qué desea su Señor que haga por eso es que intenta conocer cuáles son los propósitos en los que debe luchar y qué días de iglesia debe concurrir según la voluntad de Dios. Esto se hace porque la vida de cada siervo en particular así como los sueños de Dios para cada quien es distinta a la de los demás y por eso es casi imposible de que todos tengan que hacer los mismos propósitos e ir los mismos días. 
Voluntad de Dios en los objetivos: El siervo de Dios busca que todos sus objetivos vayan de acuerdo con la voluntad de Dios. Por eso espera que Dios le confirme cuales son los objetivos (dentro de los que tiene en su interior) por los que debe luchar y por cuáles no.   
Voluntad de Dios en la elección de carreras: El hijo de Dios elige la carrera que Dios le muestra que tiene que seguir según su santa voluntad. Y no le da importancia a lo que dicen los demás sobre dicha elección ni tampoco a su propia opinión sobre tal cuestión. Dios es quién elige que carrera debe seguir cada siervo si es que está en su voluntad el perfeccionamiento universitario o terciario o de cualquier clase. Ello se debe a que cualquier mala elección perjudica el plan que tiene Dios para sus fieles.
Voluntad de Dios en la vida económica: Los trabajos que el siervo de Dios toma son solamente aquellos que Dios les muestra que debe tomar y por el tiempo que Dios lo desea. El siervo de Dios nunca elige que trabajo realizar y cual no, que negocio realizar y cual no, solamente se limita a buscar la opinión del creador sobre lo que debe hacer de su vida laboral para luego obedecer la orientación divina. Ello se debe a que cualquier trabajo -por más bueno que parezca a simple vista- si no es aceptado por Dios, perjudica su plan.
Voluntad de Dios en la oración: El siervo de Dios pide muchas cosas a Dios pero entre ellas hay una jerarquía. Por eso es que no todos los pedidos tienen el mismo nivel de importancia. Hay algunos que son más necesarios que otros. Pero el principal de todos ellos es el siguiente "Dios hacé tu voluntad en mi vida" (u otro similar a ese). El hijo de Dios tiene como pedido principal la anterior oración. Ello se debe a que sabe que fue llamado para hacer realidad el plan que Dios tiene para ella y no el suyo propio. Y que la forma en que lo haga realidad es "pidiéndoselo a Dios" constantemente como pedido principal. Haciendo así más la obediencia a las orientaciones divinas es imposible fracasar en la vida cristiana. Cuando el siervo de Dios le pide a Dios que "haga su voluntad" le está diciendo en otras palabras que desea que el plan que Dios trazó para su vida se haga realidad. Y cuando lo pide constantemente y como pedido principal le está demostrando a Dios que "hacer realidad el plan que Dios tiene para su vida" es su prioridad (lo coloca en primer lugar en su vida en la oración) y que además sabe que dicho plan abarca toda su vida Por esto último es que constantemente le pide a Dios lo mismo, ya que el siervo de Dios sabe que es un pedido que se terminará de cumplir cuando muera.
A través de este pedido Dios tiene la "facultad" para actuar en la vida de sus siervos para moldear sus vidas con total libertad.
Voluntad de Dios en la forma de vestir, aseo y la alimentación: En estas areas también el siervo de Dios pide guía. El hijo de Dios no se viste en base a las modas, o a lo que él quiere o le gusta sino a lo que Dios le muestra que tiene que vestir. Lo mismo se aplica a la alimentación y el aseo. El siervo de Dios también busca saber la voluntad de Dios en estas áreas. 
Voluntad de Dios en la administración de la vida de sus siervos y de todo lo que poseen: El siervo de Dios -tenga mucho o poco- se deja guiar por las orientaciones divinas al momento de  administrar su vida y todo lo que posee, ya sea casa, dinero, trabajo, etc.. Por eso es que siempre está pidiendo orientación al creador sobre cómo tiene que actuar en esas areas para agrandarlo. Entonces pasa su vida orando más o menos así "Dios guíame para que pueda gastar todo mi dinero en cosas que vos querés que gaste, no en lo que yo quiero o mi familia quiere, que se haga tu voluntad en el manejo de todos mis bienes y también en toda mi vida".
Conclusión: Dios tiene un plan para cada siervo y quiere hacerlo realidad. Solo espera que estos estén también dispuestos a luchar por hacerlo realidad. De otro modo no será posible lograr tal fin. Dios no obliga a seguir sus orientaciones pero desean que sus hijos las sigan. Cada siervo debe hacerse responsable del plan que Dios tiene para su vida. Por eso debe cuidar que todo lo que haga o deje de hacer esté conforme a la voluntad divina. De no hacerlo así el plan de Dios se perjudicará y después de morir habrá que rendir cuentas con él sobre esa cuestión.