viernes, 17 de diciembre de 2010

Enfriamiento en la Fe y otras cuestiones

"Por falta de conocimiento mi pueblo perece"



¿Por qué hay miembros que están muchos años en las Iglesias Universales y sus vidas no cambian?

¿Por qué pastores, obreros, obreros y hasta obispos de las Iglesias Universales se enfrían en la fe y abandonan los "caminos de Dios"?

La respuesta a estas dos preguntas es muy sencilla, "falta de obediencia". En varias partes de la biblia se menciona que Dios bendice al que le obedece,  por lo  tanto si no hay obediencia no hay bendición. Si no se obedece es claro que una persona por más que sea obispo, pastor o lo que sea va a "decaer en la fe". Solo las personas que no obedecen  a Dios tienen esos problemas. Las que obedecen viven otra realidad. 

Mucha gente confunde las ideas y piensan que "estar dispuestas a obedecer" equivale a "obedecer", pero no es así. Si bien es cierto que primero y antes de poder obedecer a Dios hay que estar dispuesto eso no quiere decir que cuando se logra esa disposición a la obediencia se logre automáticamente obedecer. Son cosas distintas. Cuanta gente dice "estar entregada a Dios" y vive una vida muy mala. Y lo peor es que no hay mentira en sus palabras, verdaderamente ellas "creen" que obedecen a Dios porque están dispuestas a dar todo por Dios hasta sus propias vidas si es necesario. Muchas de esas personas son obreros, pastores y hasta obispos que más tarde o más temprano acaban dejando a Jesús. ¿Cómo se explica que estando dispuestas a todo por Jesús lo dejen después?. Es que pensaron erróneamente que por estar dispuesta a todo ya lo agradaban y no es así. Una persona no se salva por estar dispuesta a hacer la voluntad de Dios sino porque además de eso lo obedece. El problema de estas personas es que no han aprendido a obedecer a Dios y esto se debe a que no le han enseñado como hacerlo de la manera en que a él le agrada.

Muchas personas saben que hay que obedecer a Dios pero no saben “para qué´. Entonces y cuando siguen el camino de la fe no encuentran sentido a lo que hacen y acaban desviándose de los caminos de Jesús. El problema es que no les enseñaron en las iglesias que la obediencia a Dios está orientada a hacer que un plan que tiene el para cada fiel se haga realidad. Dios no pide obediencia porque si, sino porque tiene un plan que quiere realizar en el fiel. Por eso todas las fuerzas del cristiano tienen que ser empleadas para que ese plan que solo lo sabe Dios se haga realidad. Si al fiel le enseñan eso no tiene como desviarse de la fe ni tampoco como enfriarse ya que si se dispone de todo corazón a luchar con sus fuerzas para hacer realidad del plan de Dios a través de la obediencia a medida que vaya logrando obedecer, su fe aumentará y nunca bajará y además nunca podrá luchar por otra cosa solo se limitará o aceptar o directamente a no aceptar lo que Dios planeó para él. Entonces en su decisión estará en ir en pos de Dios y sus planes o hacer lo que él quiere.. Ahora si el fiel no sabe eso, de seguro empezará a luchar por realizar sus propios sueños o por los que CREE que son los que Dios quiere para él usando todas su fuerzas incluidas las de la fe. 

Las personas que se desvían de la fe o se enfrían son aquellas que no luchan por hacer realidad los sueños que Dios tiene para ellas. Y lo peor de todo es que muchas de estas están dispuestas a hacer lo que sea por Dios pero como no saben qué hacer terminan desanimando en la fe porque no ven cambios en sus vidas a pesar de tanto empeño que colocan en agradar a Dios. Están dispuestas a  todo pero por falta de sabiduría no logran hacer feliz a Dios. Esto es una contracción que a menudo ocurre en las iglesias. Pero si a esas personas sean miembros antiguos o líderes espirituales se les explica esto que vengo diciendo su vida cambiara completamente y nunca más se enfriaran en la fe o pasaran tiempo perdiendo en la iglesia sin tener bendiciones. Si a una persona que quiere seguir a Cristo se le explica que este señor ya tiene un plan para su vida, plan que es distinto al que el fiel pueda tener para sí mismo y que para hacer realidad dicho plan Jesús necesita de su ayuda, ¿será que podrá no comprender cómo es el mundo de la fe?. Esta persona seguramente entenderá lo que se le quiere enseñar y tendrá que optar por hacer realidad sus sueños o los de Dios que por supuesto son distintos a los que él tenía para sí mismo. Si acepta seguir a Jesús siempre estará buscando hacer su voluntad y luchará con todas sus fuerzas para que dicho plan que Dios tiene para él se cumpla en su vida. Esta persona siempre le pedirá a Dios como pedido principal (ya que es su objetivo principal como cristiano) “que Dios haga su voluntad en su vida, que la domine por completo, que la guie en su actuar para que dicho plan se cumpla”. El hecho de saber que hay un plan para ella y que está ideado por Dios va a hacer que nunca se pierda en sus propios sueños desviándose de los caminos de Jesús. Por lo tanto nunca se enfriará ni tampoco pasará tiempo en la iglesia sin llegar a la tierra prometida. Obedecer a Dios solo por obedecer no tiene sentido y hasta tienta a la desobediencia pero obedecer para que un plan que tiene Dios se cumpla, si tiene sentido y por eso orienta el actuar del cristiano.

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