viernes, 17 de diciembre de 2010

Concepto de Sacrificio. Error común en las Campañas de Israel

Abraham e Isac


Concepto de sacrificio


El sacrificio es "negarse a sí mismo de algo por un determinado motivo". Negarse quiere decir privarse. Por ejemplo en los ayunos que el cristiano hace hay privación de alimentos y agua por un determinado periodo de tiempo. Eso quiere decir "negarse". Pero toda negación para que sea catalogada como sacrificio tiene que ser realizada con algún propósito, es decir algún fin. Ninguna persona se priva de cosas para nada. Es por algún motivo. Por ejemplo muchas personas se la pasan todo el año ahorrando dinero para poder ir de vacaciones en verano. En ese caso hay una "negación" de dinero pero con un objetivo, guardar plata para poder ir a disfrutar del verano en otro lugar. 

Hay que hacer notar que para privarse de algo primero debe existir la posibilidad de no privarse. Si no existe esa condición no puede haber sacrificio. Una persona que padece de una mala condición económica seguramente no podrá ahorrar dinero en el año para ir de vacaciones a Brasil. Si es "pobre" será imposible juntar dinero y ni siquiera pensará en vacacionar.

Hay que tener en cuenta también que toda "privación" de algo cuesta, molesta y hasta causa dolor en el alma. Por ejemplo privarse todo el año de ir a fiestas o de darse ciertos gustos o de limitarse en los gastos para poder ahorrar e ir de vacaciones "duele". Cuando una persona sacrifica necesariamente sufre pero como lo que se va a obtener es mayor que la negación se aguanta ese malestar. El jefe de familia que ahorra todo el año dinero para ir de vacaciones sufre por ese acto pero sabe que lo hace por un objetivo que es más importante que el dolor que siente en su alma por las privaciones que padece que es el de poder darle a su familia un tiempo de descanso en algún lugar paradisíaco en el verano.

Es de suma importancia comprender estas ideas para poder hablar del "sacrificio" CRISTIANO.

Todas estas ideas que fueron desarrolladas se aplican también a los sacrificios cristianos. El sacrificio cristiano es toda aquella negación que un hijo de Dios hace para poder obedecer a Dios, es decir para hacer todo lo que él mande. El fin de esa negación es principalmente lograr que los sueños de él (de Dios) se hagan realidad en la vida del fiel ya que consiguiendo ese objetivo Dios será feliz y es deseo de todo siervo hacer que su Señor esté alegre. Todo se hace para eso. Entonces el fiel que desea que los sueños de Dios se hagan realidad en su vida, lucha y se niega a si mismo por obedecer. Es por eso que hace ayunos para estar más en Espíritu cada vez que va a la iglesia, es por es que ofrenda,  hace cadenas de oración, perdona, deja la mala junta, etc.. Porque él sabe que obedeciendo al creador hará que los sueños de Dios se materialicen en su vida además de hacerlo feliz.

Queda claro entonces que sacrificio cristiano consiste en negarse de cosas para poder obedecer a Dios. Normalmente  ocurre en las iglesias que se enseña que es "sacrificio" ofrendar algo grande para Dios. Y dentro de esa ofrenda se encuentran: caminatas, ayunos de muchas horas y días, mucho dinero(se venden cosas, se consigue dinero prestado, etc..). Como se puede observar en ese caso (enseñanza en las iglesias) se limita en la enseñanza el "contenido" de la palabra "sacrificio". Eso no está del todo bien porque confunde a las personas. Es necesario aclarar que sacrificio cristiano es "cualquier tipo de negación" hecha con el fin de obedecer a Dios y no solo "entregar grandes cantidades de dinero, hacer muchos ayunos, etc.". 

Hay que aclarar también que el concepto de sacrificio cristiano está ligado a lograr un determinado objetivo "obedecer a Dios". Esto quiere significar que todo tipo de privación que se pueda hacer tiene que ser "mandada" por Dios, lo que su vez quiere decir que si Dios no "mandó" hacer algo, no se tiene porque hacerlo. La palabra obediencia implica una relación en la cual uno es el que manda, es decir, el que ordena, el que dice que se debe y no hacer y otro es el que obedece, el que acata la orden, el que se somete. En ese sentido nadie puede decir que está haciendo sacrificios cristianos cuando se priva de algo que Dios no pidió. Y por más que la negación sea importante como por ejemplo muchas horas de ayunos o mucha plata en ofrenda, no es sacrificio cristiano. Si Dios no pidió eso esa negación no le agrada. Por lo tanto constituye un acto de desobediencia para el creador. Es claro que Dios podrá apreciar la actitud del fiel que se "niega" de mucho con el afán de agradarlo, pero al fin y al cabo, no se logrará más que eso. Ya que para Dios no es un sacrificio verdadero "negarse de algo" que él no pidió. Por eso es que en necesario consultar siempre antes de hacer las cosas para Dios. A fin de no cometer el error de estar negándose de algo con el fin de obedecer a Dios cuando en realidad lo único que se está consiguiendo hacer es perder el tiempo. Dios es el único que puede autorizar que se haga o no un sacrificio cristiano. También es el encargado de determinar la forma del mismo.

Para Dios lo correcto es lo que él pide y como lo pide, ni más ni menos. Si se da en exceso se peca así como también sucede lo mismo si se da de menos. Si por ejemplo el fiel con la intención de agradar a Dios y no consultándolo (porque no le enseñaron o por otra causa) da una ofrenda económica, aunque esta sea grandiosa y beneficie a toda una iglesia o varias, Dios no se agrada ya que si hubiese querido lo hubiese pedido. ¿No es él acaso quien dice que cuando tengamos problemas le pedíamos ayuda?, claro que es él y también eso que él enseña se aplica para sí mismo, eso quiere decir que si necesita algo de algún siervo se lo va a pedir. 

Tampoco sé cuándo Dios pide una determinada cantidad de ofrenda se debe dar de más. El fiel debe pensar que lo que resta de sacrificio si es que le queda algo Dios lo usará para otra cosa, no es que se pierde, sino que será utilizado para otro fin distinto al de la ofrenda económica, como ser pagar cuentas, viajar, etc.. Por ejemplo si se tiene 100 pesos y Dios con la consulta muestra al fiel que necesita la mitad de ese dinero, el fiel si quiere obedecer a Dios tendrá que dar los 50 ni más ni menos de esa cantidad. Si no lo hace así peca. Y no se debe preocupar porque “le queda plata en el bolsillo” ya que ese dinero Dios lo va a usar para otra cosa que el fiel necesita y que el creador se la quiere dar. Sacrificar no es "dar todo" sino dar lo que "Dios pide", si es que pide y si pide "todo lo se que tiene" eso es lo que se debe dar. Y si no lo pide ¿para qué se va a dar?.

Error en las Campañas de Israel

En las "Campañas de Israel" por ejemplo se toma como sacrificio la entrega de grandes cantidades de dinero, más ayuno y otras negaciones para conseguir algún beneficio de Dios. Eso no es erróneo ya que dentro de la voluntad de Dios está el que sus siervos presenten dinero en el Altar de la iglesia cada tanto, o que se hagan ayunos y otras cosas más por algún pedido. El problema que se presente es que muchas veces los "líderes espirituales" confunden algunos conceptos ya aclarados en este artículo más arriba. Erróneamente piensan que:
a) la decisión de participar en una Campaña la debe tomar solo el fiel sin la ayuda ni consulta de Dios. Dios es el que decide si se debe participar o no y por más que se tenga ganas de participar y problemas que solucionar siempre se tiene que consultar a Dios sino eso que se pueda entregar en el Altar (si es que se participa) no es sacrificio porque no fue encomendando por Dios, por tanto no hay obediencia. Para obedecer primero hay que saber que Dios quiere y el hecho de que se organice una Campaña en una iglesia no quiere decir que Dios desea que todos participen. La Campaña es una oportunidad para vencer, de eso no hay duda por los testimonios que se muestran después de realizarlas, pero eso no quiere decir que se la deba hacer. Tampoco hay que pensar que porque se tengan muchos problemas necesariamente se debe hacer una Campaña. Pensar así también un error, los problemas que se pueda tener tanto los beneficios que se puedan lograr si es que se hace una Campaña solo deben ser tomados por el cristiano como indicios que lo lleven a consultar a Dios para saber qué hacer. Después de hacer esto último es el creador quien decide que camino se toma. Por todo lo anterior queda aclarado que no es sacrificio participar en una Campaña si es que Dios no lo manda.
¿Por qué Dios puede llegar a querer que sus hijos no participen de una Campaña si tantos buenos beneficios aporta?.
Sencillamente porque el dinero entre otras negaciones que se puedan hacer si es que se decide participar en ellas, puede ser utilizado por Dios para hacer otras cosas que él desea. Por ejemplo que se invierta en la compra de un negocio para contestar un pedido de prosperidad pasado que le hicieron y que les debía a sus siervos. Como ven los fieles de Dios nunca van a dejar de privarse de cosas y el dinero o lo que se pretendía dar en una Campaña no se va a perder sino que será aprovechado por Dios para hacer otra cosa. No se trata de "evadir el sacrificio" sino de hacer el sacrificio correcto. Ningún cristiano se salva de sacrificar pero lo adecuado es hacerlo cuando Dios manda. Y si no mandó, negarse a algo es un "pecado".
b) que el pedido que se haga para Dios debe ser elegido por el siervo: en este caso se aplica lo mismo que fue explicado en el apartado anterior "a)", es decir, que es Dios quien decide que se debe pedir y que no por el "sacrifico" y que para saber la opinión del creador hay que consultarle. El fiel o cualquier ser humano nunca deben elegir por si mismos lo que se debe pedir y lo que no, esa tarea es exclusiva de Dios. Muchas autoridades espirituales orientan a los hijos de Dios a "pensar" por si mismos qué es lo que pueden solicitar por sus sacrificios. Eso está mal no es la inteligencia humana la que debe actuar en este caso sino la divina a través de la consulta al creador. El hecho de que se tenga tal o cual problema o de que falte tal o cual cosa en la vida del fiel no condiciona lo que se pueda llegar a pedir. Todo ello es un indicio que debe llevar al fiel a consultar a Dios para que este decida que se debe hacer. Si no se hace así se peca..
c) que lo que se debe hacer tiene que ser pensado y decidido por el hombre sin ayuda de Dios: este es un error muy común en los líderes espirituales que por supuesto ellos también comenten y por eso orientan mal a la gente. Dios es el que decide que se debe presentar y que no. El fiel nunca puede decidir por sí mismo qué presentar ya que eso implica que se constituya como Dios y no como siervo. Muchos líderes con el afán de lograr que se entregue algo bueno para Dios orientan a las personas a dar todo lo que tienen y deja que estas en última instancia decidan que es "lo mejor". Además utilizan el "criterio del dolor" para enseñar cuando una ofrenda en mala y cuando no. "si duele" es sacrificio y si no, no lo es, dicen. Todo eso está mal. El "criterio del dolor" no enseña cual es el verdadero sacrificio y cual no, el verdadero criterio es lo que "Dios le ha mostrado a cada fiel que debe presentar". Es esto último lo que se debe buscar. Y como esto raramente se hace es que se ven en tiempo de campañas "sacrificios excesivos y escasos. Los excesivos lo hacen los que quieren agradar a Dios enserio y haciendo caso a las orden del líder y buscando conseguir la mayor ofrenda posible ya sea en ayuno, oración, dinero, etc se "pasan" en el sacrificio. Y presentan dinero en exceso, ayunos totalmente desequilibrados, etc, hasta muchos corren el riego se enfermarse por eso. Eso no agrada a Dios, el solo hecho de que no le hayan consultado ya está mal. Si le hubiesen consultado él les hubiese mostrado que no quería tanto.  Por supuesto que aprecia la actitud de sus hijos que intentan agradarlo dando lo mejor de sí pero como no le pidieron su opinión cuando debían hacerlo es que su sacrificio para Dios no es tal. En una palabra de la biblia se demuestra que Dios claramente valora “la obediencia por sobre el sacrificio” haciendo alusión a eso que vengo diciendo.  No es que por que se "entrega mucho" Dios se va a gradar sino porque se entrega lo que él quiere si es que quiere algo. Queda claro entonces que lo mejor no es lo que una persona CREE que quiere Dios sino lo que Dios QUIERE.  Y para saber qué desea hay que consultarle. No hay otra forma de saber, no se puede adivinar. Si no se hace así aunque se presente "todo lo que se tiene" no se agrada al creador y por tanto ese acto es un pecado.
Dios no le pide a todos lo mismo cuando pide
Eso es muy claro, como todos sus siervos tiene diferentes “condiciones” sería un “loco” Dios si pidiese a todos el mismo sacrificio. Por eso es que nadie puede dejar de participar en las Campañas si es que Dios lo solicita ya que si Dios pide es porque el fiel puede dar, si bien no será como la ofrenda de los otros pero será una ofrenda al fin. En el libro de “Levíticos” se manifiesta esta idea, ya que Dios había establecido  para los israelitas qué sacrificios debían entregar para él de animales cuando les tocaba hacerlos. A los ricos se les pedía más y a los pobres menos, pero se les pedía. Por eso es que se debe estar atento a lo que Dios pida, eso es lo que se tiene que dar y no más ni menos.

¿Por qué muchas personas que nunca consultaron a Dios en las Campañas como se enseña en esta nota han sido bendecidas por participar en ellas?
Dos son las razones:

-Porque la participación en la Campaña, lo que se dio tanto como lo que se pidió coincidió con lo que Dios quería. Esto de “coincidir” con lo que Dios espera no es de pura casualidad, sino en más una causalidad ya que se debe a que el pastor o líder espiritual o alguien ha hecho una oración parecida a esta “Dios hacele entender a esta persona si tiene que participar o no, qué pedido hacer y qué ofrendar”. Como “el que pide recibe” Dios contestó esa oración y el fiel que sacrificó –sin entender porque- terminó haciendo lo que Dios quería. Muchos líderes espirituales no saben que a Dios se le consulta para hacer Campañas, tanto como qué pedido hacer y qué presentar y es por eso que no enseñan eso en las reuniones de la iglesia, sin embargo hay otro grupo que haciendo lo mismo siempre por “detrás” y por la gente que tiene a su cargo hace una oración similar a la que está más arriba. Eso se debe a que no son “conscientes” de cómo actuar en Campañas de Israel de la forma en que Dios querría. 


Porque “el que da, recibe”. Si se paga el precio que se tiene que pagar para obtener un beneficio de parte de Dios lo más seguro es que se obtenga respuesta aun en los casos en que lo que se pide está en contra de la voluntad del creador. Pero –como se dijo ahí arriba- esa bendición no es un "sacrificio" es en realidad una “maldición encubierta”, ya que conquistar algo que Dios no se desea que se obtenga es un pecado.

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