sábado, 27 de noviembre de 2010

Problemas que surgen en las Campañas de Isreal

Atención Lideres


En el momento de ofrecer algo para Dios se suscitan varios problemas, entre los más significativos están:

-Ofrenda vs sacrificio: El sacrificio de la Campaña de Israel es una ofrenda como cualquier otra que se pueda presentar a Dios con la diferencia de que lleva un tiempo de duración(casi tres semanas de ofrenda o más), se da en mucha cantidad(dinero, ayunos, cadenas, etc..) y se pide uno o más milagros.

-¿Participar o no de una Campaña?

Ya se explicó en el artículo anterior de que Dios es el que tiene que avisarle al fiel si es que tiene que participar o no. Muchas autoridades espirituales no entienden eso todavía y ellos son los que con su propia fe tratan de hacer que todos los miembros participen. Esa conducta es totalmente errónea, por más fe que se tenga tanto como buenas intenciones, siempre se debe buscar que Dios sea el que decida qué se debe hacer y qué no. No es lo mismo decir en el Altar "la Campaña no es para todos, pero Dios le va a decir si es que tiene que participar o no, por eso consúltele y espere su respuesta" que expresar "si usted tiene algún problema esta es su oportunidad, participe de la Campaña!". En el primer caso el líder llevó al pueblo a consultar a Dios y tener la experiencia de oír su voz y moverse según su voluntad, en el segundo se orientó a hacer algo según la voluntad del hombre. La Campañas no se hacen porque se tienen problemas sino porque Dios así lo ha decidido. El hecho de que una persona sea depresiva, tenga el hijo enfermo, o tenga algún problema sin importar su gravedad o se desee conquistar algo no es fundamento suficiente para participar en una Campaña, todo eso es en última instancia "algo" que lleva al fiel a acercase a  Dios para consultarle que hacer. Los cristianos no ofrendan cada vez que tienen "necesidades" sino que estas son un indicador que les lleva a Dios, a consultarle que hacer y que no para solucionar esos conflictos. Y muchas veces la solución que Dios da no es la de hacer una ofrenda sino de abandonar tal o cual pecado. Por eso si una persona está muy enferma no por eso tiene que tomar rápidamente el sobre de la Campaña sino que debe a ver qué decide Dios. Si Dios le manda participar es el momento de tomar el sobre de la Campaña y aun en ese caso no se debe pensar en pedir la cura de la enfermedad ya que Dios puede sanar a esa persona por una simple oración y usar la ofrenda de la Campaña para darle otra bendición. ¿Se entiende?. Claro que una persona que recién entra "al mundo de la fe" o que todavía no comprende bien cómo actúa Dios difícilmente lo consulte o crea en el mecanismo de la consulta para saber qué hacer. Pero eso no excluye el actuar de Dios porque el encargado de la iglesia al saber eso tiene que usar su fe para que Dios le indique a cada persona con certeza que es lo que debe hacer y que  no, todo eso, sumado a las predicas en favor de las ofrendas. Haciendo así es imposible que el fiel no llegue a saber cuál es la voluntad de Dios para sí mismo en cuanto al dilema de participar o no en una Campaña.
El hecho de que el pastor o líder sea guiado a llevar al pueblo a ofrendar no quiere decir que todos los que escuchan su prédica deban hacerlo.
En resumen Dios es el que decide si se participa en una Campaña, no el fiel, ni las circunstancias de que se tenga graves problemas ni tampoco lo que el pastor o líder opine.

-¿Qué ofrenda hacer o qué no?

Muchos líderes se equivocan al decirle qué cantidad ofrecer al siervo que participa en una Campaña de Israel., Está bien sugerir qué tipo de ofrenda pueden presentarse y que monto, pero siempre debe guiarse al fiel a consultar a Dios sobre la cantidad exacta del sacrificio y sobre la clase de ofrenda a presentar. Dios tiene una voluntad para cada siervo y es una traba para su concreción que sus siervos pastores, obreros y obispos determinen cosas que pertenecen al designio exclusivo del creador. Si bien es cierto que en el pasado los profetas hacían eso, es decir, determinan la cantidad y tipo de ofrenda como en el caso de la viuda de sarepta, hoy prácticamente no es así ya que todos tienen la posibilidad de contactar con el Espíritu Santo beneficio que en el pasado y antes de la muerte de Jesús estaba reservado a solo a ciertas personas. El Espíritu Santo hoy está para atender ciertas cosas que los pastores no deben y una de ellas es la determinación de las ofrendas a presentar y la calidad de las mismas. Dios es el que elige cuanto de ayuno quiere, qué cantidad de dinero se debe presentar, si es que se debe o no vender algo, etc..
No se puede negar que en muchas ocasiones el pastor ejerciendo su autoridad espiritual determinó un monto para tal o cual fiel y este cumpliéndolo obtuvo un milagro, pero no debe confiarse mucho en ese actuar. El pastor solo debe orientar al fiel para que se acerque a Dios y le consulte qué presentar y qué no.
Muchos pastores erróneamente instan a los siervos de Dios a que den lo mejor que tengan pero sin decirles que lo mejor es lo que Dios quiere recibir y no tanto lo que el fiel quiere dar. No son pocas las personas que con el fin de agradar a Dios y de obtener su bendición planearon las ofrendas sin ninguna participación del creador en ese hecho. Eso es un error, lo que se debe hacer es consultar a Dios sobre qué es lo que él desea recibir.

 -¿Qué pedir y qué no?

Acá se aplica el mismo principio que en el caso anterior, es decir, se consulta a Dios y este es quien decide que se debe solicitar por la ofrenda que se presente. No es correcto hacer que el pueblo piense cuáles son sus problemas y elija entre ellos el que consideren el más importante para que Dios lo resuelva. Ello se debe a que el problema más grave para el siervo puede no serlo para el creador. Además el siervo no piensa solo obedece lo que su señor quiere. Por eso es que todo fiel a Dios tiene que buscar saber cuál es la opinión del creador sobre el tema, es decir, debe tratar de saber que quiere Dios que se pida. Hay que tener en cuenta también de que satanás en el tiempo de presentar ofrendas a Dios levanta problemas ficticios para hacer que los fieles pidan algo equivocado por su sacrificio. Por ejemplo puede colocar enfermedades en familiares directos de los siervos. La idea satanás es que sacrifiquen por la vida del familiar quien después de curarse seguramente acreditará su sanidad a Dios y además criticará al familiar que luchó por su sanidad de ser un cristiano  fracasado. ¿Y cómo va a dar un buen ejemplo si es que lucha por los otros cuando no debe?. La consulta soluciona todos estos problemas. Si satanás quisiera desviar el pedido de sacrificio creando problemas, con la certeza que Dios da por la respuesta a la consulta se puede fácilmente saber qué hacer y que no evitando caer en su trampa. Si por alguna razón no se llegase a tener certeza de qué pedir una buena técnica para burlar el poder del mal es entregar la ofrenda que Dios pidió diciendo “Dios no sé qué pedir, solo sé que tengo que entregarte este sacrificio porque me lo pediste, así que y como tengo dudas sobre mi pedido te ruego que me des lo que vos quieras darme y crees que necesito recibir por esta ofrenda.”

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