domingo, 14 de noviembre de 2010

El peligro de no saber orar


Hoy quiero hablar de un mensaje que encontré en la página web de una de las hijas del obispo Macedo. Me parece muy importante dejar un comentario sobre dicho mensaje para resaltar la importancia de la oración y la buena oración. Al creador le agrada la gente que tiene el habito de pedirle cosas, pero mucho más le hace feliz, que pidan que su voluntad se haga en sus vidas. En el caso -que voy a dejar que lean dentro de un ratito- van a poder ver como Dios automáticamente, después de hacer una simple oración, bien hecha claro, comenzó a cambiar la vida de una persona. Sólo con una oración empezó a actuar. Vean el caso.

__________________________
Exploró lo Mejor


Buenas noches, Doña Vivi
Quería agradecerle por todo lo que ha hecho por mi, con total seguridad, guiada por Dios.

Sabe, a veces no creo que realmente está pasando todo esto, antes ponía la cabeza en la almohada y me quedaba imaginando como sería el día siguiente, que podría hacer o que iba a probar de nuevo; pensaba en lo que no había hecho y me quedaba horas y horas con aquella angustia. Hoy no, aprendí a hablar con Dios antes de acostarme, hoy, siento paz al poner la cabeza en la almohada, no necesito drogarme para poder dormir.

Nunca imaginé que pudiese vivir sin todo aquello, parece que estoy viviendo un sueño bueno del que no quiero despertar jamás. Yo no sabía lo bueno que era poder hablar con Dios, antes, juzgaba a las personas de locas religiosas que hablaban solas, pero no, es muy bueno, es un amigo constante. Voy a hacer una comparación tonta, porque hablar con Dios no tiene explicación, es algo muy bueno, ¡es mejor que cualquier otra experiencia que yo ya haya tenido! No es que yo estuviera buscando sensaciones, pero sentirle muy cerca es algo que no se explicar, es algo muy bueno.

Perdóneme las veces que la bombardeo con preguntas o me quedo hablando, hablando, hablando; pero para mí todo es nuevo, quiero saber siempre más, intento estar siguiendo el camino correcto, ya no quiero seguir buscando ilusiones o mentiras, no quiero tener sensaciones, quiero verdades y realidades.

Sabe, Doña Vivi, aquel miércoles en que la vi, yo no tenía y no conseguía expresar en palabras lo que estaba sintiendo, por más que intentaba hablar, las palabras huían; el dolor era tan grande… parecía que estaba rota por dentro, hecha picadillo; pero, aquella misma noche, pedí, entre lágrimas, bien bajito, que Dios me rehiciese, pero no como yo quisiera y sí como Él desease que yo fuera. A partir de aquel instante, me sentí fuerte, por más que las lágrimas inundasen mi rostro y las palabras me faltasen, sentí una certeza; el dolor que me corroía se fue desvaneciendo como si nunca hubiese existido.

Cuando volví al coche, mi guardaespaldas dijo: “La señora está más feliz”. Yo le dije que estaba aprendiendo a ser feliz de verdad. Doña Vivi, nunca recibí tanta atención, cariño y paciencia como usted ha tenido conmigo y, algo nuevo, a veces, me quedo, incluso, sin poder reaccionar. No estoy hablando esto para agradarla, es sincero; yo, definitivamente, no lo merezco.

Yo no sé todo, nunca lo sabré todo, pero intentaré siempre hacer lo mejor, agarraré esta oportunidad que me fue dada con uñas y dientes, no la soltaré jamás. No quiero olvidarme nunca de donde salí, porque sé que no quiero volver ahí. Yo, todavía, me equivoco, meto muchas veces la pata, pero estoy intentando hacer siempre lo más adecuado. La verdad, cuando pienso que sé algo, descubro que no sé nada; pero así va sucediendo y yo voy aprendiendo.

Puedo afirmar algo para usted, estos 3 meses, están siendo los MEJORES meses de mi vida, no necesito buscar algo para sentirme feliz… Rompí mi antigua “historia” para volver a empezar otra con Dios.

Disculpe cualquier molestia, muy agradecida por todo.

¡¡¡¡¡ Un abrazo BIEN fuerte !!!
----------------------------------------
En el escrito anterior, quiero que noten que la mujer estaba mal espiritualmente, tanto que se sentía destruida por dentro. Pero después de hacer una simple oración se sintió mucho mejor. ¿Qué oración hizo?. Fíjense "aquella misma noche, pedí, entre lágrimas, bien bajito, que Dios me rehiciese, pero no como yo quisiera y sí como Él desease que yo fuera". ¿Ven?. Esta mujer sin darse cuenta -porque no creo que se haya dado cuenta porque es joven en la fe- pidió el uno de los mejores pedidos que se puede hacer. Le dijo que quería -en otras palabras- que Dios la convirtiera en la mujer que él quisiera que sea.

Normalmente las personas vienen invitadas a la iglesia con la promesa de ser restauradas en todas las áreas de sus vidas. Estas -por esa información- luchan para lograr ese objetivo. Pero muy pocas son las que realmente lo alcanzan. Y no es porque no pidan sino que piden, pero lo hacen mal. Dios cuando llama a alguien a ir a su iglesia lo hace con la intención de que esta persona tome conciencia de que él ya trazó un plan para su vida. Y que sólo espera que sabiendo lo anterior renuncie a su vida y se disponga a hacer todo lo necesario para que los sueños divinos se cumplan. Es decir, para que los sueños que tiene el creador con ella se manifiesten. En este caso esta mujer le -pidió sin darse cuenta- que Dios hiciese parte de sus sueños en ella. Esta mujer le pidió en otras palabras que Dios obre en ella para que la transforme en la persona que él quiere que sea y no la que ella es y la que quiere ser. ¿Se entiende?. Lograr ser lo que Dios quiere que se sea es parte de los sueños del creador y digo parte porque el plan de Dios no se agota con el cambio interior ya que abarca otras areas de vida como la sentimental, la económica, la familiar, etc.. Muchas personas piden a Dios que las cambie pero Dios nunca les responde, eso se debe a que están usando el poder de él para hacer realidad sus propios sueños y no los del creador. ¿Se entiende?... No es lo mismo pedir "Dios liberarme de la tristeza, la depresión, los dolores de cabeza", que decir "Dios yo tengo tristeza, depresión y dolores de cabeza, pero yo sé que la causa del problema no es el demonio que está en mi solamente sino que yo tengo mucho de culpa en tener esos problemas, ya que soy odiosa, rencoroza, envidiosa, egoísta, mala esposa, infiel, etc. y sé que a causa de esos pecados es que viene el dolor de cabeza, la tristeza y la depresión. Por eso te pido que me ayudes de dejar esos pecados que tengo así cuando cambie por dentro y según tu voluntad los problemas que te mencioné se alejaran de mí y nunca más volverán". En la primera oración solo se pedía un beneficio, que nada tiene que ver con la voluntad del creador. En el primer caso, el que hace esa oración solo está buscando los beneficios de ser de Dios sin importarle el plan de Dios en su vida. Por eso es que nunca pide "hacé tu voluntad" sino que dice" dame esto, dame aquello" comportándose como si la culpa de sus problemas está en Dios. Personas que hacen ese tipo de oración nunca conquistan nada de Dios y si lo hacen es pura migaja. En cambio los que hacen esa segunda oración son verdaderamente sabios porque saben que por sus pecados es que sufren y no tanto por los demonios que tienen dentro causándoles males, ya que con el solo hecho de dejar de pecar el mal deja de actuar. Las personas que hacen esa segunda oración son las que realmente agradan a Dios y terminan con el tiempo conquistando sus promesas.

Lo malo de este ejemplo real, porque se publicó hace poco este mail, es que esta mujer no sabe nada del plan de Dios. Y ni tampoco tiene conciencia de que la manera de que ese plan se ejecute es (además de la obediencia al Espíritu de Dios, claro) pidiéndole como oración principal "hace tu voluntad en mi vida, que yo sea moldeada como vos querés, que termine haciendo, pensando todo lo que a vos se te ocurre y te parece que está bien, que se haga tu voluntad y no la mía siempre en toda circunstancia, momento y lugar". Esa oración cuando se la pide como pedido principal, hace que el Espíritu Santo actué en la vida de la persona y la cambie para que sea un "perfume grato" al Señor. Estoy seguro de que esta mujer, porque es nueva en la fe, no tiene ni idea de que dió en el clavo y de la importancia de que esa oración sea mantenida a lo largo de su vida y que se expanda no solo a lograr "el cambio interior de ella" sino que agregue todas las areas de su vida. Ya que no es lo mismo pedir "quiero que me transformes por dentro según tu voluntad" que decir "quiero que tus sueños en mí se hagan realidad, no solo transformarme por dentro como vos querés si no que hace que yo siempre haga, piense, actúe, y viva según lo que vos quieras de mí, que me case con quien vos querés que prospere como vos querés que tenga la familia que vos querés para mí". ¿Se entiende?...

Si esta mujer mantiene esa oración de seguro se va a restaurar pero no tendrá derecho a las otras promesas de Dios hasta que se dé cuenta de que el plan de Dios no se reduce sólo "al cambio interior". Además corre el serio peligro de una vez "transformada por dentro" deje de pedir que Dios la siga moldeando. Dejar de pedir que Dios siga moldeando a las personas según su voluntad es un grave error, eso nunca debe hacerse, ya que la transformación de Dios en sus fieles nunca se acaba, dura de por vida. Todo el tiempo Dios está molendeando a sus siervos para hacer su voluntad por más llenos que estén de Espíritu Santo. Muchas personas cuando conquistan la "transformación interior" se dejan estar y luchar por otras cosas como ser la obra de Dios, pero con el tiempo y por no pedir más a Dios que la siga moldeando terminan abandonando la fe. Es que al dejar de pedir a Dios que la moldee a su gusto se alejaron de su voluntad. Ojalá que Vivi Freitas o quien sea estén para guiarla en ese entendimiento ya que si aprende esto que vengo diciendo NUNCA MÁS volverá para atrás....

No hay comentarios:

Publicar un comentario