domingo, 31 de octubre de 2010

Lo que yo quiero dar vs lo que quiere Dios recibir



Dentro de las personas que desean agradar a Dios están aquellas que saben cómo hacerlo y las que no tienen ni idea. Las que saben cómo hacerlo dan aquello que Dios les pide. Eso quiere decir que primero, antes de dar algo, se aseguran que lo que van a dar es lo que Dios quiere no menos ni más. En cambio los que no saben cómo agradar al creador dan aquello que "ellos piensan que es bueno dar". ¿Ven la diferencia?. No es lo mismo dar lo que Dios pide que lo que lo que uno mismo quiere dar a Dios. En el primer caso Dios dice lo que quiere, y en el segundo Dios no dice nada, el fiel es quien decide y da. Las Iglesias están llenas de personas que dan lo que quieren a Dios y no lo que realmente este desea recibir. Muchas veces estas tienen buenas intenciones, porque querer agradar a Dios no es malo, pero como no hacen lo correcto, es decir, no dan lo que Dios necesita, él no las puede bendecir como gustaría y terminan desilusionadas al notar que no llegan a conseguir las bendiciones prometidas en sus vidas. Este fenómeno pasa por ausencia de sabiduría y una mala interpretación bíblica.
La persona que quiere dar algo para Dios tiene que saber que Dios tiene un querer propio, que es distinto del querer del fiel. Por ejemplo: mientras el fiel puede querer dar 2 millones de pesos en ofrenda para la obra, Dios puede querer sólo una parte de esa cantidad. En sentido contrario, mientras el fiel puede querer dar 1 millón de pesos de ofrenda para la obra, Dios puede querer 2 millones de pesos. Una señora dió una vez un testimonio que aclara estas ideas. La mujer había conquistado en campaña de Israel una estación de servicio propia. En el testimonio dijo algo así "Yo había levantado mi sobre con un monto y lo había cumplido, pero y antes de que terminara la campaña, comencé a escuchar una voz que me decía, dame más, dame tu todo. Ese “todo” para mí era una plata ahorrada que tenía guardada en mi casa. Tenía mucho miedo de aquella voz, porque esa plata era lo único que tenía, en ella estaba mi futuro, tanto es así que cuando le deposite en el altar, porque hice caso a esa voz, me temblaban las piernas. Después al tiempo tuve la respuesta y Dios me dió una estación de servicio". Esa voz de la que habla la señora era la voz de Dios que le estaba pidiendo más. La mujer quería dar algo que "ella pensaba que estaba bien", pero Dios quería otra cosa, en este caso más de lo que se le quería ofrecer. Hay un ejemplo bíblico en el cual se puede apreciar que muchas veces lo que se quiere ofrecer a Dios a este no lo agrada. El caso es el del Rey David, quien para agradar a su Señor y con buenas intenciones planeó construirle un templo, una casa. Pero Dios a pesar de que David tenía ganas de hacer algo por él no le dejó cumplir con ese deseo. David quiso dar algo que Dios no quería recibir. Otro ejemplo que puede ayudar a la compresión es el que sucede a menudo en la obra de Dios con muchas obreras y obreros. Ellos, en varias ocasiones quieren dar su “todo” para la obra, eso no está mal, pero el problema surge cuando lo que dan no es lo que Dios quiere. Estos son los obreros fanáticos que se la pasan todo el día en la casa de Dios trabajando para ganar almas olvidándose por completo de sus familias, responsabilidades, amigos, parejas etc, y dan como excusa "Yo hago bien porque todo esto es para Dios y para las almas". Y lo peor de todo es que creen que hacen el bien. Después terminan abandonando la fe por que las promesas bíblicas no se cumplen en ellos. Si no dan lo que Dios quiere, ¿cómo esperan que Dios los bendiga?. No es que no haya que trabajar en la obra, ni tampoco que esforzarse, es sólo que hay que asegurarse de que lo que se está haciendo es lo que Dios realmente quiere. Había un obrero que se la pasaba todo el día en la obra y como su trabajo estaba depositado ahí, económicamente no tenía nada. Era pobre y se creía valiente y fuerte porque se dedicaba exclusivamente a salvar las almas. Un día su orgullo acabó cuando se dió cuenta de que deseaba comprarse unas zapatillas y aunque decía ser de Dios no podía hacerlo ya que no tenía un peso en el bolsillo. Y eso que predicaba la prosperidad para la gente que invitaba para las reuniones de los días lunes. Él que predicaba la prosperidad no era prospero, ¿qué contradicción?. Eso sucedía porque hacía de más y a eso Dios no le gusta, por eso es que este no lo bendecía. Hacia cosas sin importarle la opinión de Dios. Pero un día Dios uso un pastor para hacerle entender a este joven de que estaba errando el camino. Cuando se le bajó el orgullo un pastor habló con él y le aconsejo que saliera un poco de la obra y que se dedicase a prosperar económicamente, porque "no era de Dios" lo que estaba haciendo ni padeciendo. El chico quería llevar una vida de pastor sin tener esa condición. Eso no se puede hacer. Otro ejemplo es el de Abraham. Abraham tenía un hijo que era lo que más quería en la vida. Por eso un día Dios le pidió que lo ofrendara para ver si aquel niño era más importante para Abraham que Dios. Abraham en toda su vida hubiese pensado dar en ofrenda a su hijo para agradar a Dios, ya que lo amaba mucho. Si el tuviese que elegir seguro que a Dios le daba otra cosa como ser todas sus riquezas, pero ¿su hijo?... Sin embargo Dios -como tiene un querer propio y distinto de sus siervos- habló con Abraham y le pidió la vida de Isac. ¿Alcanzan a notar que Dios tiene un querer propio y que este muchas veces no coincide con el de sus siervos?. El ser humano por sí solo no puede saber lo que Dios realmente quiere de él. A menos que se trate de alguna de las reglas escritas en la biblia. Pero cuando se habla de ofrenda ya sea económica o de trabajo (como la obra) o cualquiera que sea (que No esté expresamente detallada en la biblia) el ser humano no puede saber. PERO si este consulta a Dios en oración y con perseverancia le ruega que le muestre que quiere recibir este de seguro le responderá. La respuesta de Dios es lo que muestra al fiel que tiene que hacer y que no, que tiene que dar y que no. Solo con la consulta se puede saber la opinión de Dios en tema de ofrenda. La biblia no lo dice. A lo sumo enuncia que se debe dar lo mejor pero no dice qué es lo mejor y descubrirlo no es tarea que el hombre puede hacer sin ayuda del creador. Había una pastor -poco inteligente- que trataba de lograr que los fieles de su iglesia decidieran por si mismos que darle al creador en ofrenda económica. Les decía cosas como "no les den poco a Dios entreguen algo grande, algo que les duela a ustedes, es decir mucho". Entonces los fieles como no tenían NI IDEA de qué podría querer Dios hacían locuras, vendían cosas que no tenían que vender para aumentar la ofrenda, daban de más, pedían prestado plata, en fin de todo, para dar a Dios una SUPUESTA ofrenda perfecta. Pero al final no terminaban consiguiendo lo que quieran salvo ciertas excepciones en las cuales lo que se dió coincidió con lo que Dios quería. También había un pastor -este si sabio- que enseña al pueblo que Dios no quería poco, sino que pedía mucho y que por eso lo que se tenía que dar iba a doler, pero no porque a Dios le gusta hacer sufrir a su pueblo sino porque desprenderse de algo grande y perfecto duele. Este pastor(a diferencia del otro) decía que la única forma de saber exactamente qué se debía dar era a través de la consulta a Dios. En este caso Dios sería el encargado de decir que se tiene que dar y que no. Entonces llevaba al pueblo de la iglesia a consultar a Dios diciendo cosas como "pregúntenle a Dios que quiere recibir". Estos cuando seguían ese consejo preguntando a Dios y este les respondía también vendían cosas, en fin se movían para cumplir con lo que Dios quería, porque era mucho, pero a diferencia de los que dependían del “pastor tonto” estos, sabían que lo que presentaría en ofrenda no sería en vano ya que realmente agradaría al Señor. Por eso es que siempre recibían recompensa justa por lo que hacían. ¿Se entiende?, ¿queda claro?.
Para saber lo que Dios quiere recibir, es decir que se debe dar, es necesario preguntarle. Después y cuando habla es RECIEN el momento da actuar.

sábado, 30 de octubre de 2010

Nuevo Nacimiento




Jesús, en el tiempo en que estuvo como hombre en la tierra, dijo que era necesario para ser hijo de Dios, NACER DE NUEVO. ¿Qué quiso decir con eso?. Que no se puede ser hijo de Dios sin ser una nueva criatura tanto por dentro como por fuera.

Nacer de nuevo significa volver a nacer. Es un término espiritual ya que físicamente es imposible que una persona nazca de nuevo. Una mujer adulta no puede volver a colocarse en el vientre de su madre para ser gestada otra vez. NO SE PUEDE. Físicamente, no se puede. PERO espiritualmente si se puede. Ya que el nuevo nacimiento, del que habla Jesús, consiste en un cambio síquico y no físico de una persona. Cuando se dice síquico se quiere significar a un cambio interno que involucra tanto a deseos, sentimientos etc -entre otros elementos que existen en el corazón del hombre-, como pensamientos. En otras palabras hay nuevo nacimiento espiritual cuando una persona cambia totalmente por dentro amoldándose naturalmente a los mandamientos cristianos.

Engaño

Mucha gente se confunde y piensa que ya ha nacido de nuevo porque:

-Recibió el Espíritu Santo. El Espíritu Santo es un elemento que permite nacer de nuevo pero el ser bautizado con él y el tenerlo por mucho tiempo no significa que se ese fin se haya conquistado. Es por eso que nadie nació de nuevo el mismo día en que recibió el Espíritu Santo, aunque haga milagros, cure y libere. El nuevo nacimiento viene mucho después, cuando el que posee el Espíritu de Dios aprende a someterse a él. Por eso es que hay muchos obreros y pastores que sanando curando y liberando no han conseguido nacer de nuevo. Ellos sanan curan y liberan porque Dios está en su interior, pero como no lo obedecen como deberían, continúan con mal carácter, llenos de odio, rencor, malos deseos, etc.

-Dejó los pecados por fuera aunque no por dentro. Algunas personas piensan que por no robar más, no mentir más, no adulterar más, en fin por haber dejado tal o cual pecado ya nacieron de nuevo y son nuevas criaturas. No es así. El pecado tiene dos partes, una parte externa y otra interna. Una cosa es dejar de pecar externamente como por ejemplo dejar de robar, o mentir, ser infiel, y otra muy distinta es abandonar el pecado internamente, esto es dejar de "querer robar, querer mentir y querer ser infiel". Para que se entienda mejor puede citarse lo que un obispo Renato Maduro dijo en una reunión de domingo "a lo mejor usted ya no pelea más con su esposo, porque acá le enseñamos que eso estaba mal, pero aun así cuando lo ve, siente mucha rabia de él, no pelea más pero, por dentro se muere de ganas de hacerlo. Eso pasa porque usted todavía no ha nacido de nuevo, porque no perdona, no hace el mal por fuera pero por dentro está pecando, no es una nueva criatura todavía". En la obra pasa mucho esto cuando los obreros y pastores no están del todo liberados y hacen lo que el líder les dice pero con resentimiento, bronca, murmuraciones injustificadas.

El nuevo nacimiento implica cambiar totalmente por dentro y no solo por fuera. Es más se podría decir que el verdadero cambio comienza por dentro. Cambiar el interior es muy difícil y solo puede lograrse con la actuación de Dios. Cualquiera puede dejar de mentir, de engañar de robar, pero no cualquiera puede dejar de odiar, de desear lo malo al prójimo, de envidiar, etc.. Esto último solo puede lograrlo quien ha buscado de la ayuda de Dios. El nuevo nacimiento es un milagro, en palabras del obispo Romualdo "es milagro que solo Dios lo puede hacer". Sólo Dios puede entrar en el interior de una persona y quitar las broncas, envidias, odios, rencores, malos deseos, etc.. Sólo él puede hacerlo.

¿Por qué muy pocos son los que nacen de nuevo?

Hay muchas causas pero la principal es que los fieles de Dios no se dan cuenta de que es necesario nacer de nuevo para ser de Dios. Y si es que son cocientes de lo anterior no saben cómo hacerlo. El nuevo nacimiento se logra cuando una persona toma conciencia de que no ha nacido de nuevo y que necesita de Dios para lograr ese fin. Además debe colocarse el nacer de nuevo como una menta más de las que todo cristiano tiene. Lo que a su vez quiere decir que se tendrá que luchar por ese objetivo con cadenas de oraciones, ayunos ofrendas, etc. Como muy pocos saben esto, son muy pocos los que lo conquistan. La mayoría de las personas en la iglesia están interesadas en conseguir un auto, una sanidad, la liberación, una pareja, o alguno que otro beneficio. Hasta que no se den cuenta de que la necesitan nacer de nuevo nunca conquistaran ese beneficio de Dios por la tanto si es que mueren irán al infierno. Ya que el que no ha nacido de nuevo no merece la vida eterna.

¿Cómo se consigue nacer de nuevo?

Jesús también dijo -cuando estaba en forma humana- que sin Dios nada se puede hacer. El nuevo nacimiento es un MILAGRO, por tanto SI o SI tiene que intervenir Dios para que se produzca. No es natural, no surge por el correr del tiempo o por la lectura bíblica. Sino todo lo contrario, es sobrenatural. Y como todo lo sobrenatural, se obtiene mediante la obediencia a Dios y dentro de este segmento "obediencia" cumple un rol importante el de la búsqueda. Dios dijo "el que pide recibe y el que busca encuentra". Si alguien quiere nacer de nuevo tiene que ser consciente de que la única forma de lograrlo es con la ayuda de Dios, eso quiere decir que tiene que llamar al creador a través de la oración "buscando" su ayuda. Como "el que pide recibe" y lo que se quiere conquistar es el nuevo nacimiento, se tiene que orar más o menos así "Dios hace que nazca de nuevo". Además este tiene que ser un objetivo por el cual se busque por el tiempo que sea necesario hasta que se lo conquiste ya que el nuevo nacimiento no se consigue de una día para otro, hay que perseverar y tener paciencia.

¿Cómo saber si se ha nacido de nuevo?

Jesús también dijo que sus siervos deberían velar todo el tiempo, es decir vigilar y controlar no sólo lo que los demás hacen para destruirlos sino también lo que ellos hacían. Esa es la receta que permite saber si se ha nacido de nuevo o no, es decir, controlarse a sí mismo. Observar en qué se está creyendo, qué se está haciendo, si las obras que se hacen van acompañadas de buen corazón o si hay malos deseos y pensamientos. Además de eso se tiene que cotejar si realmente lo que está escrito en la biblia se cumple en la vida del fiel. El apóstol Pablo enseñó que una cosa es el Espíritu Santo, otra son los dones que este tiene y que se manifiesta en el fil que lo posee y otra muy distinta son los FRUTOS del espíritu. La manifestación de dones espirituales en la vida de un cristiano significa que Dios está en su interior, pero la expresión de los FRUTOS significa que el fiel se lleva bien con el creador, es decir, que lo obedece como debería. Es por eso que para ser obrero se exige además del deseo de servir a Dios en la iglesia, manifestar los frutos del Espíritu. Ellos dan cuenta de que el postulante al servicio realmente ha nacido de nuevo. El tema de frutos y dones está desarrollado en un libro que escribió el obispo Macedo llamado "En los pasos de Jesús"
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Testimonio de nuevo nacimiento

La persona que ha nacido de nuevo no cuenta en la iglesia y frente a todo el pueblo que consiguió ganar un juicio que tenía trabado, o que conquistó un negoció o que logró que su esposo regresara o que se curó de cáncer, etc, la persona que consiguió nacer de nuevo dice algo similar a esto "Antes de conocer a Jesús yo era una persona que peleaba mucho, era odiosa, resentida, todo me molestaba, envidiaba a todo el mundo, vivía triste depresiva, todo me salía mal, en fin mi vida era todo un sufrimiento, era como si viviera en el infierno. Pero después de que me convertí a Jesús mi vida cambió completamente, hoy yo no soy más lo persona de antes, hoy yo no tengo más rencor, amo a las personas, no tengo más envidia de nadie, no tengo más depresión, al contrario soy feliz, vivo todo el día alegre con independencia de lo que ocurre a mi alrededor, soy una nueva persona, mis familiares cuando me ven no me reconocen, se quedan admirados de mi cambio, soy totalmente nueva, no pienso como antes ni siento como antes".

Últimas palabras

Nacer de nuevo significa ser otra persona distinta a la que se era, significa cambiar el pensamiento y el corazón. Si antes se pensaba todo el día en lo malo ahora se piensa en lo bueno. Si antes se sentía y deseaba cosas malas ahora solo se desean y sienten las buenas.

El nuevo nacimiento es uno de los mayores beneficios que el fiel puede conquistar pero no se debe poner todo su corazón en él. Se debe buscarlo sí, pero no en primer lugar. En primer lugar está lograr que "la voluntad de Dios se haga en cada día momento y lugar en la vida del hombre". Ese debe ser siempre el objetivo principal del cristiano. Ahí se debe poner todo el corazón. Y en segundo lugar se deben buscar las otras cosas como el bautismo del Espíritu Santo -si es todavía no se lo conquistó-, el nuevo nacimiento, la sanidad, la vida económica bendecida, la conversión de los hijos ya que si se logra hacer la voluntad del creador se conquistará todas las otras cosas que este promete. No es lo mismo el "Espíritu Santo"(que es una persona), "el nuevo nacimiento"(que es un estado espiritual que se obtiene con la ayuda del Espíritu Santo) y "hacer la voluntad de Dios". Hacer la voluntad de Dios incluye tanto al bautismo con el Espíritu Santo, el nuevo nacimiento, la vida económica bendecida, la familia bendecida, etc. Si se busca sólo y en primer lugar el bautismo con el Espíritu Santo con el tiempo se conquistará ese objetivo, porque "el que pide recibe y el que busca encuentra", pero la vida del fiel aun así no habrá cambiando ni tampoco será feliz. Si se busca en primer lugar nacer de nuevo con el tiempo se conquistará ese objetivo, pero y aunque sea feliz, la familia del fiel no será convertida, ni tampoco tendrá prosperidad ni ganará millones, porque son objetivos distintos. Pero si se busca en primer lugar y con todo el corazón "hacer la voluntad de Dios", el creador tiene la libertad de actuar y dar el bautismo con su Espíritu, más el nuevo nacimiento, más la prosperidad, más la conversión de la familia, en fin, "TODO" lo que Dios promete en la biblia. Por eso es necesario ser inteligente y no fanatico al momento de poner un objetivo principal en el corazón ya que de esa elección depende lo que se obtendrá de Dios. No es que no hay que buscar las demás cosas, eso no se debe hacer, sino ¿cómo se obtendrían?. Lo que se quiere decir es que no se debe buscar lo que no es imprescindible en PRIMER LUGAR.

jueves, 28 de octubre de 2010

Espíritu Santo Y pastores




El Espíritu Santo tiene muchas funciones una de ellas que creo es la más importante es la de informar al fiel que le consulta lo que debe o no hacer en tal o cual situación. Esa es la cualidad principal de este espíritu, enseñar a los hombres que necesitan de un consejo divino. Lo que quiere decir que si tengo alguna duda sobre seguir tal o cual camino, si no sé qué me conviene hacer, puedo consultarlo personalmente, entonces, tendré la respuesta que necesito. Esta cualidad del Espíritu Santo no excluye la autoridad de los pastores ni la guía de ellos en las iglesias ya que parte de la voluntad de Dios se hace con la intervención y ayuda de estos hombres. Nunca el Espíritu Santo suplantará al pastor, pero tampoco el pastor podrá cumplir la función del Espíritu Santo. Los dos tienen funciones distintas y por lo tanto son necesarios en el reino de Dios. De otro modo ¿para qué Dios tiene iglesias? Si realmente sólo la voluntad de Dios se hiciera con el Espíritu Santo ¿para qué levanta pastores y obreros?...

Una vez oí de boca de un pastor decir que los ángeles del cielo tienen celo de nosotros los seres humanos ya que somos los elegidos por Dios para predicar su evangelio en la tierra y no ellos. Dios, con certeza lo digo, pudo haber creado otro tipo de organización de su reino en la tierra, él pudo haber confiado la difusión de su palabra a ángeles espirituales(es decir a espíritus) o al Espíritu Santo sin la intervención del hombre. Sin embargo y por alguna razón no lo quiso así. Él deseo que los humanos fueran los encargados de dirigir materialmente su reino en la tierra, digo materialmente, porque los pastores y obreros son guiados por Dios para hacer su trabajo. Entonces el reino de Dios es dominado por el Espíritu Santo pero realizado materialmente por seres humanos. Por eso es que es necesario ir a la iglesia por más que ya se tenga el Espíritu Santo. Sino ¿en qué lugar voy a dejar mi diezmo y ofrendas?. Además por más sabio que pueda ser el fiel, por más conocedor de la palabra que sea, necesitará de la palabra de los pastores y obreros de las iglesias. Como ven la guía del Espíritu Santo no deja sin efecto las tareas de un pastor o un obrero. Los dos se complementan. Es por eso que nunca el Espíritu Santo orientará a una persona a que viva una vida solitaria apartada de todo el rebaño de Dios que es la iglesia.

En la biblia se menciona un caso excepcional después de la muerte de Jesús es decir, después de la venida del Espíritu de Dios a la tierra con la intención de habitar en todos los seres humanos (promesa de Dios cumplida gracias a la muerte de Jesús), que es el ministerio del apóstol Pablo. Pablo -después de ser bautizado con el Espíritu Santo- se lanzó solo a evangelizar sin acudir a ninguna iglesia ni depender de ninguna autoridad humana más que Dios. Y su ministerio tuvo éxito ya que sanaba y curaba, es decir, hacia milagros y Dios estaba con él. PERO eso no quiere decir que no dependía de una iglesia, ya que su función es muy similar a la que ocupa toda autoridad máxima de una iglesia cuando recién comienza su ministerio. Además con cada reunión que hacia él se alimentaba de la palabra que fluía de sí mismo, tal y como lo hace un pastor los domingos a la mañana hoy en día. Un ejemplo de lo que hizo Pablo es la vida obispo Macedo. Cuando el obispo dejó su antigua iglesia y se puso a evangelizar por su cuenta y para su propia iglesia, hizo lo mismo que este apóstol. No tenía autoridad superior a él materialmente hablando solo Dios quien lo guiaba. Y se alimentaba dela palabra que daba a los fieles los Días de iglesia ya que él era y es el máximo líder. ¿Se entiende? hasta el necesito de ir a la iglesia pero como la había creado él dependía de su iglesia y de sus reuniones y palabras. Hay que hacer notar también que Pablo no fue independiente de la iglesia que Jesús había creado con Pedro y otros apóstoles ya que con el pasar del tiempo fue orientado por Dios para reunirse con estos apóstoles. Además se incorporó a la iglesia que había creado Pedro aunque con la función que hoy se asemeja a la de un pastor. De manera tal de que es necesario la iglesia, los pastores y el Espíritu Santo. Todo esto en necesario, ninguno excluye al otro.

domingo, 17 de octubre de 2010

Obrero engañado




Si yo -cuando me levanto a la mañana- hago la siguiente oración "Dios hacé tu voluntad en mi vida, que yo sea lo que vos que querés que sea, que ofrende por lo que vos querés que ofrende y que me comporte como vos querés que me comporte", ¿qué creen que pasaría?. ¿Y si esa oración la hago todos los días, una vez a la mañana, otra al medio día y una última a la noche?. ¿Y si además persevero en esa oración haciéndola mi oración principal, además de ir a la iglesia en los días que me corresponde?, ¿qué creen que pasaría?...

Mucha gente se confunde y cree que porque Dios la acompaña en una que otra cosa, ya alcanzó agrandarlo. Y eso no es verdad. ¿Vieron los obreros que salen de la obra(por pecado claro)?. Bueno, ellos no salen porque pecaron de un día para otro, porque desobedecer a Dios cuando se aprendió a obedecerlo es muy difícil. Es decir, cuando se deja de pecar es muy difícil volver a caer otra vez. Porque hay un Espíritu que cuida que no se haga la voluntad del diablo en la vida del fiel. Y ese Espíritu es muy fuerte, estoy hablando del Espíritu Santo. Los obreros y pastores que caen lo hacen porque desde hace tiempo el mal ha estado actuando en sus vidas. Eso quiere decir que pasaron un largo periodo endemoniados haciendo el trabajo de la obra. ¿Se entiende?. Hubo un tiempo en el cual ellos -con o sin darse cuenta- estuvieron sacando demonios estando endemoniados también, sanando a las personas, estado endemoniados, atendiendo a la gente, estando endemoniados, hasta que un buen día no aguantaron más, pecaron y salieron de la obra. ¿Se entiende?. En ese lapso de tiempo en el cual ellos estaban endemoniados trabajando como si estuviesen liberados, estas personas tenían el poder de Dios de su lado. Por qué usaban la fe. Y Dios les respondía. Ellos les ordenaban a los demonios y estos obedecían, ellos quemaban espíritus y estos gritaban de dolor, en fin tenían el acompañamiento de Dios en lo que hacían, PERO lo que no tenían en su voluntad. Es decir Dios los ayudaba porque estos le pedían pero él no quería hacerlo, lo hacía en contra de su voluntad (¿Dios va a querer que un endemoniado sea obrero?), porque le pedían y el que pide recibe. Y estos no se daban cuenta de que estaban mal espiritualmente ya que veían que Dios les respondía sus oraciones y los demonios se sometían a su voluntad. Cuando ellos decían “demonios salí de ahí" el espíritu hacia caso a esa orden entonces los obreros o pastores endemoniados, se ponían contentos y pensaban que Dios estaba con los y que les agradaba su trabajo en la obra. Pero con el tiempo quedó demostrado que no era así porque salieron. Y ¿por qué salieron si realmente agarbaban a Dios?...

Me acuerdo un día que un pastor de la iglesia quería mucho salvar almas tanto que se olvidaba de hacer la voluntad del creador primero. Él, en una de sus reuniones, dió para mí un diario con el fin de salvar un alma e hizo la siguiente oración, "que Dios te acompañe y que te prospere en esta evangelización". Yo no quería evangelizar pero el pastor -como muchos lo hacen- me dio igual el diario para que lo llevase, es decir, no le importó si yo estaba de acuerdo o no, solo me dio el diario porque el sentía que tenía (él, no yo) salvar almas para la iglesia. Entonces fui con el diario para una plaza de mi ciudad y encontré a una mujer. Cuando quise hablarle de Dios ella comenzó a contraer sus músculos y a ponerse nerviosa, es decir comenzó a manifestarse el mal en ella. Y el mal tenía miedo, no de mí, sino del que estaba conmigo en esa evangelización, es decir Dios. Entonces ahí me di cuenta de que había poder en esa oración. Y que Dios me estaba acompañando, PERO también me di cuenta de que Él NO QUIERA QUE HAGA ESO pero tuvo que hacerlo, es decir, acompañarme porque el pastor quiera salvar almas. ¿Alcanzan a entender la diferencia entre salvar almas y hacer la voluntad de Dios?. Dios no quiera que yo fuera a evangelizar porque él sabía que yo no estaba preparado para eso, pero igual me acompañó por pedido del pastor, pero repito NO QUERIA. Si yo hubiese puesto el corazón en esa experiencia que tuve, es decir si hubiese dicho algo como "el demonio se manifestó en la señora porque Dios estaba conmigo, eso quiere decir que soy de Dios", hoy estaría totalmente con la vida destruida. Hubiese entrado la obra sin ser llamado por Dios. Sólo por hacer caso a señales erróneas y no a la voluntad divina. En el caso de los obreros y pastores que salen de la iglesia por estar endemoniados, pasa algo similar a esto que me ocurrió a mí. Ellos ven que sanan y que curan porque le piden a Dios que los use para eso y como Dios responde su pedido creen que son de Dios verdaderamente. Y no es así. Ellos están endemoniados y fuerzan la fe, porque obligan a Dios a actuar cuando no quiere. Y creen que por ese acto son de Dios. Es decir, toman a Dios como su siervo y no su señor, le piden pero no le consultan si está o no de acuerdo con lo que hacen. Una cosa es decir "dame autoridad para sanar curar y liberar a las personas" sin importarme la voluntad de Dios más que sólo el hecho de que en la iglesia hay pocos obreros y hace falta gente para salvar almas y otra cosa muy distinta es decir Dios "hacé tu voluntad en mi vida que yo sea lo que vos querés en la tierra" y como resultado de esa oración Dios me muestre que tengo que ser obrero y ahí recién le pido "Dios dame autoridad para sanar, curar y liberar". Fíjense que en el primer caso yo pedí a Dios lo que yo creí que era bueno pero sin consultarlo primero, porque pensé que como había necesidad de obreros Dios no me iba a rechazar, y en el segundo traté de hacer su voluntad y dejé que el decidiera que hacer y que no, no le hice caso a la falta de obreros sino a lo que Dios tenía planeado para mí. ¿En cuál de los dos casos creen que hice la voluntad de Dios?.....

Si el pastor -que me mandó a evangelizar- hubiese dicho antes de comenzar la reunión, "Dios que yo haga tu voluntad en este día", de seguro que nunca me hubiese mandado a evangelizar, ya que Dios sabía que no era tiempo para que yo hiciera eso, pero el pastor no lo sabía. De seguro si esos obreros y pastores que pecan y salen de la obran piden al creador como oración principal "hace tú voluntad en mi vida" estoy seguro de que ni siquiera serian obreros ni pastores porque Dios les mostraría que por más que tengan buenas intenciones y haya necesidad de hombres de Dios en el altar, no es momento de entrar a la obra, ¿Se entiende?.

Si yo le pido a Dios, "Dios hacé tu voluntad en mi vida" es eso lo que voy a conquistar, pero si le pido "Dame autoridad para sanar, curar y liberar a las personas", aunque tenga buenas intenciones si no lo consulté antes, si no puse mi corazón en hacer su voluntad primero que ese pedido, de seguro entraré a la obra, pero con demonios dentro. Después las consecuencias de ese acto lo voy a pagar en mi propia vida. Y por más que Dios me use mucho y hable a través de mi en el altar y haga muchos milagros mi vida será un desastre, Dios bendecirá a las personas a través de mi pero a mí no me bendecirá, porque nunca me interesó saber si realmente él estaba o no de acuerdo...

No es la necesidad de obreros lo que se debe ver para entrar a la obra sino el llamado de Dios. Si no hay llamado, ¿para qué voy a entrar a la obra?...

Algo más sobre obediencia...objetivo principal




En la Iglesia Universal siempre enseñan que para conquistar primero hay que tener en claro que es lo que se quiere, una vez determinado eso, se tiene que poner toda la garra y fuerza para que ese sueño personal se concretice. Con el sueño de Dios no es diferente la cuestión. Si mi sueño es tener una casa y no tengo condiciones para lograrlo y me voy a la iglesia de seguro me van a decir que debo hacer cadenas de oración, más ofrendar, ayunar y perseverar hasta que Dios me dé lo que quiero. Entonces si ese es mi deseo y decido luchar por él, comienzo a venir todos los lunes a las reuniones de prosperidad y en ellas oro con todas mis fuerzas pidiendo a Dios que me dé una casa. Así perseverando en la fe es decir, luchando muchos lunes, más una que otra ofrenda, es que conquisto mi casa. Así también se debe hacer para conseguir que la voluntad del creador se haga realidad. Si mi objetivo es que se haga realidad la voluntad de Dios en mi vida voy a tener que hacer una cadena por ejemplo de los sábados, además perseverar en la fe hasta que Dios responda del todo como yo quiero y entregando una que otra ofrenda económica. ¿Ven que es la misma fuerza que debe emplearse?. Pero nadie hace esto. Nadie cuando le dan un papalito para poner algún pedido para Dios pone "que se haga la voluntad de Dios en mi vida", todo el mundo pide liberación, casa, prosperidad, entrar a la obra, salvar almas, es decir beneficios de la obediencia etc.. Por eso es que no conquistan y si lo hacen no son felices además de perder al poco tiempo lo que consiguieron. Es que no pusieron a Dios en primer lugar. En primer lugar estaba el hijo enfermo que la madre quería que se sane, porque ese era su objetivo principal. En primer lugar estaba conseguir un trabajo bueno, porque ese era el objetivo principal. En primer lugar estaba entrar a la obra para salvar almas, porque ese era el objetivo principal. Pero ninguno se dio cuenta de que si pedía en primer lugar como objetivo principal "Dios lo que yo quiero es que se haga tu voluntad en mi vida" se conquistarían todas las demás cosas, es decir, la casa, el auto, la prosperidad, la sanidad del familiar, entrar a la obra, etc. ¿Por qué? por qué la liberación, el auto importado, la casa bonita, la sanidad, etc, son consecuencia de haber alcanzado algo, "LA OBEDIENCIA A DIOS".

Porque Dios dice, donde esté puesta toda tu atención y fuerza ahí es que está tu corazón. Y él quiere que su corazón lo pongamos en hacer su voluntad, en lograr que sus sueños se hagan realidad en nosotros. ¿Se entiende?. Y si yo, aunque venga a la iglesia y ofrende de seguido- tengo como objetivo principal conseguir un trabajo, salvar almas, recibirme de algo, sanar a un familiar, no lo estoy poniendo en primer lugar. En cambio si mi objetivo principal es que lo que él quiera para mi vida se haga realidad y busco la casa (porque no dejo de luchar por las otras cosas), el auto, la novia, el recibirme, la sanidad, pero en SEGUNDO lugar, como un pedido anexo al primero, Dios considerará que YO SI SOY SU HIJO y que por eso tengo derecho a todo lo que pido. ¿Se entiende?. Por eso es que nadie conquista, basta solo prestar atención a lo que uno le pide a Dios. En primer lugar, el primer pedido tiene que ser ese, "Dios que se haga tu voluntad en mi vida, que tus sueños en mí se realicen" y después debo pedir todo lo demás, la casa, el hijo sano, prosperidad, las almas, mi salvación, etc.. Ya que para tener todo de Dios yo tengo primero que llegar a obedecerlo, pero ¿cómo voy a poder llegar a obedecerlo si nunca busco eso?... El que busca encuentra, dice el dicho, pero si no busco, ¿hallare igual?...

El obispo Macedo -en una grabación subida a Internet- dijo algo así "para salvar almas usted obrera chilla, ora, ayuna, patalea, gime, grita, pide, hace cadenas, pero para hacer la voluntad de Dios, usted no hace eso, por eso es que no se libera, no salva ni su alma ni la de los demás que están a su cargo". Hay que prestar atención a donde está nuestro corazón, si lo que yo más pido es salvación mi corazón está ahí. Pero aunque parezca contradictorio ni eso conquisto, porque la salvación es una consecuencia de la obediencia. Por eso lo que más tengo que buscar es llegar a obedecer a Dios, ya que si lo logró tendré todas las cosas, salvación, liberación, pareja, casa, tec.. La salvación es lo más importante a conquistar, todo el mundo cristiano la quiere, pero para poder llegar a ella tengo que centrarme en obedecer a Dios no en buscar la salvación directamente. Es decir, si yo quiero ser salvo primero tengo que llegar a obedecer a Dios y para obedecer a Dios tengo que poner ese objetivo en primer lugar en mi vida, tiene que ser más que la salvación, ya que si conquisto la obediencia a Dios tendré la salvación y todas las demás promesas bíblicas cumplidas en mi vida. ¿Se entiende?. La salvación es el motor que me tiene que motivar a mí a buscar obedecer a Dios ya que si logró obedecer seré salvo. Si yo quiero un diez en una materia de la escuela ¿qué tengo que hacer?, tengo que estudiar, si quiero comer un caramelo ¿qué tengo que hacer?, tengo que ir al kiosco a comprarlo, si quiero plata ¿qué tengo que hacer?, tengo que trabajar, y si quiero salvación más otras bendiciones bíblicas (familia restaurada, prosperidad económica, sanidad, etc..,) ¿qué tengo que hacer?, tengo que buscar obedecer a Dios...

Algo más sobre los sueños de Dios

Si es verdad el dicho cristiano que dice "el que pide recibe" y le pido a Dios que "haga su voluntad en mi vida y cumpla su sueño en mi" ¿qué creen que pasaría?. ¿Qué creen que ocurriría?. Si es verdad el dicho de "el que pide recibe" y yo pido la anterior con insistencia de seguro terminaría haciendo la voluntad del creador. Y si eso ocurre ¿qué pasaría en mi vida?. Como Dios dice "cumpliré los deseos de tu corazón si me obedecés" de seguro que conquistaría todo lo que quiero. Esa es la clave para lograr obediencia, "PEDIRLA". La biblia dice que nada podemos hacer sin la ayuda de Dios. Y si Dios se maneja con pedidos, entonces para poder obedecerlo tengo que pedir y pedir que él haga su voluntad en mi, es decir, que haga realidad los sueños que tiene para mi vida. Si hago así toda mi vida cambiará. Pero este pedido tiene que ser el objetivo principal en mi vida, no puede haber otro que tenga la misma importancia ni la salvación misma ni la obra ni nada. Sólo este. Este debe ser el principal y debo mantenerlo hasta el ultimo día de mi vida, porque siempre que esté vivo voy a tener que obedecer.
Si vos que estás leyendo estas lineas tenés una vida más o menos bien, no del toda completa, ya que no conquistaste todo lo que querías, presta atención a esto que voy a decirte. Si no lograste que Dios te bendiga como quisieras es porque no lograste obedecerlo como él quería. Y eso se debió a que nunca luchaste por obedecerle. A lo mejor en la iglesia te enseñaron que logrando conquistar tus objetivos agradas a Dios y no es así. Tus objetivos son algo secundario para Dios. Lo que a él le interesa es que luches con todas tus fuerzas para obedecerle. Este debe ser tu principal objetivo en la vida. Si lo hacés así y te dedicas a luchar por que el sueño de él se haga realidad en tu vida dejando de lado tus deseos personales él hará realidad tus sueños. Parece contradictorio pero es así. Es como una ofrenda. Lucho por lo que Dios quiere para que él me de lo que yo quiero, es como un intercambio como un pacto. Así trabaja Dios. Si lucho con todo lo que tengo para que sus sueños se hagan realidad de seguro conquistaré todo lo que busco. Y sus sueños no son iguales que los míos, esto ya lo expliqué en artículos anteriores. El obispo Macedo por ejemplo cuando se convirtió al cristianismo no soñaba con ser pastor pero Dios si quería eso para él. Cuando el obispo se dió cuenta de que sus sueños estaban en contra de los del creador paró de luchar por ellos y comenzó a luchar por los de Dios. Y hoy no se arrepiente de haber renunciado a lo que en un principio quería, ya que se dió cuenta de que lo que el quería cuando comenzó a ser cristiano no era realmente lo que necesitaba. Lo que el necesitaba no era plata, fama o gloria sino obedecer a Dios y luchar con todas sus fuerzas por mantener esa obediencia.

Mucho más sobre obediencia...




La única forma de obedecer a Dios es que emplee toda mi fuerza en ello. Es decir que lo ponga en mi corazón como un objetivo. Todo el mundo tiene objetivos, la búsqueda de concertarlos es lo que guía sus vidas, algunos por ejemplo quieren ser millonarios, otros recibirse, otros casarse, etc.. Está bien tener objetivos así como también luchar por ellos. Pero el cristiano verdadero tiene una tarea que hacer, que es la de obedecer a Dios, entonces y desde que conoce a Dios ese pasa a ser el objetivo principal de su vida.. Ya que en la medida que ese objetivo se logre las bendiciones vendrán hacia el fiel. Ahora dentro de los objetivos hay una jerarquía, es decir un orden de importancia. Por ejemplo, ser salvo es más importante que ser rico. Por eso es primordial buscar y conquistar la salvación primero para después ir tras las riquezas. ¿Se entiende?. Pero el cristiano verdadero -que también tiene objetivos más importantes que otros- tiene un objetivo principal que es el más importante de todos que no es la salvación eterna ni la riqueza, ni salvar otras almas aparte de la suya, no es hacer crecer la obra, ni ser millonaria, sino es "hacer la voluntad de Dios hasta el último día de su vida".


Ese es su objetivo principal porque sabe que si logra conquistarlo todas las demás cosas que también desea es decir los otros objetivos serán conquistados. Por eso es que pone toda su fuerza en tratar de hacer lo que Dios le pide, por eso es que ofrenda cuando Dios se lo pide, y por el pedido que este quiere, por eso es que es obrero, por eso salva almas, por eso hace todo lo demás porque sabe que se lo pidió Dios.

Pero hay personas que tienen por principal objetivo salvar almas, y por eso entran a la obra sin ser liberadas. Y al final terminan desviando la fe de muchos por los demonios que las dominan. Si en cambio su principall objetivo fuese obedecer a Dios necesariamente salvarían almas y no estarían endemoniados. ¿Puede una persona que obedece a Dios EN TODO estar endemoniado?. NO!!!!! Es imposible.

Más sobre obediencia...




El secreto para la vida bendecida es saber que Dios tiene un plan para cada persona que se acerca a él y que ese plan sólo puede ejecutarse cuando el siervo tome conciencia de su existencia y además de eso se disponga a luchar con toda su fuerza por hacerlo realidad. Cuando el siervo lucha por hacer realidad el sueño que Dios tiene para él, pasa automáticamente a ser parte del reino de Dios aunque todavía no este del todo liberado del poder del diablo. Porque ya encontró el camino de la verdad. Con el tiempo y la perseverancia en ejecutar el plan de Dios, los demonios que todavía dominan en el fiel, serán expulsados por el Espíritu Santo, ya que el que obedece a Dios tarde o temprano será libre de toda opresión maligna. En ese sentido el fiel no debe de preocuparse por que tiene demonio dentro suyo, sino que su mayor preocupación debe ser que el plan de Dios pueda ejecutarse en su vida. Porque si el plan de Dios se ejecuta los demonios van a salir. Cuando una persona todavía está endemoniada es debido a que el plan de Dios no se cumple en ella. Y eso a su vez se debe a que la persona nunca luchó por eso (aunque también puede ocurrir que esté luchando y que deba tener paciencia hasta que el plan se cumpla), es decir, por hacer realidad el plan de Dios. Quizá puso toda su fuerza en la obra de Dios trabajando como obrero, o como pastor, o como evangelista, o quizá colocó todo su amor en alcanzar la felicidad, la liberación, la salvación, el Espíritu Santo, etc. Y como está endemoniado nunca será merecedor de la paz, la prosperidad, la felicidad, la liberación, la salvación, es decir no tendrá nada de lo que busca, por más que luche, no lo tendrá y si por esas casualidades de la vida logra algún objetivo fácilmente lo perderá. Esta es una maldición que se cumple en la vida de muchos que están en la iglesia. Pero lo peor de todo es que no hay nadie que les enseñe a estas personas que el problema está en la falta de entrega a Dios. Y en los pocos casos en que se les avisa de esto "no se les dice" como terminar con esa situación de falta de entrega. El truco está -como siempre digo- en la oración. En lo que uno pide. Para entregarse a Dios hay que hacer lo que Dios quiere, ¿Si?. Y para saber lo que Dios quiere primero tengo que preguntarle, después este me responde dando una dirección y cuando cumplo con esa orden es que logro obedecerle. ¿Se entiende?, ¿es complicado?. El truco está en esa oración "Dios decime que tengo que hacer para cumplir tu plan en mi".

Cuando se habla de entrega, lo que se está queriendo decir es que el fiel pasa a dejar guiarse por otro en su vida. Si yo estoy entregado a mi jefe del trabajo que realizo es porque en esas 8 horas laborales que paso hago lo que él me pide sin cuestionar. Si él quiere que atienda a la gente, atiendo, si él quiere que salga del local a comprar algo lo hago, en fin, lo obedezco en todo. Así también pasa con Dios, si yo digo que estoy entregado a él es porque lo que él me pide que haga lo hago, si él quiere que deje la facultad para ser pastor lo hago, si quiere que entre a la obra, lo hago, si quiere que ofrende lo hago también, es decir dejo que él diga lo que tengo que hacer o no. Eso se llama entrega. Es decir, hacer lo que otro quiere que haga y cuando ese otro es Dios, se llama entrega espiritual. ¿Se entiende?. Dios quiere que nos entreguemos a él, es decir, que dejemos que él decida nuestra vida y nuestro futuro, que él decida que vamos a ser que vamos a tener etc.. Eso desea Dios, si lo hacemos él a cambio nos dará las bendiciones que dice la biblia.

Pero para poder obedecer primero hay que saber qué hacer y cómo hacerlo. Si yo quiero obedecer a mi jefe del trabajo primero tengo que saber que quiere que haga en esas 8 horas laborales que tengo. Y para saber que quiere tengo que preguntarle. Por eso cuando voy al trabajo y lo veo y le pregunto "¿qué quiere que haga señor este día?". Y él me responde y eso hago. Así al final del mes recibo mi justo salario por obedecerle. Así también pasa con Dios, yo para saber que quiere que haga tengo que tratarlo como si fuera un jefe, es decir, preguntarle qué debo hacer, entonces el responde y hago lo que me pide y listo, al final del mes seguro que voy a tener muchas bendiciones divinas por obedecerle. Ese es el truco de la obediencia. Obedecer a Dios no es agarrar la biblia y leer que hay que evangelizar y por eso tomar unos diarios y salir a repartirlos por ahí. Obedecer es hacer esto "señor, tengo ganas de evangelizar, pero tú eres el que domina mi vida, que te parece si voy, haceme saber tu voluntad, sino decime que hago”.. Ahí Dios responde y si él deja uno va sino se queda en casa. ¿Cómo puedo decir que obedezco a Dios si es que nunca me mandó a evangelizar?. Primero tengo que saber qué opina mi señor antes de hacer, pero si el señor soy yo mismo, ¿preguntaré a Dios?, No, para qué si el que decide mi vida soy yo, eso se llama falta de entrega. Hay un montón de pastores y obreros que son así, deciden ellos mismos sus vidas. Nunca se interesan por saber si Dios está de acuerdo o no con lo que hacen porque creen que agradan a Dios por dedicarse a salvar almas. Y eso no es así. A Dios le agrada la obediencia. Si Dios quería que el fiel salve almas, se lo iba a decir. Si no se lo dijo es porque todavía no es tiempo, por más que el fiel quiera hacerlo no debe, por más que haga falta en la obra gente no debe, porque no es señor de sí mismo, sino que Dios es su señor y si Dios no quiere no hay que hacer y no siempre quiere.

Entonces para alcanzar realizar el sueño de Dios tengo que obedecerle y para esto último tengo que saber que quiere y a su vez para saber que quiere que haga tengo que preguntarle. Cuando responda ahí tengo que actuar y listo. Alcancé mi objetivo, la obediencia a Dios. Después con el tiempo voy a tener las bendiciones bíblicas prometidas cumplidas si es que sigo esos pasos. Ese es el camino para la entrega.

¿Por qué preguntar a Dios?, ¿no alcanza con leer la biblia?

No, porque la voluntad de Dios para cada fiel es diferente y además en la biblia no se precisa que debe hacer cada persona en particular. Por ejemplo en la biblia no se menciona que iba a existir dos mil años después de cristo una iglesia llamada Universal, o ¿si dice?. Sin embargo es voluntad de Dios que esa institución este en pie. El obispo Macedo la creo por que Dios le pidió que lo hiciera, no fue su voluntad sino la de su señor. En la biblia se mencionan reglas de Dios pero de manera muy general no particularmente. Dice por ejemplo que pecar es robar y mentir, pero no dice que tengo que ir el viernes a la iglesia universal a participar de la reunión de liberación o que tengo que ofrendar todo mi salario para conseguir que Dios me dé una bendición determinada, no lo dice, pero Dios si lo quiere. Hay cosas que están en la biblia que ayudan a la obediencia pero hay otras que sólo se descubren cuando Dios habla para cada uno. Pero para que hable hay que pedirle que lo haga si no, no lo va a hacer. Por eso es necesario siempre consultar cando se tiene duda sobre un camino a seguir. Así Dios responde y se mantiene la obediencia en pie.

Las personas entregadas a Dios son aquellas que aprendieron a obedecer a Dios de todo corazón y en todas las areas de su vida y mantienen ese estado de sumisión durante el paso del tiempo hasta la muerte. Y por eso es que son muy bendecidos, tienen una vida transformada, felicidad, salvación, algunos son pastores, otros obreros, otros grandes comerciantes etc.. Esas bendiciones son la consecuencia de haber logrado la obediencia a Dios, es decir, la entrega.

Algo más sobre obediencia: Pastores malos!



Dios vive en el cielo. En algún lugar de él hay un templo en el cual Dios habita, pero no lo hace sólo, sino que lo acompañan miles de millones de ángeles. Cada ángel tiene una función asignada, por lo tanto están siempre ocupados y no todos hacen lo mismo. Como cada uno de ellos cumple con su tarea es que el cielo se mantiene en orden y en paz. Pero el truco de este orden y paz no está sólo en cada cumpla su función, sino que hay algo más importante a tener en cuenta, "los ángeles no viven para sí mismos" sino para quien los creo, osea Dios. Esto significa que sus voluntades no les pertenecen. Si bien ellos tienen la posibilidad de hacer lo que quieren no desean eso. Todo lo contrario, y aunque muchas veces puedan sentirse tentados de hacer lo que quieren, siempre en lo más profundo de su corazón desean hacer la voluntad de quien los creo y los llamo al servicio. Los ángeles no sirven a Dios por que quieren aunque lo deseen sino que sirven porque Dios los llamo al servicio. Y no sirven en cualquier lugar sino en el lugar que Dios escogió para ellos. Ese es el esquema en el que vive Dios en su reino celestial y como se mantiene en orden. Si los ángeles quisieran algo para ellos que Dios no quiere dejarían de ser tales para convertirse en demonios. Satanás era un ángel de Dios, hasta que un día quiso hacer su voluntad, quiso transformarse en Dios y usurpar el lugar del creador, por eso fue expulsado del cielo. Lo que más le molesto a Dios no fue el hecho de que lucifer haya querido usurpar su lugar sino el hecho de que se haya revelado a su orden. Dios lo había puesto en un lugar muy alto a lo que hoy conocemos con el nombre de Diablo, un puesto muy importante en el cielo, era jefe de un grupo importante de ángeles, pero el no quiso quedarse en ese lugar sino que quiso algo más, el puesto de Dios. Y como el puesto de Dios sólo Dios lo ocupa, pecó. Deseo algo que no le correspondía. Por eso fue expulsado del reino, ya que solo habitan con Dios lo que le obedecen.

Así como ocurre en el cielo, Dios quiere pase en la tierra. Es decir, él desea crear un reino en la tierra similar al que hay en los cielos con la diferencia de que en vez de ser ángeles los miembros sean seres humanos. El esquema de orden en más o menos el mismo. Dios está al centro y tiene la función de designar a cada uno una que otra tarea. Por su parte el ser humano tiene el deber de obedecer esa orden y mantenerse en obediencia. Y así se logra la paz y orden que hay en el cielo pero en la tierra.
En ese sentido, cada ser humano que desee ser de Dios tendrá que conocer este esquema, tendrá que saber que Dios es el que manda, es el que encoje que tiene que hacer cada uno cómo, dónde y para qué. El hombre que desee servir a Dios tiene que ser consciente de que nunca debe hacer su propia voluntad sino la del que lo llamó al servicio. Si Dios quiere que tal persona sea obrera, tiene que ser así. Si Dios desea lo contrario, tiene que ser así. Si Dios desea que una persona deje su vida para ser pastor, tiene que ser así. Si desea lo contrario tiene que ser así. Si Dios desea que se ofrende tal o cual cosa por tal y cual pedido, tiene que ser así. Si desea lo contrario tiene que ser así. En fin, en el reino de Dios se hace lo que él desea. Si no, no se forma parte de él.
El error de muchas personas es no saber esto, de que "Dios es el que debe guiar la vida del fiel". Por eso lo utilizan como si fuera una persona que da regalos si es que se lo pide. Sólo lo invocan para que les de trabajo, alimento, sabiduría, dinero, hasta su propio espíritu sin un fin determinado, y lo peor de todo es que creen que así obedecen a Dios. NO mil veces No. El que quiera ser de Dios tiene que saber que él ya planeo un futuro para cada siervo, y que sólo espera que este se dé cuenta de ello y acepte hacer su voluntad de todo corazón para que ese plan (que es de Dios) se cumpla. Por ejemplo cuando Jesús fue enviado a la tierra, vino para cumplir un propósito del padre, que era principalmente morir en la cruz de manos de sus enemigos. Él no podía decidir qué hacer, porque su futuro ya estaba planeado, Dios ya sabía lo que Jesús tenía que hacer. Otro ejemplo, el apóstol Pablo cuando fue llamado por Dios para el servicio no puso condiciones a Dios sólo se sometido a un plan que "este tenía preparado para él". Noten que Dios cuando llama a alguien al servicio ya tiene preparado el futuro de esa persona. No lo sirve- a esta- pensar que va a hacer de su vida desde que conoce a Dios en adelante, lo que tiene que hacer es decir "Dios que querés que haga, para donde voy". El plan ya está marcado. Otro ejemplo más actual, el obispo Macedo que cuando inició su vida cristiana, es decir, se convirtió, tenía muchos sueños es decir planes propios, él quería ser famoso, conocido, millonario, etc, fines que son lícitos y no constituyen pecados, PERO, Dios también tenía un plan él, que era que este señor levante una iglesia y la expanda por todo el mundo y que además sea líder de la misma. ¿Ven?...El obispo tenía un sueño, un plan, pero Dios también tenía un plan que para colmo era distinto al que el obispo tenia para sí mismo. Cuando el obispo se DIO CUENTA de esa realidad, abandonó sus sueños y empezó a luchar por los de Dios en él. Por eso es que hoy es lo que es, un ángel de Dios en la tierra.

Todas las personas que cuentan testimonios grandes en le iglesia son personas que abandonaron sus sueños y comenzaron a vivir los que Dios tenia para ellos. Es decir, renunciaron a sus vidas y pensamientos propios. Muchos dejaron parejas para luego conseguir una esposa o esposo ideal. Muchos abandonaron profesiones para dedicarse a la obra de Dios. Muchos abandonaron negocios pequeños para conseguir otros más grandes y prósperos. Muchos perdonaron a los que les hicieron daño. Muchos subieron a la obra. Etc, hay muchos casos.

También hay casos en los cuales el fiel tomó conocimiento de esto que vengo diciendo cuando estaba ejerciendo un cargo en la iglesia por eso muchos pastores dejaron de ejercer tal función, no porque no aguantaban ese trabajo ni por qué pecaron, sino porque se dieron cuenta de que esa función que ejercían no formaba parte del plan que Dios tiene para sus vidas. Así paso también con muchos obreros que se levantaron como tales sin buscar la opinión de Dios y después salieron pero no por pecado sino porque se dieron cuenta de que ese lugar no les pertenecía y abandonaron esa condición. Algunos dentro de estos últimos más tarde volvieron a subir pero ya limpios de toda maldad, porque ser pastor u obrero sin ser llamado por Dios es un pecado y por tanto hay maldad oculta dentro del que ejecuta ese acto.

También hay otros que nunca llegaron a descubrir esta realidad -de que Dios ya tenía un plan para sus vidas y que solo tenían que luchar por conseguir que ese sueño de Dios se realice- y por eso se desanimaron a ver que su vida nunca cambiaba a pesar de tener años en el iglesia, incluso con intención de obedecer a Dios de todo corazón-. Al final terminaron abandonando la fe y hoy están perdidos por el mundo. Otros siguen hasta hoy en las iglesias tratando de conseguir que Dios los bendiga, pero sin tener idea de que el problema está en ellos ya que nunca se colocaron a disposición de hacer realidad el plan de Dios.

Muchos que se decían “cristianos” también murieron sin conocer esta verdad y hoy están en el infierno.

Muchas veces el problema de los hijos de Dios es la falta de conocimiento, pero no del fiel solamente sino del líder. El líder muchas veces es el que primero desobedece a Dios y por eso es que hace que los demás hagan lo mismo. Que se puede esperar de un fruto podrido...

¿Cómo detectar una autoridad espiritual podrida?

Por sus actos. En el altar todos son santos, pero debajo de él es que se manifiesta el mal. La mejor forma de saber si alguien es o no de Dios es conviviendo con esa persona. El mal no puede esconderse, si o si se manifiesta en el carácter del fiel, si es que lo tiene. Como las autoridades de la iglesia no viven con nosotros y muchas veces ni contacto podemos tener con ellos se hace difícil poder detectar el mal que habita en ellos, si es que habita alguno. Pero hay una forma muy sencilla para saber quién es de Dios y quién no. El truco esta en prestar atención a la oración de esa autoridad en los días de reunión. Si es un pastor por ejemplo y ora así "Dios yo quiero que tu pueblo este bien, dales sabiduría e inteligencia para prosperar, para conseguir lo que quieren, para que ese juicio que tienen se destrabe, para que sean obreros, para que sean pastores, para que en todo les vaya bien, bendecílos, que nada les falte, etc" es un pastor endemoniado. ¿Por qué? por qué está luchando para beneficiar al pueblo con el poder de Dios. Se está comportando como siervo del pueblo de Dios y no de Dios. Una cosa es servir a las personas y otra es servir a Dios. Cuando el pastor sirve a Dios siempre busca hacer lo que este quiere para su pueblo. Y lo que Dios quiere para su pueblo es que le obedezcan ya que si hay obediencia hay también bendición. No sirve de nada pedir que Dios bendiga a tal persona si es que esta no obedece antes. Y como la obedecen es la clave de todo el pastor tiene que luchar para hacer que el pueblo obedezca a Dios, y para eso tiene que usar su fe en ese sentido y por eso no sirve pedir que Dios bendiga, porque eso sería lo mismo que decir "Dios dale lo que ellos quieren pero sin que te obedezcan", en cambio es útil usar la fe de este modo "Dios hace que te obedezcan para que tengan lo que quieren". La segunda oración la hace un hombre de Dios enserio.
Supongamos que Dios es dueño de un negocio que vende gaseosas y cada una de ellas tiene un precio que es de 5 pesos. Dios no va a dar -por más que sea el dueño- una gaseosa a cualquiera, porque él es justo, la va a dar a todo aquel que tiene para pagar el precio que son los 5 pesos. Y si viene un pastor y habla con Dios y le dice "Dios por favor te ruego que le des a esta señora una gaseosa porque tiene sed" ¿qué piensan que hará Dios?, ¿responderá?....No, hasta que no le paguen no da nada. Así es Dios. Y si este pastor continuo perseverando con esa oración ¿"logrará algo de Dios"?. No!, porque primero hay que pagar el precio. Si no hay entrega de los 5 pesos, no hay gaseosa y por más sed que se tenga Dios no va a dar. Así también ocurre con las bendiciones. Dios es dueño de las bendiciones, es decir, la paz, la prosperidad, el bautismo con Espíritu Santo, la liberación, la conversión del familiar, ect, en fin, de todo. Pero cada bendición tiene un precio a pagar, que es el de la obediencia. Dios no da al que necesita una bendición sino al que además de necesitar paga el pecio por ella es decir le obedece. Por más que el pastor interceda y diga algo como "bendecílos" Dios nunca ara eso, hasta que el fiel pague el precio. No sirve pedir, sirve obedecer y luchar por lograr la obediencia. El pastor que es un endemoniado sólo lucha por que la gente tenga cosas sin obedecer a Dios en cambio el que obedece a Dios lucha por que el pueblo de Dios alcance la obediencia es decir pague el precio porque sabe que obedeciendo es que se tiene la bendición. Entonces el pastor que verdaderamente es de Dios ora así "Dios yo te pido que quiebres la voluntad de tu pueblo, que tu poder haga que ellos te obedezcan en todo, que sólo hagan lo que tú quieres cuando tú lo quieres y como tú lo deseas señor que no hagan su voluntad sino la tuya". Este pastor que ora así es sabio por que lucha por Dios y no por el pueblo. Y así bendice al pueblo porque sabe que el problema de la falta de bendición es porque no hay obediencia entonces la misión del siervo pastor es hacer que por todos los medios posibles el pueblo obedezca a Dios. Así se tiene la bendición deseada.
Dios no es un “sádico” ni tampoco injusto, ya que el precio que se debe pagar por cada bendición es accesible a todos sus siervos. Todos los hijos de Dios pueden obedecer y por tanto pueden también alcanzar las promesas divinas. Pero todos tienen que obedecer primero para poder disfrutar después…

domingo, 10 de octubre de 2010

Reprender!

Suena el timbre de mi casa. Por eso me acerco a la puerta a ver quien llama, es un amigo. Lo invito a pasar. Luego me siento frente a mi pc para continuar leyendo unos artículos de diarios, él se sienta a mi lado y mientras leo me dice "habrí la página de personal". De seguro quiere mandar un mensaje me digo. Entonces la habro, ahí me dicta un numero, lo marco con el teclado de mi cumpu y me da un nombre de mujer para poner como destinatario. Y luego me dicta, "te extrañé ayer, ¿por qué no viniste?." Escribo ese mensaje y lo envió por personal.com. Al rato me pide que mande otro, pero esta vez, me dicta otro nombre de mujer y otro numero, y me dice que ponga "hola morocha hermosa, a las 5 en lo de fito para ir a la expo tuning, tengo ganas de comerte la voca". Cuando escucho eso, me paralizo, y digo en voz alta "estoy siguiendo ordenes de un demonio" él me mira y sonríe. Entonces pienso, ¿qué hago?. ¿Escribo o no?. Y al instante una voz suave me susurra algo, "haceló y no te preocupes que a satanás, esta, no le va a salir bien". Entonces escribo el mensaje y lo mando...
El obispo Macedo cuenta en su libro "la familia de Dios" que al inicio de su conversión y posterior casamiento era muy duro con su esposa. Se tomaba la autoridad espiritual como varón de Dios muy enserio. Pero con el tiempo -dice- fue cambiando hasta convertirse en un ser dócil y manso que tiene paciencia y no reacciona mal antes las circunstancias desfavorables en la vida aun cuando estas se den en el seno matrimonial.
En el cristianismo existe un proceso llamado "conversión". Es un proceso porque lleva un tiempo. Y la finalidad de él es hacer que una persona se transforme completamente por dentro hasta tener el carácter de Dios. Este proceso lo viven todos los cristianos. Al principio de conocer la palabra de Dios y darse cuenta de que Dios existe, de que es real, el cristiano es una persona muy rígida frente a los temas religiosos. Por eso cuando ocurre algún tipo de discucion a causa de la fe es el primero que se enoja, es el primero que causa peleas, discordias justificandose con ideas como "estoy defendiendo mi fe y por lo tanto a Dios", "el es un endemoniado por que dice que el diezmo no es de Dios", etc, etc, etc.. Es decir es un fanático por que recién acaba de comenzar su proceso de conversión. Al finalizar de él es que ya no hará mas estas cosas. Todos los cristianos pasan por este proceso, es inevitable, lo que se debe hacer en esos casos es ser paciente hasta que el Espíritu Santo haga su obra y lo transforme del todo por dentro.
No es malo pasar por el proceso de conversión, todo lo contrario, es necesario, aunque en el se peque, en necesario que así ocurra hasta que el Espíritu Santo logre hacer realidad su sueño que es convertir al fiel en un hombre o mujer de Dios de verdad. Dios no se enoja por el fiel que peca en este camino de la conversión, porque sabe que es necesario que así ocurra, porque el creador lo mira como un proceso y por lo tanto pasajero. Ahora si este proceso nunca acaba o se estanca, ahí si, Dios no estará del todo alegre porque no hay avance en su voluntad, es decir no se hace su voluntad. Pecar en el proceso de conversión no es justificado, solo es comprendido, por que todo pecado es malo, pero es necesario que eso ocurra por que la persona, por mas buena que desee ser, no podrá hacer lo contrario ya que todavía esta llena de males en su interior y hasta que estos salgan los frutos no serán bueno.
Con respecto al tema del inicio de esta nota, vean que no reaccione mal ante la propuesta de mi amigo. El tiene dos mujeres y hasta más sin embargo Dios no lo condena por eso, y me pide, en vez de que lo reprenda en nombre de Jesús o que no escriba, que le siga la corrientes, porque el sabe que yo no quiero hacer otra cosa que no sea su voluntad y por eso me da esa confianza.
Conozco un pastor llamado Carlos que me contó una vez que su vida antes de conocer a Jesús era un desastre. el venia del baila vomitando. Y siempre peleaba con sus padres por que estos ivan ala iglesia Universal. Dijo que al principio, sus padres peleaban con él por las cosas que hacia pero con el tiempo dejaron de hacerlo. Y eso le llamo la antencion. Tanto que un día acepto una invitación para ir a la iglesia. cuenta él que su madre, que antes se enojaba, lo atendía bien cuando venia a casa borracho y le ayudaba sacandole los pantalones para poder dormir limpiando sus vómitos. Este gesto de amor y respeto por parte de su madre, que antes acusaba cuando lo veía pecar, hizo que se abriera una puerta para que jesus pudiedra convertirlo. Al princpio la madre era rígida con los temas crisitanos por esa había pelas pero con el tiempo ella yo no discutió mas y dejo que dios actúe en la vida de su hijo que hoy -como dije antes- es pastor felizmente casado y con un hijo obrero.
No esta mal ser rígido en temas cristianos al comienzo del camino de la conversión pero si esto nunca cambia hay un l problema. Hay algo que paro el proceso de conversión. Es momento del fiel -si le sucede eso- de buscar saber cual es el problema que esta detrás de todo eso.
La rigidez cristiana no es buena medicina para la conversión de los que rodean a los cristianos por eso es que Dios cuando va amoldaron a las personas hace que estas sean mas dóciles y permisivas a los pecados de los demás. Los convierte en seres mas compasivos y compresibles dispuestos a perdonar todo. Así el puede vencer al mal.
En el caso del pastor Carlos, Dios sabia que satanás hacia que Carlos se comporte así para avergonzar a su madre y padre, pero Dios decidió perdonarlo haciendo que sus padres sean compasivos con el para demotrarle la bueno que es ser cristiano. Por supuesto que tenia aun plan para derrotar al demonio que estaba de detrás y para eso contaba con la fe de la madre y el padre de Carlos.
Así también esta haciendo con mi amigo, por eso es que me orienta a no decir nada y a tener paciencia con el. De seguro algo dios esta tramando algo para hacer que es joven también llegue a su presencia. A veces no sirve reprender. Solo se debe soportar o acompañar, aclarando que consentir es una cosa acompañar es otra. Yo no cociento lo que mi amigo hace, no me parece bien pero dejo que haga lo que quiere con la esperanza de que un día Dios actué sobre el y lo convierte en un verdadero hombre de Dios. Además de que serviría que lo reprendiera, si de Dios el -por lo menos hoy- no quiere saber nada...
Dios en su palabra dice "si reprendes al necio te aborrecerá mejor reprende al sabio y te amará"....

sábado, 9 de octubre de 2010

Algo más sobre el plan de Dios 2






Cuando el siervo de Dios renuncia a hacer su voluntad y a cumplir sus sueños disponiéndose a buscar hacer realidad los sueños del creador, automáticamente lo que se deseaba pasa a cumplirse. Parece una contradicción pero es cierto. Cuando el siervo de Dios lucha por algo que desea muchas veces no lo conquista, ello se debe a que el cumplimiento de ese deseo está condicionado a la entrega total a Dios. Y mientras no haga lo que Dios quiere nunca se logrará lo que se desea. En la liberación ocurre mucho esto, un fiel puede pasar años en la iglesia deseando ser libre de sus problemas espirituales como insomnio, pesadillas, dolores de cabeza, etc, pero sin lograr liberarse. Ese sueño o deseo no es un pecado pero aun así Dios y por más que el fiel ruegue no contesta. Esto se debe a que el fiel no ha renunciado a su vida, quiere algo de Dios pero no hace lo que Dios quiere de él. Y hasta que Dios no vea que lo que él desea del siervo se haga nunca hará lo que a su vez este quiere. Es decir nunca lo liberará. Abraham tenía un sueño, que era el de ser padre de un hijo propio. Pero Dios tenía otro, que era el que este sea padre de la fe es decir padre espiritual de muchos seres humanos, es decir ejemplo de fe. Dios sabía que Abraham quería por sobre todas las cosas tener un hijo y que esto era imposible de realizarse porque Sara, su esposa ya había pasado la edad para concebir y además era estéril.  Pero Dios también quería algo que era hacer de Abraham padre de la fe. Entonces le propuso a Abraham hacer un pacto, Dios le dijo que le obedeciera y que en el camino de esa obediencia absoluta él haría realidad el sueño de Abraham es decir le daría un hijo. Dios hizo un trato con Abraham le dijo en otras palabras, "dame tu voluntad y yo a cambio te voy a dar el hijo que tanto querés". Abrahán aceptó. Y por eso es que con el tiempo nació Isac y Abraham fue coronado como “padre de la fe”.

Lo mismo que Dios hizo con Abraham quiere hacerlo hoy con sus siervos, es decir un pacto un intercambio. Él quiere hacer realidad nuestros sueños pero a cambio pide obediencia para a su vez hacer realidad los suyos. Dentro del plan de él, tiene trazado él cumplimiento de los sueños de cada siervo. Eso quiere decir que mientras se lucha por hacer la voluntad de Dios el hará la voluntad de sus siervos cumpliendo sus sueños, como hizo con Abraham. Es un intercambio. Así funciona. Pero si no se tiene en cuenta esto nunca se podrá alcanzar los sueños que cada uno tiene. Pero claro que Dios solo hará realidad los sueños que tienen sus hijos cuando están de acuerdo con su plan. De manera que no hay que tomar estas ideas a la ligera pensando que cualquier sueño que uno tiene lo va a hacer realidad Dios, no es que Dios no pueda sino que muchas veces no quiere porque perjudica su plan.

¿Se entiende?.....

PARA ALCANZAR MIS SUEÑOS TENGO QUE RENUNCIAR A ELLOS TRATANDO DE HACER LOS SUEÑOS QUE DIOS TIENE PARA MI, Y EN EL CAMINO DE ESA BÚSQUEDA NECESARIAMENTE LO QUE DESEO(siempre y cuando esté de acuerdo con su plan) DIOS LO CUMPLIRÁ. EN CAMBIO, SI HAGO AL REVEZ, SI LUCHO SOLO POR LO QUE YO QUIERO PARA MI Y NO POR LO QUE DIOS QUIERE NO VOY A CONQUISTAR NADA NI SIQUIERA MIS PROPIOS SUEÑOS, MUCHO MENOS LOS DE DIOS, ES QUE DIOS TRABAJA A TRAVÉS DE PACTOS DE ENTREGA. YO ENTREGO MI VOLUNTAD Y EL A SU TIEMPO HACE REALIDAD LO QUE DESEO. ASI FUNCIONA. EN EL PEOR DE LOS CASOS SI ES QUE LLEGO A CONQUISTAR ALGO QUE QUIERO HACIENDO MI VOLUNTAD SOLAMENTE SIN IMPORTARME LO QUE DIOS QUIERE PARA MI, NO SERÉ FELIZ. Y ESTARÉ ACTUANDO EN CONTRA DEL CREADOR. Y LAS CONSECUENCIAS A ESTE ACTO (ACTUAR A ESPALDAS DE DIOS) NO SON BUENAS.

SER “HIJO DE DIOS” IMPLICA RENUNCA POR ESO NO EL BALDE ESTA ESCRITA LA CANCIÓN QUE DICE "YO RENUNCIO A MIS SUEÑOS QUE LA VIDA ME DIÓ"... Y POR ULTIMO AQUELLA QUE ENUNCIA "SOBRE TIERRA O MAR, DONDE DIOS ME MANDE, IRÉ"...