jueves, 9 de septiembre de 2010

73 - Revelación



San Juan 12 vers. 37
"Pero a pesar de que había hecho tantas señales delante de ellos(algunos judíos),no creían en él; para que se cumpliese la palabra del profeta Isaías, que dijo:Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio? ¿Y a quién se ha revelado el brazo del Señor?".

En este versículo del nuevo testamento se narra sobre las revelaciones y su importancia en la fe cristiana. MUCHOS judíos no creían en Jesús, a pesar de ver las señales que hacía. Ello de debió a que Dios no les reveló que estaba con Jesús, de lo contrario, hubiesen creído. Esto deja la enseñanza de que si no hay revelación por parte de Dios, por más que se vea miles de milagros, no hay tampoco, verdadera fe. La fe verdadera es aquella nutrida por las revelaciones de Dios. Es la certeza que el coloca en los corazones de sus siervos de que acontecerá algo, aunque a los ojos humanos sea imposible, o de que algo es real, aunque no pueda verse ni tocarse, como la existencia de Dios. Por ejemplo el embarazo de la esposa de Abraham. Era algo imposible por la avanzada edad de su esposa y por la ancianidad de él. Aun así -como le fue revelado por Dios- Abraham creyó de que eso ocurriría a pesar de que las condiciones decían lo contrario. En las campañas de Israel se ve mucho este fenómeno de las revelaciones. Las personas -después del sacrificio- quedan con certeza (por revelación) de que lo que pidieron se va a realizar. Esa certeza es una recompensa de parte de Dios por el sacrificio que le han presentado. Las promesas de Dios no se cumplen de un día para otro-salvo acepciones como la sanidad- entonces Dios para fomentar la fe del cristiano que espera algo de él, derrama certeza en su corazón. La idea de Dios es que el cristiano (por esa certeza) se mantenga firme en una determinada fe para que pueda soportar las tempestades que vendrán hasta que lo que se prometió se cumpla. En fin, creer en Dios, es decir, tener fe, es un requisito necesario para transitar el camino de la salvación y la conquista de cualquier otro beneficio. Pero para creer verdaderamente en Dios es necesario que este se revele para el siervo. En este versículo que cité Dios no les reveló a todos los judíos que estaba con Jesús, a pesar de que él deseaba que creyeran. Esto se debió a que las revelaciones de Dios están sólo preparadas para la gente humilde que reconoce su pecado y busca a Dios. Aquellos que sólo critican y se creen más que los demás no tendrán nada del creador. Verán señales pero nunca sabrán si las ha hecho Dios, o la suerte, o un demonio. Los judíos del versículo no eran nada humildes, por eso Dios no podía actuar. Las señales que hacía a través de Jesús eran para llamar la atención del pueblo de Israel, a fin de que este se diera cuenta de que su Dios vino a salvarnos, pero estos no le creían y ni tampoco buscan saber si las señales que veían eran del maligno o del creador.

En las iglesias hay muchas personas que no creen en Dios como se debería. Ello se debe a que no están del todo entregadas a él. Si una persona se entrega a Dios, este tiene la obligación de revelarse para ella.

No hay comentarios:

Publicar un comentario