lunes, 13 de septiembre de 2010

86 - ¿Por qué aumentan los problemas desde que se conoce a Jesús?

San Lucas 17 versículo 37
"Donde esté el cuerpo, allí se juntarán las águilas"

Satanás siempre está trabajando para destruir la vida de las personas llevándolas a la condenación eterna. Pero su forma de actuar varia según el tipo de espiritualidad de su victima. Si esta es incrédula se comporta de una manera, pero si es cristiana, de otra. Esto explica por qué muchas veces los cristianos pasan por luchas que los incrédulos no. Satanás sabe que a los incrédulos fácilmente los domina. Ellos son engañados por él de una manera sencilla. Por eso no necesita esforzarse tanto para destruirlos. Pero como con los hijos de Dios no puede hacer lo mismo, porque interviene Jesús, se ve obligado aumentar la estrategia demoníaca creando problemas sobrenaturales. Es decir inconvenientes que son casi imposibles de creer para destruir la fe en Dios. Por ejemplo un amigo que se revela de una día para otro, los hijos que amenazan con suicidarse si es que la madre no abandona la iglesia, el esposo que amenaza con irse de la casa por esa misma causa, los vecinos que ya no saludan por causa de la fe, en fin, problemas sobrenaturales que ocurren de manera milagrosa. Esto es. ayer estaba bien y hoy está todo mal y no se porque. A estos problemas se le conocen también con el nombre de tribulaciones. Son persecuciones por seguir a Jesús. Es una consecuencia de la obediencia al creador. Como los incrédulos no obedecen a Dios no tienen este tipo de problema. En el versículo que cite arriba, dice ""Donde esté el cuerpo, allí se juntarán las águilas" quiere decir "donde hay obediencia necesariamente habrá tribulaciones".
Las tribulaciones son parte de la vida cristiana por tanto sólo deben aceptarse. No hay forma de evitarlas...
Es necesario ser cociente de la existencia de este tipo de problemas que surgen a raíz de la obediencia a Jesús. Ello es así porque al tener ese conocimiento se puede comprender mejor como es en realidad la vida cristiana. El cristiano que sabe que enfrentará tribulaciones por causa de su fe en Dios está de alguna manera preparado. Ya que nada lo sorprenderá. No estará esperando facilidades por oír la voz del creador. Sabrá que enfrentará luchas aun contra los que dicen ser su familia. Además no se sentirá tentado en abandonar la fe por los tremendos problemas que se levanten contra él. Ni tampoco envidiará la vida de otros que no pasan esas increíbles injusticias. Por que satanás habla y dice cosas como "mirá tu amiga que no es cristiana no tiene los problemas que tenés vos, al final obedecer a Dios te trabajo más disgustos que bendiciones"... Esa es también una estrategia que satanás usa para desviar la fe de los cristianos, haciéndoles creer que se vive mejor sin obedecer a Dios. Y no es así. Lo bueno de las tribulaciones -más allá de que preparan al que las padece para una mayor obra que la que está realizando para Dios- es que son indicios de que se está en el camino correcto. Si no hay conflictos sobrenaturales, injusticias, amenazas, en fin tribulaciones, es porque se está transitando el camino equivocado. Además sin tribulación no hay bendición. Cuando se está más cerca de cumplirse un objetivo la presión que ejerce el diablo sobre los cristianos a través de problemas aumenta. Es como si satanás prendiese un horno de fuego y tirase a los hijos de Dios dentro. Esa es la sensación de caos que se tiene cuando se transita una tribulación. Pero -como siempre que llovió paró- ese estado no dura toda la vida. Es sólo un memento, después todo se tranquiliza y vuelve a la normalidad. El que se comportó mal pide perdón, la que se apresuró en hacer cosas que no debía se disculpa, las puertas que estaban cerradas se abren, satanás queda con mucha rabia por no haber podido destruir al cristiano, se conquista lo que se quería y hasta los incrédulos aprecian el buen testimonio del cristiano en ese problemático momento, en fin, Dios da su bendición.

No hay comentarios:

Publicar un comentario