viernes, 10 de septiembre de 2010

77 - Los problemas de Dios 2

Cuando paso a depender de Dios total y completamente todos mis problemas automáticamente quedan en sus manos, lo que quiere decir que todo lo que tenga que enfrentar de ahí en más va a correr por cuenta de Dios. Dios quiere resolver los problemas de la gente, pero para poder cumplir con ese fin necesita entrega. Si me entrego a Dios de la manera que a él le agrada sin duda alguna todos mis problemas serán resueltos. Quizás el tiempo que tenga que esperar no sea corto, ni el camino a seguir fácil, pero serán resueltos. Abraham tuvo que esperar muchos años hasta que pudo ver a su hijo Isac nacer. Dios le había prometido que le daría descendencia a una edad avanzada con una mujer estéril que no estaba en condiciones de quedar embarazada también a causa de su edad. Aun así la promesa se cumplió. Eso pasó porque Abraham se entregó a Dios y mantuvo esa entrega hasta el día de su muerte. Muchas personas no logran ver la solución de sus problemas porque no esperan en Dios. Se apresuran en la fe. Quieren que todo se cumpla como por arte de magia, de un día para otro. Y la fe no es magia. Tiene su proceso y tiempo. Es como la cosecha, no puede existir fruto si nunca se plantó una semilla y si se plantó pero no se la regó ni cuidó tampoco se puede esperar buenos resultados. Para cosechar primero hay que sembrar y toda siembra lleva su tiempo. Por eso hay que esperar, tener paciencia y perseverancia en el uso de la fe dirigida por el Espiritu Santo hasta que Dios resuelva todos los problemas. En el mundo de la fe las soluciones mágicas no existen...

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