sábado, 11 de septiembre de 2010

79 - Amar y obedecer



En el Salmo 18 versículo 1 David dice "te amo, Señor...".

Amar a Dios es un sentimiento de admiración y atracción hacia Dios. Es -a la misma vez- un fruto que viene por una buena relación con el creador. Nadie puede decir que verdaderamente ama a Dios si antes no aprendió a obedecerle. Cuando se obedece a Dios necesariamente se producen cambios en el interior del ser humano. Uno de ellos es la presencia de amor hacia Dios. Ese gusto y placer por las cosas de Dios es un don celestial que es derramado por su Espíritu en el corazón de aquellas personas que han aprendido a someterse a su voluntad. David era siervo de Dios, por tanto le obedecía. En consecuencia tenía derecho a "sentir el amor de Dios". Por eso es que en su corazón existía esa experiencia de aprecio por todo lo que Dios representa. Por eso es que el amor de David hacia Dios era verdadero, ya que además de haber sentimiento, había también obediencia. El Señor Jesús dijo cuando todavía era carne en este mundo "el que verdaderamente me ama me obedece". Amar a Dios no significa obedecerlo. Ya que amar y obedecer son cosas distintas. Una se refiere a un sentimiento y la otra a una actitud(hacer, no hacer, dar,etc..). Pero Jesús no se equivocó cuando dijo "el que verdaderamente me ama me obedece" porque el sentimiento de amor hacia Dios se tiene en el corazón cuando se obedece de verdad. No hay forma de sentir amor hacia Dios si es que antes no se aprendió a obedecerle. Ya que el Espíritu Santo sólo derrama amor cuando el corazón del fiel es puro y para tener esa pureza primero hay que obedecer...¿Se entiende?...

1 comentario:

  1. :) amar a Dios es lo mas hermoso que te puede pasar

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