sábado, 11 de septiembre de 2010

78 - El que siembra, cosecha(si obedece a Dios)

Isaías 65 vers. 21
"Edificarán casas y morarán en ellas; plantarán viñas y comerán el fruto de ellas. No edificarán para que otro habite ni plantarán para que otro coma... Vers. 23 No trabajarán en vano...porque son linaje bendito del Señor"

Esta es otra promesa de Dios que todavía sigue vigente(hay algunas que no porque ya se cumplieron como la venida del hijo de Dios). Dios promete a su pueblo que los bendecirá haciendo que cosechen lo bueno que siembren, asegurando que no trabajarán en vano. Esta promesa Dios la hizo porque en aquella época -en la que fue dicha- el pueblo de Israel sembraba, pero no cosechaba. O si cosechaba no disfrutaba de los frutos de su trabajo. En la historia de Gedeón se puede ver claramente un ejemplo de esto cuando el diablo usando a sus siervos robaba todo lo que los isrealistas habían sembrado con tanto trabajo y esfuerzo. Y Dios sabía de esto. Por eso es que prometió a su pueblo que ese tipo de hechos no ocurría más. Pero exigió una condición. Fíjense que el versículo 23 -citado arriba- dice "porque son linaje bendito del Señor". Dios en esas palabras explica porqué es que va a evitar que los robos, saqueos etc -que sufría Israel- no sucedan más. Él habla de "linaje bendito del Señor". ¿Qué quiere decir eso?. Quiere decir hijos de Dios. Ahí está la clave de lo que lo Isrealistas debían hacer para que la promesa que Dios habló se cumpla. Tenían que ser hijos de Dios. Y eso se logra sólo con la obediencia. Eso a su vez significa que el pueblo sufría porque no obedecía las ordenes del creador.
Esta promesa también se aplica hoy en día, es decir, sigue vigente. Así como Dios prometió bendecir al pueblo de Isreal evitando que le roben las cosechas, o que otros disfruten de su trabajo, Dios también promete para los seres humanos de hoy, que hará lo mismo, siempre y cuando lo obedezcan. Dios permite que esta promesa se aplique a estos días porque la maldición por la desobediencia a su palabra también sigue vigente. El diablo sigue metiéndose en la vida de las personas haciendo que no cosechen lo que sembraron o si es que deja que cosechen no permiten que disfruten de ese trabajo. Esto se ve mucho en la vida sentimental. Muchas mujeres se enamoran de alguien, se ponen de novias, se comprometen y después de tantos años de noviazgo no logran casarse, porque sus novios se arrepintieron a lo ultimo, del matrimonio. Es decir las dejaron plantadas en el altar con fiesta programada inclusive. ¿Piensan ustedes que eso es normal?. Además después de un tiempo se enteran de que sus ex parejas se casaron con otras mujeres a pocos meses de conocerse. ¿Es justo?... NO!!!! no es justo, pero están bajo maldición y Dios ve esto, pero si no lo obedecen, no puede hacer NADA. Esas mujeres sembraron y no cosecharon... Alguien usado por el diablo les robó el fruto de su esfuerzo. También se ve esto en la vida profesional. Muchas personas se esfuerzan por recibirse de alguna carrera y después de lograrlo no consiguen trabajo de lo que estudiaron. Por eso es que tienen que trabajar de otra cosa, que además de no ser su profesión, no les gusta... ¿Es justo eso?....NO!!!. Dios ve, pero como no le obedecen no puede hacer NADA. Más, para los que si lo obedecen estas maldiciones no ocurrirán. El diablo intentará tocar la cosecha de los hijos de Dios(trabajo, posición social económica, pareja, empresa, etc..) pero si hay obediencia no podrá hacerlo. La obediencia es la clave para lograr el cumplimiento de las promesas divinas.

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